Este editorial conjunto lo publican hoy los miembros del Grupo de Diarios América (GDA) para llamar la atención sobre un gravísimo atropello a la libertad de expresión. La condena a pagar $13 millones a Diosdado Cabello por supuesta difamación equivale a confiscar el medio de comunicación para entregarlo al dirigente chavista.
abril 21, 2021
Editorial GDA: Confiscación de ‘El Nacional’
febrero 23, 2021
‘Las redes sociales no son medios de comunicación’
Ernesto Cortés/El Tiempo/GDA
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| Catalina Botero - Cortesía UniAndes |
En diálogo con el Grupo de Diarios de América (GDA),
Botero señaló que la decisión en contra del exmandatario, quien hasta el final
de su mandato habló de fraude electoral sin pruebas e incitó a una turba a
tomarse el Capitolio Nacional, corrió por cuenta de la compañía y que en la
actualidad el caso es evaluado por la Junta.
“El caso de Trump fue remitido por FB al consejo y, por
esta razón, no puedo pronunciarme específicamente hasta que no tengamos una
decisión –explicó Botero-. Sin embargo, sí puedo decirle que el OSB (Oversight
Board) tiene el poder de tomar decisiones
vinculantes sobre decisiones de moderación de contenidos y FB se ha
comprometido públicamente a cumplir esas decisiones”.
Botero también aludió a la importancia de que organismos
independientes y autónomos sean los llamados a defender “los principios
universales del derecho internacional de los derechos humanos” cuando estos se
ven vulnerados en una red social. En ese sentido, dice que las redes no son
medios de comunicación ni pueden ser tratados como tal, pero debe haber
mecanismos que permitan a los ciudadanos detectar esas vulneraciones.
Facebook y otras
redes sociales decidieron implementar su propia reglamentación sobre
desinformación, discurso de odio e incitación a la violencia, en los últimos
meses, con decisiones polémicas. Como ocurrió tras la revisión del Consejo al
que Ud. pertenece, algunas de estas decisiones debieron ser revertidas. ¿Esta
prerrogativa no está excediendo las competencias de las redes sociales? ¿Cómo
evitar el riesgo de que se lesione la libertad de expresión en defensa de otros
asuntos?
El derecho a la libertad de expresión protege la circulación de informaciones u opiniones de toda índole, incluso aquellas que nos desagradan o que son perturbadoras u ofensivas. Sin embargo, hay ciertos limites excepcionales, por ejemplo, la incitación a la violencia, el abuso o explotación infantil o la circulación de imágenes intimas no consentidas. La mejor manera de saber si una información está o no protegida, es aplicando los criterios del derecho internacional de los derechos humanos. Si una plataforma advierte que esta siendo usada para circular contenidos no protegidos, como por ejemplo pornografía infantil, tiene la tarea de eliminar esos contenidos.
Sin
embargo, las plataformas reconocen que, en ejercicio de esa función, han cometido
errores pues algunas veces bajan contenido que está protegido y otras permiten
la circulación de contenidos que no deben estar protegidos por el derecho
internacional. Por eso es importante que quienes realizan esas tareas se encuentren
adecuadamente capacitados, que los sistemas automatizados sean corregidos y
revisados y que existan órganos de supervisión independientes a las propias
plataformas como el Oversight Board. En este sentido, me parece que el
modelo de autorregulación con órganos autónomos e independientes comprometidos
con la defensa de los derechos humanos es la mejor estrategia.
En este sentido, el OSB es un nuevo modelo para la
gobernanza de plataformas que está diseñado para incrementar la rendición de
cuentas y transparencia de FB y mejorar la toma de decisiones sobre moderación
de contenidos.
Los miembros del Board somos independientes de FB y tomamos
decisiones con base en los principios del derecho Internacional y en el impacto
de nuestras decisiones en los usuarios y en la sociedad, sin considerar los
intereses económicos, políticos o reputacionales de la empresa.
¿Cree necesario que
los países comiencen a legislar al respecto, como han planteado líderes como Ángela
Merkel? Y en ese caso, ¿cree que existe un peligro en ese tipo de regulaciones
para a libertad de expresión no solo en redes sociales, sino que en un sentido
más amplio?
Creo que cualquier regulación debe cuidarse de no
entregar demasiado poder a los gobiernos y que solo será democrática si está
fundada en los principios del derecho internacional de los derechos humanos.
También creo que las empresas con el poder de FB deberían tomar menos
decisiones por sí solas, cuando estas tengan implicaciones fundamentales para
la libertad de expresión y los derechos humanos. Un modelo de supervisión
independiente del OSB puede ayudar a producir decisiones más robustas con base
en principios universales compatibles con modelos democráticos.
En este contexto, se
ha debatido si las redes sociales son o no responsables finales por el
contenido que se publica en las plataformas, es decir, que se comporten más
como medios tradicionales de comunicación. ¿Cuál es su posición al respecto?
¿Se desvirtuaría la naturaleza de las redes sociales?
Creo que las redes sociales no son medios de comunicación
y no deben ser tratadas como tal. Sin embargo, creo que deben tener sistemas
efectivos para que los usuarios o terceras personas puedan identificar y reportar
fácilmente contenidos que puedan violar el derecho internacional de los
derechos humanos. Deben tener también mecanismos adecuados de revisión de esas
denuncias y tomar decisiones que se adecúen a los mandatos internacionales en
materia de libertad de expresión. Sin embargo, si se les responsabiliza por
todo el contenido que miles de millones de usuarios suben diariamente, no
podrían funcionar con una estructura abierta, global y descentralizada como la
que tienen hoy.
Usted integra una
junta supervisora de Facebook sobre contenidos en esa red social. ¿Qué
incidencia real tiene esa junta en las decisiones de Facebook, por ejemplo, en
la suspensión de la cuenta de Donald Trump? ¿Considera que el poder de las
redes sociales para decidir quiénes pueden usarlas es una violación a la
libertad de expresión?
El caso de Trump fue remitido por FB al consejo y, por
esta razón, no puedo pronunciarme específicamente hasta que no tengamos una
decisión. Sin embargo, si puedo decirle que el OSB tiene el poder de tomar
decisiones vinculantes sobre decisiones de moderación de contenidos y FB se ha
comprometido públicamente a cumplir esas decisiones. De hecho, recientemente
revertimos varias decisiones de la compañía y le ordenamos volver a instaurar
un contenido que había eliminado. Todas
nuestras decisiones son públicas y estarán disponibles para que cualquier
persona las lea. Si FB no cumple con las decisiones y se rehúsa a implementarlas,
esto afectaría las finalidades para las cuales fue creado el consejo.
