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22.12.13

Reflexiones sobre las noticias GDA del 2013 / Análisis


El problema en Venezuela no es un autoritarismo plebiscitario, sino el deterioro de la autoridad.

ARTURO VALENZUELA* para GDA
La encuesta del GDA destaca tres hechos importantes que lideran las noticias del año: la muerte de Hugo Chávez y la llegada de Nicolás Maduro al poder en Venezuela; el proceso de paz con las Farc en Colombia; y la elección del papa Francisco.
La muerte de Chávez, sin lugar a duda, marca un hito importante, no solo para Venezuela sino para todo el continente. Por su autoridad carismática y capacidad de doblegar a sus adversarios Chávez logró hegemonizar el poder en Venezuela al tiempo que, con la ayuda de la diplomacia petrolera, pudo establecer un liderazgo regional basado en una fuerte corriente de nacionalismo antinorteamericano.
Su desaparición, cuando el modelo económico Venezolano daba señales de crisis, abrió la oportunidad para un giro en el país hacia una política más moderada y de apertura en busca de un proceso de reconciliación nacional, al tiempo que la oposición política asentaba una postura más realista en búsqueda de una participación en el proceso político, en vez de privilegiar una estrategia de cambio de régimen por vías de la desobediencia civil o el golpe de Estado.
Desgraciadamente, Maduro, reflejando su propia debilidad política en las esferas del chavismo, y las incoherencias de un régimen que había perdido el liderazgo personalista, optó más por la confrontación que por la reconciliación, agravando la polarización y agudizando las contradicciones de una economía en franco deterioro y una autoridad política que no ha podido darle respuesta a la creciente inseguridad ciudadana provocada por la criminalidad y los altos niveles de corrupción.
La embestida en contra del sector privado –al tiempo que las ganancias del petróleo han bajado en forma dramática– deja al país en una situación de gran vulnerabilidad. El problema en Venezuela no es el peligro de un autoritarismo plebiscitario, sino el deterioro de la autoridad. En este cuadro, su liderazgo regional ha caído en forma dramática, sembrando serias dudas sobre el futuro del socialismo del siglo XXI para la región.
Es una ironía histórica, por la difícil relación bilateral entre Venezuela y Colombia y el abierto apoyo a la insurgencia colombiana que marcó la gestión chavista, que sea este último país el que haya establecido un prometedor proceso de paz que busca terminar con los remanentes del conflicto histórico que lo ha marcado desde el comienzo de la Guerra Fría, con antecedentes de aun más larga data.
Al buscar ponerle fin a ese conflicto, al tiempo que intenta darle una solución al problema de la tenencia de tierra y reparaciones para las víctimas, el gobierno del presidente Juan Manuel Santos ha mostrado una altura de mira que es un loable ejemplo para la región.
Aunque sea difícil lograr la plena reconciliación, el país solo puede avanzar si las recriminaciones históricas dan paso a un proceso que permita la convivencia en bien de la construcción de un país donde todos puedan aportar.
Es justamente ese espíritu basado en la búsqueda de la reconciliación y la paz, el reconocimiento de las persistentes injusticias en el mundo y la necesidad de acercar a la Iglesia a los más desposeídos lo que ha animado la labor pastoral del nuevo pontífice, marcando distancia con una Iglesia excesivamente burocrática y jerárquica que a veces buscaba defender a ultranza dogmas y actitudes que tienen poco que ver con la vivencia de gran parte de la humanidad hoy.
Al tiempo que el papa Francisco intenta reivindicar la opción por los pobres y una mayor tolerancia social, puede también dar la pauta de que los países que progresan son los que buscan cómo profundizar las instituciones apegadas al estado de derecho y la solución pacífica y consensuada de los diferendos nacionales.
La tarea del nuevo papa es inmensa, no solo con relación a la labor evangelizadora de la Iglesia y en bien de la comunidad, sino también en la búsqueda de una reforma de la propia Iglesia, donde temas tan difíciles como el del celibato eclesiástico y el papel de la mujer son fundamentales para adecuar una institución que mantiene elementos que a la luz del siglo XXI son medievales.

