Encabezado

abril 20, 2012

Juan Francisco Ealy Ortiz, nuevo presidente del GDA


Miguel Henrique Otero, entregó su cargo al presidente de El Universal de México.

Otero, presidente de El Nacional, resaltó el fortalecimiento del Grupo de Diarios de América y repasó los logros obtenidos en el último año, entre los que destacó los siguientes:
En el internet, las ventas digitales conjuntas a través de la plataforma Digital Hispanic.
Actividades de cooperación periodística como la realización de la primera encuesta GDA de personalidades del año, la entrevista del presidente Barack Obama y la cobertura de la cumbre de las Américas que fue de alto impacto para los once periódicos.
La creación de una red de periodismo urbano, y la realización de un taller de redes sociales en El Nacional, en Caracas.
Otero, quien lideró el GDA entre 2011 y 2012, también destacó la coordinación de esfuerzos entre estos diarios por la libertad de expresión en el continente.
El presidente entrante, Juan Francisco Ealy Ortiz, expresó que durante el año que estará en funciones impulsará un esquema de continuidad con la labor de Otero. Dijo que la industria periodística se haya en un proceso de grandes transformaciones que representa grandes desafíos y oportunidades.
"Venimos de una crisis global que redujo los márgenes de nuestras corporaciones y debemos abordar alternativas con prudencia pero con visión de futuro. GDA puede ser un aliado más poderoso que cuando fue creado hace dos décadas y, sin dejar de ser un espacio de intercambio, ser una más firme palanca para favorecer nuestro desarrollo y encarar los retos en el continente", dijo.
Ealy Ortiz manifestó que trabajará para  lograr un mayor compromiso común ante las nuevas amenazas a la libertad de expresión, así como en la lucha frente al crimen organizado.

abril 13, 2012

Obama aboga por fortalecer frente regional contra narco

El mandatario no dejó lugar a equívocos en cuanto a la oposición de su país a despenalizar el tráfico de drogas porque esta medida, afirmó, “no eliminaría el peligro que plantea el crimen organizado transnacional”. Las naciones consumidoras y las productoras deben asumir, cada quien, su responsabilidad.