Independiente de supervisión. Esto también se hará público en los reportes periódicos
del Board.
¿Este Consejo asesor
debería ser el encargado de evaluar decisiones como el bloqueo de la cuenta de
Trump? ¿Debería hacerlo Facebook que es una empresa o debería existir, como
piden algunos sectores, un comité independiente?
Ese es justamente el tipo de casos para los cuales fue
creado el consejo de supervisión (OSB). Decisiones de esa magnitud deben ser
tomadas por órganos independientes y autónomos que, como el OSB, no dependen de
la compañía y no están en la tarea de defender sus intereses políticos,
comerciales o reputacionales, sino en la función de defender los principios
universales del derecho internacional de los derechos humanos. Para que esa
función pueda ser adecuadamente ejercida los órganos de supervisión de las compañías
deben ser verdaderamente autónomos e independientes no sólo de las propias compañías
sino de los gobiernos de turno.
Hace unos meses,
cuando se anunció la creación de la Junta de Supervisión de FB, se pronosticó
que el número de solicitudes iba a ser muy grande y que ello sobrepasaría la
capacidad del consejo. ¿Ha ocurrido ello? ¿Cómo lo han manejado?
Desde octubre hasta hoy, hemos recibido decenas de miles
de casos. Como el Board no puede conocer sobre cada apelación, estamos
priorizando los casos que tienen el potencial de afectar a muchos usuarios
alrededor del mundo, los que son de notable importancia para el discurso
público o los que plantean preguntas importantes sobre las políticas de FB.
Para hacer eso, tenemos un equipo muy robusto de personal y un comité de
selección de casos dedicado exclusivamente a la revisión de estos.
¿La lentitud para la
toma de decisiones en la Junta de supervisión puede terminar siendo una
limitante para las personas que presentan solicitudes?
Hasta ahora el Board ha producido sus decisiones en los
tiempos establecidos para ello. Sin embargo, es cierto que no se trata de plazos
expeditos. Al respecto es importante mencionar que el Consejo no va a
reemplazar a la compañía en su tarea habitual de moderación de contenidos a
escala global. Lo que debe hacer es seleccionar casos emblemáticos,
significativos y particularmente difíciles, cuya resolución pueda impactar no
solo al usuario afectado sino a un numero importante de esos y a las propias
políticas de la compañía.
La Junta de Supervisión
sugerirá tomar alguna medida contra posteos de información falsa vinculada a la
pandemia o la difusión de argumentos antivacuna fraudulentos? Hay vidas humanas
en juego.
El Board ya ha revisado un caso vinculado a Covid-19 e
hizo recomendaciones importantes para FB. Reconoció los esfuerzos por lograr
que la población acceda a información confiable basada en evidencia, pero al
mismo tiempo reconoció la importancia de permitir que las políticas de salud
puedan ser ampliamente debatidas. En su decisión, recomendó a FB sistematizar y
clarificar las reglas existentes sobre desinformación en materia de salud en un
solo lugar y adoptar medidas que permitan que la población pueda acceder a
información confiable sin eliminar discusiones de interés público sobre
decisiones de las autoridades de salud o cuando el contenido no pueda aparejar
un daño físico en el mundo real. Finalmente, le recomendamos aumentar la
transparencia sobre la forma como realiza la moderación de contenidos relacionados
con el COVID-19.
Durante el cuatrienio
de Trump, vimos en más de una ocasión que Facebook modificó y flexibilizó sus
políticas de uso para evitar moderar el contenido del expresidente. Si la Junta
decide que la cuenta de Trump sea desactivada y luego Facebook decide flexibilizar
sus políticas, ¿tendrá que ser revisada nuevamente esta cuenta? ¿La
modificación de reglas de uso puede ser una manera de la plataforma esquivar
las decisiones de la Junta?
Dado que el OSB está conociendo del caso Trump no podría
pronunciarme sobre el mismo. Sin embargo, si puedo decirle, en general, que las
decisiones del OSB sobre un determinado contenido deben ser acatadas por la
compañía. Sin embargo, cuando se trata de recomendaciones más generales que
exceden un determinado contenido, la obligación de la compañía es la de
responder públicamente.
¿Deben los políticos
u otras figuras públicas tener un trato especial en Facebook dado a la
naturalidad del interés público por su posición? ¿Será esto un factor a ser
considerado a la hora de moderar a una figura global, vs a un ciudadano común?
Según el derecho internacional de los derechos humanos,
hay expresiones que están especialmente protegidas en la medida en que revisten
interés público. Las expresiones que provienen de una persona publica o las que
critican a un funcionario, por ejemplo, entran en esa categoría. Lo anterior
significa que cualquier restricción a una expresión de un funcionario o sobre
un funcionario, debe ser sometida a un juicio estricto de proporcionalidad.
En la sección de
requisitos de la página web de la Junta se establece que “Las apelaciones deben
provenir del titular de una cuenta activa”, ¿se entiende por esto que las
decisiones no podrán ser apeladas por grupos de derechos humanos u otros grupos
que defienden el derecho a la libre información? ¿Si no que las apelaciones
siempre serán en carácter personal?
Yo no estoy de acuerdo con la restricción que usted
menciona y trabajaremos sobre eso. Sin embargo, vale la pena señalar que, aunque
solo los usuarios pueden apelar, hay un mecanismo que permite hacer comentarios
públicos para que otras personas u organizaciones interesadas puedan participar
en el proceso.
¿Le darán la
oportunidad a terceros para presentar escritos que aboguen por que el Board
decida de una manera u otra?
Sí. Tenemos de una parte un procedimiento que nos permite
recibir comentarios públicos y de otra la posibilidad de solicitar a expertos
su opinión sobre asuntos relevantes de un caso. Creemos que es importante que
el Board reciba aportes de muchas fuentes distintas, pues de esta manera
podremos tener la mayor cantidad de información sobre complejas materias que
pueden involucrar a la comunidad global.