* Profesor titular de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en Georgetown University y asesor para América Latina de la firma de abogados Covington & Burling.

Muerte de Chávez y diálogos de paz en Colombia, entre los hechos del año en la región, según sondeo GDA


La encuesta anual del Grupo de Diarios de América destacó al Papa como el personaje del 2013.

En un año en el que el continente americano fue foco de especial atención por distintos hechos que marcaron la actualidad mundial, el proceso de paz entre el Gobierno y las Farc estuvo entre las tres noticias más importantes de la región, según la encuesta anual del Grupo de Diarios de América (GDA), que por tercer año consecutivo consultó a más de 70 líderes de opinión, analistas y periodistas sobre los acontecimientos y personajes más relevantes de estos 12 meses.
De acuerdo con el sondeo, la noticia del año en el continente fue la muerte del mandatario venezolano Hugo Chávez, el 5 de marzo, y la posterior llegada al poder de su sucesor, Nicolás Maduro.
El fallecimiento del líder bolivariano fue objeto de especial atención no solo por la profunda transformación política y económica que impulsó durante sus 14 años de Gobierno en Venezuela –y que dejó polarización, una economía frágil y descontento social en algunos sectores–, sino también su influencia en otros países de la región.
Su muerte, asimismo, puso en jaque la permanencia de la revolución bolivariana, lo que centró toda la atención en el papel de Maduro.
El segundo hecho relevante del año –según la encuesta– fue la designación el 13 de marzo, tras la renuncia de Benedicto XVI, del primer papa latinoamericano de la historia, el argentino Francisco, quien desde el minuto uno de su llegada al Vaticano ha cambiado el tono, la percepción y el enfoque de la Iglesia católica.
Los diálogos entre el Gobierno y las Farc, en La Habana, se ubicaron en el tercer lugar del escalafón. Y es que aunque para muchos –sobre todo en Colombia– el ritmo de las negociaciones no ha sido el deseado, es innegable que en el 2013 se lograron dos acuerdos históricos: uno sobre la distribución y el uso de la tierra y otro sobre las garantías para los movimientos políticos que surjan tras un eventual acuerdo final de paz.
Los expertos eligieron también la crisis generada por el cierre del Gobierno en EE. UU.; el espionaje de la Agencia de Inteligencia estadounidense NSA a distintos gobiernos latinoamericanos; las elecciones chilenas en las que fue reelecta la socialista Michelle Bachelet y la ola de protestas callejeras que sacudió a Brasil, como otros hechos que ocuparon un lugar relevante en la agenda americana.
El sondeo también les pidió a los expertos que eligieran los personajes más importantes en el mundo y en Latinoamérica este año, y, por primera vez, un nombre, el del papa Francisco, lideró ambas categorías.
Otros que entraron en la clasificación mundial fueron, en su orden, el exagente de la NSA Edward Snowden, quien hizo las explosivas revelaciones sobre el espionaje de EE. UU.; el presidente ruso, Vladimir Putin, quien ha recuperado para Rusia su papel de potencia influyente en la geopolítica mundial; y la joven paquistaní Malala Yousafzai, quien alcanzó notoriedad por defender el derecho a la educación de las mujeres en su país.
En el plano latinoamericano, la encuesta consideró como segunda figura destacada –después del papa– al presidente uruguayo, José Mujica, cuya agenda de Gobierno ha incluido temas de impacto global, como el matrimonio entre personas del mismo sexo, la legalización del aborto y la regulación del mercado de la marihuana.
Otros personajes que se destacaron en la región –según la encuesta– fueron el candidato opositor venezolano Henrique Capriles; el influyente periodista y escritor argentino Jorge Lanata, reconocido por sus críticas a los Kirchner, y el presidente de México, Enrique Peña Nieto, quien se ha posicionado como uno de los principales líderes latinoamericanos por impulsar varias reformas de calado en su país, y la colombiana Catalina Botero, relatora especial para la Libertad de Expresión de la CIDH.
Más información:

"El papa del fin del mundo", el personaje del año del GDA

La Nación/Argentina/GDA

Los primeros nueve meses de su pontificado mostraron el "sello" de Jorge Bergoglio: un papa sencillo, sonriente, próximo a la gente, de extraordinaria sensibilidad, pero también el valiente vicario de Cristo que encara sin dilaciones las cuestiones que inquietan a la Iglesia y a la sociedad de hoy.
Ese sello, que le valió la genuina admiración universal, se tradujo en una serie de reconocimientos en el año que termina, a la que se suma ahora haber sido elegido la personalidad más importante a nivel mundial y regional de 2013 para el Grupo de Diarios América (GDA), la alianza periodística fundada en 1991 que reúne a 11 periódicos líderes en la región: LA NACION (Argentina), O Globo (Brasil), El Mercurio (Chile), El Tiempo (Colombia), La Nación (Costa Rica), El Comercio (Ecuador), El Universal (México), El Comercio (Perú), El Nuevo Día (Puerto Rico), El País (Uruguay) y El Nacional (Venezuela).
Es la tercera oportunidad en la que se realiza esta encuesta regional. Previamente habían resultado elegidos la canciller de Alemania, Angela Merkel, en 2011, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, en 2012.
En el sondeo sobre las personalidades del año a nivel mundial y regional -realizado entre el 4 y el 25 de noviembre- participaron directores, editores y subeditores de los medios que integran el GDA. "El papa del fin del mundo" reunió 121 votos y superó ampliamente en el sondeo al ex analista de la CIA Edward Snowden (24); al presidente de Rusia, Vladimir Putin (9); a la joven activista paquistaní Malala Yousafzai (9); al presidente de China, Xi Jinping (2); al creador de Amazon.com, Jeff Bezos (2); al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy (1), y al presidente de Irán, Hassan Rohani (1).
Francisco también se impuso en la categoría de personalidad más destacada de la región, primer destino elegido por el Papa para un viaje al exterior, en julio, en ocasión de la multitudinaria XXVIII Jornada Mundial de la Juventud, en Río de Janeiro. En este caso obtuvo 54 votos y superó al presidente de Uruguay, José Mujica (44 votos); al candidato opositor venezolano Henrique Capriles (21); al periodista argentino Jorge Lanata (13); al presidente de México, Enrique Peña Nieto (9), y a la relatora especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Catalina Botero (9). El año pasado, el personaje del año en la región fue Hugo Chávez.
La distinción del GDA a Francisco se añade a otras tantas que ya recibió el Papa en el año que culmina, entre ellas, "personaje del año" de la revista Time, que lo calificó como "el papa de la gente". La prestigiosa publicación norteamericana resaltó la rapidez con la que cautivó al mundo y su disposición a pronunciarse sobre los retos actuales, desde las luchas internas de la Iglesia -como las finanzas del Vaticano, los casos de pedofilia en muchas diócesis, la ordenación sacerdotal femenina o el celibato- hasta su embate frontal contra la corrupción o las más polémicas cuestiones sociales, como el matrimonio gay o la comunión de quienes se divorciaron.
Bergoglio también fue "hombre del año" para la edición italiana de la revista Vanity Fair, que tituló en la tapa "Francisco, papa coraje", y que recordó especialmente su primer viaje a la isla de Lampedusa, al sur de Sicilia, destino y muchas veces tumba de miles de inmigrantes africanos que buscan un destino mejor en el continente europeo. Y pocos días atrás fue tapa, además, de la revista The New Yorker, que le dedicó un extenso artículo.
Las redes sociales tampoco estuvieron ajenas al extraordinario poder de seducción del papa argentino, protagonista excluyente de Facebook, donde fue la figura más mencionada; superó al término "election", que aglutinó a los procesos electorales realizados durante 2013, y a la expresión "royal baby", en referencia el primer hijo del príncipe Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton.
Todos ellos son reconocimientos inapelables sobre una figura que, en poco tiempo, ya comenzó a hacer historia..