ESPECIAL DE GDA /LA NACIÓN 13/04/2012

WASHINGTON. A pocas horas de su partida hacia Cartagena, donde asistirá a la VI Cumbre de las Américas, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, concedió una entrevista al Grupo de Diarios América (GDA).
El mandatario abordó los temas más polémicos de la agenda hemisférica –Cuba, drogas, inmigración, comercio...–, y ofreció sus perspectivas sobre las relaciones con una región que considera “crítica” para los intereses de Washington.
Aunque Obama insistió en que el camino no es la despenalización de las drogas, se mostró abierto a un diálogo que pueda “esclarecer” planteamientos y “reenfocar” los esfuerzos para ser más efectivos en la lucha.
En cuanto al caso de Cuba, sostuvo que si La Habana  no está sentada en esta Cumbre, es porque sus líderes se han negado a dar los pasos necesarios, y advirtió de que ningún régimen autoritario durará para siempre.
¿Cuáles son sus metas para esta Cumbre de las Américas?
Creo que es importante entender esta Cumbre en el contexto del progreso tan significativo que se ha logrado en las Américas.  Gracias a la extraordinaria labor y sacrificio de su gente y de sus trabajadores, esta es una región que es más pacífica, más próspera y con más confianza en su propia función en el mundo.  
”Los conflictos de antaño están desapareciendo, casi toda la gente de las Américas actualmente vive bajo sistemas democráticos, decenas de millones de personas han salido de la pobreza hacia la clase media, y naciones como Brasil, México y Colombia están desempeñando una función más importante en el cumplimiento de los retos globales.   Este progreso es bueno para los EE. UU. porque apoya el crecimiento económico aquí en casa, así como el avance de la seguridad y la democracia en todo el hemisferio.
”Considero la Cumbre en Cartagena como una oportunidad para mantener nuestro progreso, aun mientras reconocemos los retos evidentes que todavía persisten, desde la desigualdad económica y la pobreza extrema hasta la violencia causada por los narcotraficantes y las pandillas, y los obstáculos que aún le impiden a demasiada gente encontrar trabajo y oportunidad.
 ”En la última Cumbre de las Américas, yo prometí hacerles frente a estos retos mediante alianzas de igualdad, basadas en el interés mutuo y el respeto mutuo, fundamentadas en un sentido de responsabilidad compartida.  Durante los últimos tres años, hemos logrado bastante: con la expansión del comercio, el avance de la lucha contra los carteles de drogas y las pandillas, la solidificación de alianzas de energía limpia y la defensa de la democracia y los derechos humanos, en nuestro propio hemisferio y alrededor del mundo.
”En Cartagena podemos expandir nuestra cooperación en todas esas áreas, aunque reconozcamos que son retos que ninguna nación puede enfrentar por sí sola. Tenemos que hacerles frente conjuntamente”.
Muchos países de la región también han dicho que quieren tratar el tema de las drogas en esta Cumbre. ¿Con qué posición llega usted a la mesa? ¿Insistirá en su oposición a la despenalización y, si es así, qué otras alternativas está dispuesto a considerar que sean diferentes al actual statu quo?
Este es un debate legítimo que refleja las frustraciones de los Gobiernos y los habitantes de todas las Américas, pero es un tema en el que no existe acuerdo en la región.  Creo que sostener este debate contribuirá a esclarecer esta propuesta y a reenfocar nuestra atención a las maneras en que podemos lograr el mayor progreso, todos juntos.
 ”Por ejemplo, Estados Unidos no va a legalizar ni adespenalizar las drogas ya que hacerlo tendría graves consecuencias negativas en todos nuestros países en cuanto a la salud y la seguridad públicas.  Es más, legalizar o despenalizar las drogas no eliminaría el peligro que plantea el crimen organizado transnacional.
”Creo que el mejor uso de nuestro tiempo en la Cumbre en Cartagena, es concentrarnos en nuestras responsabilidades mutuas.  Como presidente, he dejado claro que Estados Unidos acepta nuestra parte de la responsabilidad respecto a la crisis, que tiene su raíz en la demanda existente por las drogas.
”Es por eso que hemos adoptado una nueva estrategia de control de drogas que se enfoca en reducir la demanda por las drogas, con educación, prevención y tratamiento.  De hecho, he comprometido más de $30.000 millones para reducir la demanda por las drogas ilegales en los EE. UU. y estoy solicitando otros $10.000 millones este año.  También hemos dedicado recursos sin precedente a ponerle coto al flujo ilegal hacia el sur de armas y efectivo a la región y hemos colaborado con ciertos socios, incluyendo a México, para fortalecer nuestra cooperación en la seguridad.  Estamos logrando progreso, y no vamos a cesar.
”En la Cumbre en Cartagena tenemos la oportunidad de aumentar nuestra cooperación regional, de manera que los narcotraficantes y los carteles no tengan sitio disponible para esconderse.  Esto incluye ir adelante con la Iniciativa de Seguridad de la Cuenca del Caribe, que se lanzó en la Cumbre de 2009 y que está creando instituciones para la seguridad y protección públicas, aumentando la cooperación regional, y promoviendo la justicia social en el Caribe.  
”Tenemos que hacer más para apoyar a las naciones de América Central y su estrategia regional para promover la seguridad ciudadana.  
”Las contribuciones a esos esfuerzos por socios capaces, tales como Brasil, Colombia y Chile, deben ser características del camino hacia delante.  Por ejemplo, el reciente acuerdo entre los Estados Unidos, Brasil y Bolivia para perseguir el cultivo de coca en Bolivia, es el tipo de colaboración que necesitamos”.