¿Qué papel juega la Junta de Supervisión en decisiones como las que acaba de adoptar Facebook en Australia, de suspender la información de los medios locales por la exigencia de estos de recibir retribuciones por la monetización que hace el gigante tecnológico de sus contenidos? ¿En dónde queda la libre expresión en este caso?
En las discusiones entre las plataformas y los
medios de comunicación hay muchos temas qué hay que distinguir. Algunos pueden
llegar al OSB y por eso no puedo pronunciarme. Sin embargo, lo que sí creo es
que es indispensable encontrar un modelo de negocio que permita financiar la
existencia vigorosa del periodismo profesional. Las redes son fundamentales
para democratizar el conocimiento, pero los medios son esenciales para producir
información seria, contrastada y basada en evidencia. Sin medios de
comunicación y periodismo de investigación independiente y profesional la
democracia tiene pocas posibilidades de sobrevivir.
Más información:
La Nación AR:
El Comercio PE:
El País UY:
https://www.elpais.com.uy/vida-actual/redes-sociales-son-medios-comunicacion.html
diciembre 27, 2020
ESPECIAL GDA: Mejores fotos de 2020
Sin duda marcado por la pandemia, este año también fue uno de procesos políticos y fenómenos naturales que remecieron a la región y que fueron capturados por los fotógrafos de los 11 diarios del Grupo de Diarios América (GDA). Estas son las mejores fotos de 2020.
El Tiempo, Colombia
Jefferson. Diana Paola Angulo Mosquera, de 36 años, llegó a la clínica Versalles, en Cali, contagiada con coronavirus y 24,3 semanas de gestación. Su estado de salud empeoró, tuvo que ser intubada y entró en coma inducido, por lo que le hicieron una cesárea cuando tenía 27,4 semanas de embarazo y su hijo 875 gramos.
El 23 de junio, superó el Covid-19 y tras 21 días, pudo conocer a Jefferson, quien hoy respira sin ventilación artificial, ni otro soporte vital y gana peso día a día. Su esposo y su otra hija, tuvieron que quedarse en su casa aislados, pues también eran positivos para Covid-19.
Foto: Juan Pablo Rueda
El Universal, México
Pese al miedo, no callar. El 9 de septiembre de 2019 la vida le cambió a María Elena Ríos, una joven saxofonista de Oaxaca que fue víctima de un ataque con ácido que le afectó gran parte del cuerpo.
Pese al dolor físico y el daño sicológico que la agresión le dejó, ella no se esconde, trabaja en su rehabilitación y exige justicia, al tiempo que se ha convertido en una mujer que lucha contra la violencia de género en su natal Oaxaca.
María Elena reconoce que el miedo persiste, pero que es más grande su compromiso por no callar. En la imagen tiene entre sus brazos su propio retrato antes del atentado como si abrazara a una María Elena que se fue.
Foto: Berenice Fregoso
La Nación, Costa Rica
Prueba de fuego. La incertidumbre rodeaba, en agosto, la inauguración del torneo de Apertura 2020 del futbol costarricense, debido al impacto de la pandemia en el país. Por ello, se tomaron estrictas medidas para el primer juego entre el Club Sport Herediano y el Municipal Grecia, en el estadio Jorge Hernán "Cuty" Monge.
Mientras los jugadores y árbitros se preparaban, la organización cuidaba todos los detalles para garantizar la salud de los protagonistas del encuentro. Aunque el torneo sufrió atrasos por los brotes en algunos equipos, pudo concluir el 20 de diciembre con el triunfo de Liga Deportiva Alajuelense.
Foto: Rafael Pacheco Granados
El Comercio, Perú
Protestas por destitución. La policía se enfrenta a los manifestantes que marchan hacia el Congreso peruano, en protesta por la destitución del Presidente Martín Vizcarra y la asunción de Manuel Merino, hasta entonces jefe del Legislativo, como nuevo mandatario. Merino duró 5 días en el cargo y fue reemplazado por Francisco Sagasti.
Las manifestaciones estuvieron impulsadas principalmente por jóvenes que fueron bautizados como la “Generación del Bicentenario”, un aniversario que la República de Perú cumple en julio de 2021.
Foto: Anthony Niño De Guzmán.
El Nacional, Venezuela
“Se solicita pueblo arrecho”. Los profesores venezolanos han reclamado mejoras salariales una y otra vez, uno de los gremios más aguerridos en el año que termina. “Se solicita pueblo arrecho”, reclama en un cartel una manifestante en Caracas, Venezuela. “Con ganas de echarle bolas y ovarios en la calle”, agrega. Ni los colectivos ni el asedio del chavismo han podido con ellos.
Foto: Kenny Linares.
El Nuevo Día, Puerto Rico
Terremoto. Horas luego de la celebración del Día de Reyes, Puerto Rico amaneció con un sismo 6,4º, que causó una crisis humanitaria en los pueblos del suroeste de la isla. Al día siguiente, puertorriqueños incrédulos salieron a observar los catastróficos daños. Entre ellos, la pequeña Isabella Santiago caminaba confundida entre los escombros que quedaron en su vecindario, en la calle Rufina del municipio de Guayanilla.
La pesadilla se extendió durante varios meses mientras la tierra seguía temblando. Familias enteras, temerosas de que sus residencias colapsaran, se vieron obligadas a huir. Sin servicio de energía eléctrica ni agua potable, improvisaron refugios en las calles, en parques. Por meses, durmieron bajo las estrellas. Al cierre de 2020, todavía hay personas sin un hogar seguro.
Foto: Ramón “Tonito" Zayas.
O Globo, Brasil
Agotamiento nunca antes sentido. En medio de la pandemia, en los hospitales de Río de Janeiro los profesionales de la salud viven jornadas interminables de trabajo que, cuentan, los llevaron a un nivel de agotamiento físico, pero principalmente emocional, que nunca antes habían sentido.
Foto: Roberto Moreyra.
El País, Uruguay
La muerte de un expresidente. En la madrugada del Domingo 6 de diciembre falleció el exmandatario y líder del Frente Amplio tras padecer un cáncer al pulmón que se le había diagnosticado en agosto de 2019 cuando todavía ejercía la segunda presidencia.
Fue un día de mucha tristeza entre los militantes, ya que para algunos la figura de Vázquez, que fue el primer Presidente de la izquierda en el Uruguay, era algo más que un político: fue la persona que llevó esperanzas a sus vidas y la de sus familiares.