Un papa distinto para un mundo distinto


Por   | LA NACION/GDA
ROMA.- Seis y media de la mañana del 4 de diciembre. Todavía es de noche en Roma y el frío húmedo cala los huesos, pero hay movimiento en el Vaticano. Es miércoles y la Via della Conciliazione ya está cerrada al tránsito, totalmente vallada. Algo que antes no sucedía, salvo para megaeventos, como la beatificación de Juan Pablo II o la Madre Teresa de Calcuta. La madrugada es gélida. Pero empiezan a aparecer grupos de peregrinos de distintas partes del mundo, que van tomando posición en la Plaza San Pedro.
En invierno las audiencias papales solían ser en el Aula Pablo VI, que ahora no da abasto: el flujo de gente se ha multiplicado y por eso el encuentro es a la intemperie. El frío es intenso, pero no importa. Lo único que importa es verlo y escucharlo a él, a Francisco. Ese papa "que es uno de nosotros", que desde su elección, el 13 de marzo, provocó un milagro: revitalizó a una Iglesia Católica en crisis. Y, al poner en marcha una revolución moral, de humildad y de austeridad en el Vaticano, inspiró al mundo.
El ex arzobispo de Buenos Aires había comenzado el año convencido de que iba a jubilarse y retirarse a vivir en la habitación número 13 del Hogar Sacerdotal de la calle Condarco, en Flores. Pero cierra este 2013 (marcado por la valiente renuncia de Benedicto XVI al trono de Pedro, el 11 de febrero) no sólo como el "personaje del año" de la prestigiosa revista Time y de 11 de los principales diarios de América latina, sino con multitudes fascinadas que invaden la Plaza San Pedro para escuchar su catequesis todos los miércoles, y su Ángelus, todos los domingos. Y con jefes de Estado y de gobierno que forman fila para ser recibidos en audiencia e invitarlo a visitar sus países.
No son sólo católicos los que quieren ver y escuchar al Papa. Entre esa multitud colorida, en la que hay ancianos y chicos, jóvenes con carteles, centenares de enfermos en busca de una caricia, también se ven algunas mujeres musulmanas con la cabeza envuelta en un pañuelo, además de simples curiosos o turistas. Están ahí porque saben que las catequesis de Francisco son distintas. No es porque empieza diciendo con total normalidad "Buongiorno, fratelli e sorelle" y se despide los domingos con un familiar "buen almuerzo y arrivederci".
Es porque su mensaje es claro, comprensible, directo, optimista, alegre. Porque su mensaje -que es el del Evangelio, un Evangelio que llama a acompañar a los heridos de este mundo, no a condenarlos- le llega a la gente. Toca a diario la realidad de hoy, en un mundo muy distinto al que debieron enfrentar sus predecesores, con su desempleo, sus injusticias, las guerras, la exclusión de millones de personas, jóvenes y ancianas. Con el "escándalo" del hambre, el drama de los migrantes que buscan un futuro mejor, la corrupción, la trata de personas, el tráfico de droga y otros flagelos.
Y él predica con el ejemplo: por eso es que su mensaje caló tan profundo, por eso es que llamó tanto la atención, en América latina, en Europa, en Estados Unidos y hasta en Asia.
"Los gestos y las palabras del Papa consiguen el apoyo masivo de los que se definen como católicos practicantes. En tiempos de crisis, lo más probable es que éstos echen en falta que sus obispos no hayan prestado suficiente atención, como ahora sí hace el Papa, a temas como la pobreza o la condena al enriquecimiento abusivo", dice el sociólogo José Juan Toharia, director de la consultora española Metroscopia.
La multiplicación de fieles en el Vaticano, el regreso de miles y miles de católicos a la misa y al confesionario ("que no debe ser una sala de tortura") son algunos de los tantos cambios provocados por Jorge Bergoglio.
Ya desde la noche del "habemus papam", al elegir el nombre "Francisco", inspirándose en el poverello de Asís, que se despojó de toda su riqueza para abrazar a los leprosos, el cardenal jesuita de Buenos Aires dejó en claro que ya nada sería como antes en el Vaticano.
"Bergoglio es un hombre libre, que nunca estudió en Roma y que no tiene una mentalidad «romana». Ha traído una nueva visión del Sur, basada en su experiencia como jesuita y como sacerdote callejero", subraya el vaticanista Gerard O'Connell.
O, en palabras del semanario Time: "Sin cambiar la letra, logró cambiar la música" en el Vaticano.