Foto: Fernando Ponzetto.
El Mercurio, Chile
Eclipse total de sol. A las 13:03 del 14 de diciembre La Araucanía, en el sur de Chile, se oscureció totalmente. Pese a que la lluvia no amainó, científicos que viajaron especialmente para conducir experimentos lograron realizar la mayoría de ellos y miles de ciudadanos observaron el fenómeno, que sólo se volverá a ver en Chile en 2048.
Foto: Cristián Carvallo.
La Nación, Argentina
Pensionados. La pandemia hizo intensivo el uso de medios digitales para trabajar o para el manejo del dinero. Pero en muchos casos, la edad, la falta de recursos o ambos, eso no estaba al alcance de la mano. En la foto, una jubilada hace cola para cobrar frente al banco en la localidad de San Justo, partido de La Matanza, provincia de Buenos Aires.
Foto: Ignacio Sanchez.
La Prensa Gráfica, El Salvador
Víctimas de la pandemia. Empleados municipales colocan una placa a uno de los fallecidos por covid-19 en el cementerio municipal La Bermeja en San Salvador, El Salvador, el 9 de octubre de 2020. Ante la cifra inexacta dada por el gobierno, los alcaldes de gran San Salvador mencionaron cifras mayores de fallecidos a comparación de las ofrecidas por el ministerio de Salud.
Foto: Javier Aparicio.
diciembre 21, 2020
3a Encuesta Covid-19 GDA-Tendencias Digitales: Pandemia nos aisló y buscamos reunirnos e información en web
Las personas incrementaron la intensidad con la que utilizan internet y las redes; transacciones y el entretenimiento repuntaron en la región, muestra sondeo de GDA y Tendencias Digitales
Guadalupe GalvánEl Universal/México/GDA
La pandemia de coronavirus impactó todos los ámbitos de la vida este 2020, e internet no ha sido la excepción. Los usuarios se acercan a la web para buscar más información y noticias, sí, pero también para estudiar, comunicarse más y en busca de entretenimiento que pueda hacer más llevadera la emergencia sanitaria.
Esos son algunos de los hallazgos de la encuesta “El consumidor digital latinoamericano. Internet y comportamiento digital en un entorno de pandemia”, realizado por la encuestadora Tendencias Digitales en alianza con el Grupo de Diarios América (GDA).
Debido a las circunstancias, este año se realizaron tres mediciones: una en mayo, otra en julio y una más en septiembre. Esta última se centró más en el uso que están haciendo los ciudadanos de internet y las redes sociales.
En términos de alcance, internet ha crecido poco, dado que ya existe una penetración de 71% en la región. El cambio, advierte el director de Tendencias Digitales, Carlos Jiménez, en entrevista para el GDA, “es más de lo que la gente está haciendo”, como usa la red.
Aunque enviar y recibir correos electrónicos sigue siendo el uso más común (87%) que dan los usuarios a internet, este año más personas la han utilizado para leer noticias (82%) y buscar información (82%) que para visitar las redes sociales (79%); otro dato que resalta es que se incrementó el uso de internet para hablar por teléfono (64%) y para realizar reuniones sociales (61%), en medio de los confinamientos obligados por el impacto del coronavirus.
La pandemia, sin duda, incrementó la intensidad con que se usa hoy internet. Pero si hasta ahora había sido más un medio para informarse, hoy, indica Jiménez, “se usa más para comunicarse. La tendencia ya venía, pero este año creció. Internet me permite hacer lo de siempre: informarme, entretenerme, pero también hacer transacciones y comunicarme”.

Entre los países miembros del GDA, Costa Rica y Chile son los que más ocuparon internet para leer noticias (88%, cada uno), seguidos por Perú (86%).
En cuanto a la búsqueda de información, Argentina (89%) y Colombia (87%) son los países donde más lo hacen; México, en cambio, es donde menos (76%).
La pandemia obligó a niños y jóvenes a cambiar las clases presenciales por virtuales, pero también llevó a los adultos a buscar más cursos online. De acuerdo con la encuesta, aplicada a 9 mil 965 internautas mayores de 15 años entre el 1 y el 30 de septiembre, este uso fue el que presentó un mayor crecimiento: 22% de usuarios dijeron usar internet para este fin.
“Los usos que más crecen con respecto al año 2019 responden a las necesidades del entorno causadas por la pandemia y el aislamiento social”, explica en sus conclusiones Tendencias Digitales. “Los cursos en línea que ya venían creciendo se potencian al igual que los videos en streaming, los podcasts y las consultas médicas virtuales.
De la misma forma, usos que no eran tan populares como el hablar por teléfono a través de voz sobre IP, cobran importancia en estas circunstancias en las que la mayoría de las comunicaciones se han vuelto virtuales”.
Medios y Pandemia
La encuesta deja ver también qué medios consideran los internautas que son mejores para mantenerse informado durante la pandemia.
Internet ocupa el primer lugar (83%), seguido por la televisión abierta (42%); la radio (25%); la tv por suscripción (23%) y sólo después están los periódicos impresos (13%). Puerto Rico es donde más gente recurre a periódicos impresos (22%); Uruguay y Venezuela es donde menos lo hacen (6%). En este caso Costa Rica, El Salvador y México se ubican en un punto medio, con 19%, 16% y 14%, respectivamente.
En los medios digitales, los contenidos que más interesan a los internautas no han cambiado respecto de 2019, pero sí se ha vuelto más intensivo su consumo.
Noticias (70%); tecnología (59%) y salud (51%) son los temas más buscados. Los venezolanos son los que más noticias buscan (77%), seguidos por los chilenos y peruanos (74%) y costarricenses (73%). En México, el porcentaje es de 68%.
La lectura de periódicos digitales, de hecho, desplazó a la televisión entre las actividades que más mencionan los usuarios en relación con los medios de comunicación.
Sin embargo, la encuesta muestra que, con respecto a la crisis del coronavirus, la opinión de los internautas sobre cómo lo han hecho los medios no es tan positiva. Un 25% opina que va de mala a muy mala y otro 27% cree que va de regular a mala; 23% considera que va de buena a muy buena y 26% que es de regular a buena.
De los países miembros del GDA, donde peor opinión hay sobre la actuación de los medios es Venezuela, con 19% que cree que es muy mala, aunque la mayoría la considera de regular a mala (27%).
En México, la mayoría opina que es de regular a buena, 28%; aunque 27% la ve de regular a mala, 12% como mala y 9% como muy mala. Sólo 4% la ve como muy buena.
Prevalece la opinión de regular a mala en Colombia (29%), Chile (28%) y Perú (30%).
Donde mejor opinión hay es en Uruguay, con 42% que califica como buena la actuación de los medios.
Jiménez explica que “estamos en un contexto de desconfianza, de ansiedad, de miedo, donde el usuario desconfía de las marcas, los medios, de los gobiernos”. Es en ese contexto, menciona, donde debe entenderse la opinión de los internautas. “Los medios se ven impactados pero, comparados con los gobiernos, están mucho mejor”, dice. Y en términos de lo que deberían hacer para mejorar, considera que “los medios, como empresas, deberían revisar lo que la gente admira de las marcas: la calidad. Los medios tienen que generar contenido de calidad”.
De acuerdo con la encuesta, el uso de las redes sociales también varió, en una muestra quizá de que los usuarios tienen, en medio del aislamiento, una mayor necesidad de comunicarse. Si bien la mayoría sigue ocupando las redes sociales para leer las publicaciones de los demás (76%), creció el porcentaje de internautas que escriben mensajes a sus amigos (70%), ven historias (53%), comparten contenidos de otros (51%). De esta suerte, indica el estudio, las redes se vuelven “más sociales, más comunicativas”, y “las historias o videos cortos se posicionan en casi todos los países de la región como una de las actividades favoritas de los internautas”.
Las redes, dice Jiménez, son cada vez más “redes transaccionales”.
UN IMPULSO “DE OCHO AÑOS” A LA INDUSTRIA DEL COMERCIO ELECTRÓNICO
La encuesta también habla de que este año, debido también a la pandemia, Netflix creció 10% en cuanto a sitios preferidos para ver contenido de video. Costa Rica (59%) y Argentina (49%) son los países que más utilizan ese servicio.
El principal tipo de información que buscan los usuarios, a decir de la encuesta, es de entretenimiento (76%); en segundo lugar, de trabajo (76%); en tercero sobre productos para decidir la compra (73%) y finalmente está la información relacionada con los estudios (67%).
El año pasado, el tipo de información más buscado era en relación con el trabajo; el cambio se explica porque la gente está buscando más formas de entretenerse debido a las restricciones a la vida social; la búsqueda de información para decidirse a hacer una compra o para los estudios aumentó 3% respecto a 2019.
No sólo aumentó, este año, la búsqueda de información noticiosa; los internautas también utilizan la red para informarse a la hora de hacer sus compras, en una región donde la penetración de internet supera 70%, aunque este crecimiento es cada vez más lento.
Un 82% de internautas dijo haber comprado algo por internet en el último año. La cifra representa un incremento de 6% respecto de los resultados de la encuesta 2019. En los últimos siete años el porcentaje de compradores online pasó de 28 a 58, revela Tendencias Digitales.
“Hubo un crecimiento importante motivado por el coronavirus”, subraya Jiménez. “IBM declaró que el impulso que dio el coronavirus a la industria del comercio electrónico equivale a ocho años”.
¿Qué preocupa a los internautas?
Aunque enfocada más en el uso que hacen los internautas de la red, la encuesta también da seguimiento a las consultas de percepción de la pandemia realizadas entre mayo y junio. En conjunto, se hicieron 33 mil 156 encuestas para las tres mediciones, en 14 países.
A nivel de los individuos, lo que la encuesta deja notar es una mayor ansiedad (80% en mayo; 89% en septiembre); a nivel de consumidor, se refleja una creciente adaptación (en mayo era de 52%; en septiembre 66% dijo estar ajustándose).
La última medición indica que ha empeorado la percepción sobre la situación personal de los ciudadanos: si en junio 45% pensaba que era muy buena o buena, para septiembre sólo 36% lo veía de ese modo.
Las principales preocupaciones se mantienen: salud (89%), duración de la crisis (69%) e impacto en la economía 64%.
En Puerto Rico es donde más preocupa el tema de la salud familia (96%), seguido por Venezuela (94%), Costa Rica y México (90%, cada uno). En todos los países del GDA, se mantiene como la inquietud principal.
Aun así, aumenta el optimismo de cara al futuro. En junio 44% tenía confianza en que la situación mejoraría; un mes después, la cifra cayó a 42%, pero en septiembre, aumentó a 51%. Los países que expresaron mayor confianza fueron Perú y Costa Rica (68%), seguidos por Chile (65%). En México, 59% se declaró confiado en el futuro.
Cabe mencionar el caso de Argentina, único país de entre los miembros del GDA donde más personas se dijeron preocupadas de cara a lo que se viene (47%), de las que ven con confianza el futuro (38%).
En noviembre pasado, Nielsen, una empresa estadounidense de medición de mercado, ya había advertido que “en Latinoamérica, el poder adquisitivo se ha fragmentado, provocando cambios en el consumo en todos los países de la región. Tras un importante aumento de la población en estado de pobreza y pobreza extrema, más los millones de empleos perdidos, se estima que queden como consumidores limitados casi seis de cada 10 consumidores latinoamericanos”.
Esa tendencia, junto con la experiencia de los usuarios/consumidores en internet, los ha llevado a discriminar más hoy de lo que lo hacían antes. “Los usuarios están madurando, aprendiendo a discriminar, y es una buena noticia para los medios”, opina Jiménez.
La razón: “Al preguntar a la gente dónde se informa, dice que los medios tradicionales de noticias. Van a los sitios de noticias para informarse, porque confían más”.
Los desafíos
La encuesta plantea una serie de desafíos tanto para las plataformas -las principales siguen siendo WhatsApp, YouTube, Facebook y Twitter- como para los medios.
La pandemia ha hecho que la tecnología digital sea clave en las vidas de las personas que, ha tenido que ceder privacidad, información.
Pero los latinos, alerta Jiménez, “desconfían de las plataformas. Es una relación de amor /odio. Por un lado, se utilizan, entretienen, informan, permiten comprar”. Pero por el otro, la gente se siente amenazada “de que su información quede expuesta, sea mal usada”.