Desde la noche misma de su elección, Bergoglio prefirió llamarse a sí mismo "obispo de Roma", algo que marca un cambio profundo en la relación con las demás Iglesias cristianas que no reconocen la supremacía del Papa y con los episcopados de todo el mundo. Además, borró de un plumazo antiguas tradiciones y prefirió presentarse al mundo sin pompa: apareció con su cruz de plata de siempre, su anillo de siempre, sus zapatos negros y gastados, sin la muceta roja. Terminaba una era y comenzaba otra.
El Papa, que reconoce ser "indisciplinado" y dice estar acostumbrado a vivir en comunidad, desde el principio se quedó a vivir en la Casa Santa Marta, todo un cambio.
Inauguró una nueva forma de ejercer el papado con otro cambio crucial, que habla de colegialidad, al crear un consejo de cardenales (el denominado G-8 del Papa), para que lo ayude a reformar a la curia romana, marcada por intrigas y escándalos durante el fin del pontificado de Benedicto XVI, y en el gobierno universal de la Iglesia.
Consciente de que la credibilidad de la Iglesia se vio minada también por el escándalo del Banco del Vaticano (IOR), bajo sospecha de lavado de dinero, el Papa creó una comisión que está analizando qué hacer: ¿cerrarlo, transformarlo, convertirlo en un fondo de ayuda? En todo caso, quiere una entidad transparente.
También puso en marcha una comisión que está revisando todas las finanzas del Vaticano y otra para aumentar sus controles. Para atacar el escándalo por los abusos sexuales de chicos por parte de sacerdotes, acaba de crear una novedosa comisión para la protección de niños.
Pero hay más. A fines de agosto nombró secretario de Estado a Pietro Parolin, ex nuncio en Venezuela y diplomático de gran prestigio, con quien tiene gran sintonía por su estilo similar, humilde, sencillo, de pastor, ajeno a las internas de poder. Y, consciente de que en los últimos años muchos se alejaron de la Iglesia Católica porque no supo acompañar a quienes estaban en sus periferias (los pobres, los heridos, los divorciados vueltos a casar), Francisco llamó a una suerte de revolución moral.
"¿Cómo estamos tratando al pueblo de Dios? Yo sueño con una Iglesia Madre y Pastora. Los ministros de la Iglesia tienen que ser misericordiosos, hacerse cargo de las personas, acompañándolas como el buen samaritano que lava, limpia y consuela a su prójimo. Esto es Evangelio puro. Dios es más grande que el pecado. Las reformas organizativas y estructurales son secundarias; vienen después. La primera reforma debe ser la de las actitudes. Los ministros del Evangelio deben ser capaces de encender el corazón de las personas, caminar con ellas en la noche, saber dialogar e incluso descender en su noche y su oscuridad sin perderse", dijo el Papa en su entrevista con la revista jesuita Civiltá Cattolica.
Esa entrevista fue el anticipo de su primer gran documento, la exhortación apostólica "Evangelii Gaudium" (La alegría del Evangelio), según los expertos una verdadera encíclica en la que presentó su programa de acción. Francisco habló allí de la conversión del papado, de descentralización, de la Iglesia en estado de misión permanente. Por todo esto, si bien pasaron poco más de nueve meses, la sensación en el Vaticano (donde ya no se ven cardenales con autos de lujo ni con cruces de oro y piedras preciosas) es que pasaron años.
El cambio llamó la atención de los medios de todo el mundo, que nunca le dieron tanto espacio a un papa. Francisco es noticia casi a diario: además de Time y varias otras revistas prestigiosas, fue tapa de The New Yorker y Vanity Fair porque su protagonismo va más allá de su papel como líder de la Iglesia Católica: es cada vez más un actor político central.
Incluso en China, que no tiene relaciones diplomáticas con el Vaticano, en la prensa oficial suelen aparecer fotos de Francisco besando a enfermos. El día de su asunción, la agencia oficial Xinhua tituló: "El nuevo papa Francisco es cercano a los pobres" y destacó: "Es un sacerdote alejado de los círculos de poder; con enorme frecuencia se lo podía encontrar recorriendo asentamientos precarios en la periferia de Buenos Aires".
Si Juan Pablo II tuvo un papel esencial en la caída del comunismo, Francisco, un papa del fin del mundo, lucha ahora por derribar la brecha Norte-Sur. En sus palabras, derrumbar "el muro de la globalización de la indiferencia", de la "cultura del descarte", que dominan un mundo agobiado por el desempleo, las guerras y las secuelas de una crisis financiera que sigue haciendo estragos.