Ese es uno de los retos para las plataformas, generar más confianza.
En el caso de los medios, señala, si quieren sobrevivir tiene que cumplir una serie de reglas: “Número uno, empatizar, porque la gente está asustada, ansiosa… Luego hay que ser auténticos, porque eso ayuda a convencer; después, tienen que ser útiles. Y definir su propósito”.
Pero además, los medios pueden usar la tecnología a su favor. “Si se busca informar, se puede recurrir a plataformas para tener más alcance, o que el mensaje sea más eficaz. Algunos medios lo han hecho. Los medios han sido pioneros en el uso de la tecnología de la información”.
Aunque esta encuesta se realizó en el marco de un año extraordinario por la pandemia de coronavirus, Jiménez cree que el consumo en internet llegó para quedarse. “Habrá una nueva normalidad”, dice. Algunas cosas podrán volver a ser como antes; en algún momento la gente podrá regresar a trabajar, ir a centros comerciales y socializar.
Pero esta pandemia también ayudó a mostrar la facilidad de hacer muchas cosas a través de internet. Y esa tendencia continuará.
La competencia, concluye Jiménez, no hará sino seguir aumentando. Tanto para cadenas de autoservicio como para medios de información, plataformas, redes y sitios de ventas por internet. El reto es el mismo: “Cómo competir en un mundo en el que compites con todo el mundo, el nivel de atención es mínimo y una vez que se logra el éxito, puede ser efímero, porque la misma tecnología, el mercado, puede generar otras formas de satisfacer las necesidades”.
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diciembre 20, 2020
Personaje GDA 2020: los trabajadores de la salud
En un año marcado en todos los ámbitos por la pandemia del coronavirus el Grupo de Diarios América (GDA) quiso reconocer la labor de la comunidad médica y de los miles de trabajadores sanitarios que sacrificaron sus intereses personales y sus vidas familiares por atender a los pacientes que llegaban con una enfermedad nueva y, por lo tanto, de consecuencias desconocidas.
Estos testimonios de diez trabajadores del sector de la salud en Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, México, Perú, Puerto Rico, Uruguay, Venezuela representan los esfuerzos y la invaluable labor que han realizado durante una crisis sanitaria que ha remecido la economía, la política y la vida en sociedad como la conocíamos.
Argentina
“Acá nadie flaqueó”
Para Alberto Félix Crescenti, de 67 años, director del Servicio de Atención Médica de Emergencias (SAME) de la Ciudad de Buenos Aires, la pandemia ha sido el desafío más complejo de su larga carrera. “Fue algo absolutamente inesperado a nivel mundial”, aunque agrega que el equipo que conduce, tanto en recursos humanos como materiales, estaba listo para hacerle frente al covid-19.
Y aunque los casos mermaron, hubo un gran número de pérdidas humanas.
Pese a las dificultades, Crescenti cree que el equipo se ha fortalecido: “Lo positivo es tener un sistema como este, integrado por profesionales de excelencia. Es un equipo sufrido, con mucha entrega y mucha mística. Cuando te enfrentas a algo desconocido, hay que tener lo que se necesita para enfrentarlo, porque el miedo está, uno piensa en la familia, pero acá nadie flaqueó”.
Se confiesa ansioso por la llegada de una vacuna, mientras alerta que la pandemia no ha terminado y que sería difícil volver a implementar una cuarentena estricta en un contexto de mucho cansancio psicológico y económico. “El equipo médico va a ser de los primeros en vacunarse. Estamos expectantes a la información que nos entregue nuestro ministro de Salud para definir qué vacuna nos damos, debe ser segura, este equipo no puede caer”.
Alejandro Horvat, La Nación
Brasil
“Es necesario demostrar cómo funciona el proceso científico”
La microbióloga Natalia Pasternak se volvió una de las voces centrales de la campaña de la comunidad científica brasileña contra la desinformación sobre la pandemia que salía del gobierno de Jair Bolsonaro. Durante el año fue una comunicadora científica de inaudita intensidad, con la urgencia de alguien que sabe que ese trabajo salva vidas.
“La principal dificultad de difundir ciencia durante la pandemia fue la avalancha de desinformación generada por fuentes oficiales y que justo por ello tienen credibilidad, como el gobierno federal y el Ministerio de Salud”, cuenta Pasternak.
Escribió posts y grabó videos destacando la importancia de medidas básicas para impedir la propagación del coronavirus, al tiempo que creó eventos virtuales de información científica sobre el Sars-CoV-2 que reunieron algunas de las mentes científicas más brillantes de Brasil. “No es suficiente refutar a las autoridades. Es necesario demostrar cómo funciona el proceso científico, es decir, como se hace la ciencia”, aclara.
Pasternak, de 44 años, es directora-presidente del Instituto Questão de Ciência, que maneja la educación científica centrada en la formulación de políticas públicas. En octubre, fue la primera brasileña elegida para integrar el Comité para la Investigación Escéptica, organización que combate la pseudociencia internacionalmente.
También es investigadora en la Universidade de São Paulo (USP) y miembro del Equipo Halo, iniciativa de Naciones Unidas que reúne a profesionales que trabajan en el combate a la pandemia. “Cada persona que lleva la mascarilla puesta, que ha dejado de creer en la cloroquina y confía en las vacunas me hace pensar que ha merecido la pena”, dice.
Renato Grandelle, O Globo
Chile
“Hasta su último suspiro”
Astrid Jerez Pinilla es una enfermera clínica especialista en alivio del dolor y cuidados paliativos que pasó de tener pacientes ambulatorios a trabajar tiempo completo con hospitalizados por covid-19 en el Hospital Barros Luco Trudeau (San Miguel, Santiago de Chile). En ese centro médico de alta complejidad, que atiende a 1,3 millones de personas, se instaló la primera Unidad de Cuidados Proporcionales (UCP) para este tipo de pacientes en el sistema público chileno.
“Esto marcó un desafío personal enorme, porque además de recibir las capacitaciones a nivel institucional, volví a estudiar y repasar protocolos. Todo esto, con una sensación de miedo y angustia, porque no sabía a lo que me iba a enfrentar y por mis hijos, de 2 y 4 años”, dice.
Una vez que pudieron poner en pleno funcionamiento la UCP pudo “interiorizar a mis colegas en el mundo de los cuidados de fin de vida”.
“En este período fue donde empecé a ver lo más duro de la pandemia: la soledad de la muerte. En nuestro equipo, para humanizar la atención y acompañar a quienes se encontraban en su fase final, establecimos —mediante el uso de tecnología y llamadas diarias a los familiares—, un puente con ellos, entregándoles información oportuna. Incluso se permitió que los más cercanos —bajo estrictas medidas de seguridad y siempre que se pudiese— visitaran a los pacientes”, relata Astrid.
“Esto creo que ha sido lo más agradecido por las familias y, en lo personal, uno de los aspectos más positivos de esta pandemia, porque sentí que efectivamente era un aporte en ese servicio y porque acompañamos a las personas, desde su llegada al hospital, hasta su último suspiro”.
Max Chávez, El Mercurio
Costa Rica
“A ninguno nos pasaba covid por la cabeza”
Era un miércoles de marzo. La especialista costarricense en Medicina Interna e Inmunología, María Paz León Bratti, recibió en su consultorio privado a un colega suyo, por un problema alérgico. “Venía febril y cuando lo examiné tenía una franca neumonía”, recuerda. Ni la mascarilla era obligatoria, ni se hablaba del distanciamiento físico y las noticias de la enfermedad eran solo del extranjero.
“Me contó que venía llegando al país. Estaba desaturado, le recomendé antibióticos y que se vigilara, pero a ninguno nos pasaba covid por la cabeza”, recuerda.
A los pocos días ese paciente sería identificado como el “caso cero” en Costa Rica y después como un “super diseminador” porque en el hospital donde trabajaba como ginecoobstetra contagió, sin saber que tenía la enfermedad, a decenas de personas.
León Bratti también se contagió en la primera atención al “paciente cero”. Se autoconfinó durante cuatro semanas y no desarrolló una enfermedad grave.
Su paciente y colega falleció en abril. Fue de las primeras víctimas mortales por causas relacionadas a la covid.
Nueve meses después, León Bratti sigue vinculada al combate a la pandemia y coordina las unidades que atienden a estos enfermos en el Hospital México, donde llegó el “paciente cero”.
La especialista, quien ha trabajado durante varias décadas con personas infectadas con VIH, considera que esta pandemia ha enseñado la importancia de la responsabilidad en el cuidado personal. “Aquí le aconsejamos a los pacientes: aunque estén mal crean que van a salir. Hay que ser muy positivos y enfrentar la enfermedad con optimismo”.
Angela Avalos, La Nación
El Salvador
“Tuvimos que ingeniarnos en coordinación con otras disciplinas”
Lo más doloroso de la pandemia, dice el infectólogo Jorge Panameño, ha sido “ver pacientes que fallecían, otros que estaban en el suelo esperando una cama. Ver a los colegas clamar por equipo para protegerse, saber de los trabajadores de la salud muertos en el cumplimiento de su deber porque les faltó equipo para protegerse, o atención una vez enfermos”. El médico salvadoreño recuerda también el costo emocional que significó la muerte de familiares y colegas.
Habla de las dificultades que el personal de la salud ha tenido en El Salvador, donde “no pudimos unir esfuerzos, por más que intentamos, con el sistema de salud estatal, para poder aportar la experiencia que los años de ejercer nos han permitido acumular” a lo que se sumó la falta de camas hospitalarias, tanto en el ámbito público como en el privado. “Tuvimos que ingeniarnos en coordinación con otras disciplinas como la enfermería y la terapia respiratoria para dar atención a domicilio”.
Pese a las carencias y al sacrificio de postergar a su propia familia para poder atender, reconoce algo positivo en la atención a sus pacientes, al ver que “se recuperan después de pasar periodos especialmente críticos, y vuelven con sus familias”. Y destaca que hoy la experiencia acumulada “nos ha servido mucho para colaborar aún más”. “Con esta enfermedad cada día aprendemos algo nuevo, pasarán muchos años antes de poder manejar todos los aspectos que involucra”, sostiene.
Mariana Belloso, La Prensa Gráfica
México
“Uno es el medio de comunicación” entre los pacientes y su familia
Ivalu Arcelia Carmona Campos es médico urgencióloga y está orgullosa de pertenecer al personal de salud que combate la pandemia. Y su entrega en estos nueve meses de batalla sanitaria en México le valió la condecoración con la medalla Miguel Hidalgo, en Grado Cruz. La urgencióloga no se ha contagiado, aunque sí padeció un trastorno de angustia. Su esposo, de la misma profesión, sí se contagió, y estuvo delicado.
Para ella, la mejor parte es cuando un paciente con coronavirus mejora, sobre todo en los casos más graves. Pero también está el otro lado de la moneda: “Es triste y te sientes frustrado porque no puedes hacer más, ya la enfermedad está tan avanzada que aunque los intubes sus pulmones están fibróticos y no tienen capacidad para recibir el volumen adecuado de aire del ventilador”, explica.
La doctora Carmona, madre de una niña de 10 años, comenta que entre las cosas más difíciles está el impedimento de visita de los familiares a los enfermos, porque las personas no se pueden despedir de sus seres queridos. Por eso celebra que se hayan implementado medidas de las que ella fue promotora, como las llamadas telefónicas o videollamadas.
“Uno es el medio de comunicación. Muchas veces presto mi teléfono y si el paciente está estable me retiro… pero cuando están graves estoy presente, ante cualquier duda de un familiar. Es cuando me ha costado mucho trabajo porque hablando con el familiar se me quiebra la voz, es muy difícil explicarles enfrente del paciente que está grave, pero a veces es lo que uno quiere, lo pide, hablar con un familiar porque no sé si después de intubarme voy a salir adelante o no”, dice.
Perla Miranda, El Universal
Perú
“No tomarnos nuestro tiempo nos ha hecho mucho daño”
Un video recorrió WhatsApp y Facebook. Tenía información real, verificada. Era el infectólogo Juan Carlos Celis, jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas del Hospital Regional de Loreto, compartiendo las lecciones aprendidas en Iquitos y señalando cómo la estrategia dictada desde el Ministerio de Salud no era la más adecuada, menos para localidades tan lejanas como las de la Amazonía.
“Respondimos lento, tarde y, muchas veces, mal. Es una crisis de salud pública que ha puesto en crisis todo lo demás, incluida la ciencia (…) Nos hemos sometido a una especie de miedo, susto y desesperación que nos ha hecho flexibilizar el rigor del que normalmente alardeamos en la ciencia. No hemos vivido epidemias como esta en muchos años y supongo que eso es lo que hace que en muchas partes se esté sintiendo lo mismo”, dice.
Reconoce que en esta pandemia se pudo hacer mucho más. “Por desesperación y premura me dediqué solo a atender y no a sacar, más rápido de lo que yo hubiera querido, una enseñanza. Ese mes y medio que demoré en darme cuenta de los errores que estábamos cometiendo, creo que pudieron haber sido solo dos semanas si hacía un estudio simple, dividiendo a los pacientes en dos grupos, viendo a quién le doy y a quién no (un tratamiento). Era una situación nueva y no nos dimos cuenta de que no estábamos haciendo bien en administrar medicamentos con desesperación. Por eso mi posición es firme: no estoy de acuerdo con quienes dicen que no hay tiempo. Por el contrario, creo que no tomarnos nuestro tiempo nos ha hecho mucho daño”, reflexiona.
¿Si llega una segunda ola hoy estarían preparados? Celis le tiene miedo a esa palabra, pero reconoce que están mucho mejor que a mediados de año. Sin embargo, sabe que no se puede bajar los brazos y que la amenaza sigue dando vueltas.
Bruno Ortiz Bisso, El Comercio
Puerto Rico
“Vale más una onza de prevención que una tonelada de tratamiento”
Todo comenzó en abril con unos vehículos con altoparlantes educando sobre el covid-19 en Villalba, un pueblo cerca del centro de Puerto Rico. Pero para la epidemióloga Fabiola Cruz (28 años) no era suficiente: el mejor plan para enfrentar la enfermedad era identificar a los infectados, rastrear contactos y hacer pruebas.
“Leí la respuesta de Singapur a la pandemia y comencé a buscar el protocolo de rastreo de contactos y el protocolo del ébola. Lo adopté a los períodos de incubación y al período infeccioso del coronavirus y se lo presenté al alcalde”, relató Cruz, candidata a un doctorado en Microbiología Médica.
El Sistema de Rastreo de Contactos Municipal arrancó un jueves y 24 horas después identificó al primer contagiado. Ante la ineficiencia del gobierno estatal para rastrear a los contactos, la iniciativa de Cruz se replicó en los 78 pueblos de la isla y ahora cuenta con sobre 600 empleados y un presupuesto de casi US$30 millones.
La epidemióloga de 28 años confesó que lo más doloroso de la pandemia ha sido no poder ver a su familia por tres meses. A eso se sumó el día cuando supo que su marido se infectó y presentó síntomas; de inmediato, ella se aisló y no se contagió.
Lo positivo de la pandemia, según la experta, es que Puerto Rico y el mundo reconoció la importancia de la salud pública. “Como dicen, vale más una onza de prevención que una tonelada de tratamiento”, acotó.
José Orlando Delgado Rivera, El Nuevo Día
Uruguay
“Ayudar es un deber”
A fines de marzo Uruguay daba los primeros pasos en su lucha contra el coronavirus, con la ventaja de haber tenido su primer caso con cierto retraso y haber podido aprender de las experiencias de otros países.
A nivel local la situación estaba bajo control pero un crucero con más de 200 personas anunció que muchos de sus pasajeros tenían síntomas de covid-19. El “Greg Mortimer,” un barco turístico con pasajeros de más de 10 nacionalidades, navegaba desde Argentina buscando un puerto en el que le brindaran asistencia.
Tras fondear a 20 km del puerto de Montevideo, comenzó el operativo para realizar un corredor humanitario que permitiera a los pasajeros volver a su país. Pero antes se necesitaba un informe sanitario y la única forma era subir médicos a bordo.
“Ayudar es un deber, nuestra formación lleva a que sea algo natural. Es nuestro deber ético y moral ayudar”, asegura Cibeles Franchi, una de las médicas intensivistas que aceptó el desafío y junto a una delegación uruguaya navegó hasta el crucero y subió a atenderlos y dar un reporte.
Los médicos realizaron su análisis, atendieron y desembarcaron a los necesitados y días después el barco pudo llegar al puerto. Un tripulante fue internado y falleció. Los demás retornaron a sus países.
“Gracias Uruguay”, pintaron en una sábana dos de los pasajeros cuando el Greg Mortimer llegó al puerto de Montevideo.
Faustina Bartaburu y Mateo Vázquez, El País
Venezuela
“Es imposible olvidarla”
María Graciela López, infectólogo pediatra, presidenta de la Sociedad Venezolana de Infectología y profesora de postgrado de Infectología Pediátrica, dice que pese a las carencias –reforzadas por la crisis interna que Venezuela arrastra hace años– la pandemia consolidó su vocación. “El haber tenido la oportunidad de estar aquí y atender a los pacientes venezolanos en esta pandemia ha sido una bendición. Yo no cambiaría estar en ninguna parte del mundo”.
“Nuestro sistema de salud está desmantelado, con una capacidad de respuesta disminuida; hay desabastecimiento en varios rubros importantes, que no son solo medicamentos; sin hablar del personal de salud, que es cada vez menor en el sector público y con unos sueldos que no permiten la subsistencia; con una infraestructura deteriorada y sin servicios básicos”, comenta.
Para la doctora López, ha sido muy doloroso ver familias que se hospitalizaron y no salieron completas porque falleció alguno de sus miembros e insistió en la afectación en el aspecto psicológico y psiquiátrico: “El aislamiento estricto del paciente y la falta de contacto con sus familiares fueron muy duros. Nos tocó tratar a los pacientes emocionalmente”. Agregó que fue muy triste palpar la soledad de muchos adultos mayores ya que sus “hijos y familiares cercanos están fuera del país”.
López destaca el trabajo de las agencias internacionales y de ONGs que han facilitado muchos de los equipos de protección de los trabajadores de la salud, y resalta lo satisfactorio que ha sido el trabajo en equipo, ayudado por la tecnología.
Y aunque por momentos parezca que hay una salida pide no bajar la guardia. “Hemos vivido el impacto de esta enfermedad. Es imposible olvidarla”, subraya.
José Gregorio Meza, El Nacional