RESISTENCIA

Pero no son todos elogios. Las palabras de Francisco descolocan a muchos en Wall Street, y, sobre todo, a sectores conservadores de la Iglesia Católica misma y de la curia romana.
"La clave de lo que está consiguiendo Francisco es ofrecer una Iglesia que cura, más que una Iglesia que regaña. Un papa que habla de ternura, de misericordia, del amor a los que están sufriendo. Es un cambio que llega a la gente, aunque a muchos grupos pueda molestarles", admite Juan Rubio, sacerdote y director del semanario religioso español Vida Nueva.
Si en tan sólo nueve meses consiguió entusiasmar a quienes están fuera de la Iglesia, también logró inquietar a los "catos" tradicionales, que se sintieron muy cómodos con Benedicto. Estos denuncian un proceso de "desacralización" del papado.
Los sectores conservadores de la Iglesia española, por ejemplo, no ocultan su perplejidad. Ahora esperan que promueva cambios en la cúpula: el presidente del Episcopado español y arzobispo de Madrid, Antonio Rouco Varela, dejará su cargo en breve.
La voz del papa argentino alienta también a los sectores eclesiásticos de base, muy críticos de la jerarquía. "Estamos ante un momento muy especial, que puede hacer posible un cambio de orientación hacia la solidaridad y la esperanza en medio de la crisis que vivimos. El mensaje de Francisco da relevancia al pobre y alienta una iglesia más democrática, más evangélica", sostiene el sacerdote Evaristo Villar, vocero de la organización española Redes Cristianas.
Pese a que los católicos son apenas el 10% de la población en Gran Bretaña, también allí se nota un "efecto Francisco". Según una encuesta reciente publicada por el conservador The Times, el 17% de los consultados mejoró su percepción de la Iglesia Católica en los últimos meses.
"El candidato obvio a ser el nuevo héroe de la izquierda es el Papa", escribió el periodista y escritor Jonathan Freedman en el progresista The Guardian, al sintetizar la "revolución" de Bergoglio. "El póster de Francisco puede reemplazar al de Obama en las paredes de todo izquierdista", agregó, al mencionar el compromiso con los pobres que ha hecho sonar una música distinta desde el Vaticano.
¿Cuándo antes un papa había desayunado junto a un grupo de sin techo en el día de su cumpleaños, como hizo Francisco el martes pasado?
También Francia, otrora considerada la "hija mayor de la Iglesia" y hoy entre los países más ateos del planeta, mira con fascinación al descontracturado pontífice argentino. Para los católicos practicantes, ha conseguido "estimular" la fe.
"Mi orgullo de ser católico es más fuerte que hace un año", dice Alexandre, un parisino de 35 años. "Las palabras de Francisco corresponden, por fin, a lo que yo vivo en mi parroquia: una Iglesia abierta", añade. Son palabras similares a las que se escuchan en las calles de muchos otros países.
Excepto algunos sectores ultra-conservadores, la mayoría de los católicos practicantes en Francia percibe a Francisco como un factor de unidad. "Quiero creer en la inteligencia del Papa para reconciliar a todos los franceses", apunta Matthieu Floucaud. Prudente, la mayoría de los especialistas aplaude el cambio "de estilo" de Francisco, pero espera las primeras medidas concretas.
El cardenal hondureño Oscar Rodríguez Maradiaga, coordinador del G-8, afirmó que hay que tener paciencia en cuanto a una reforma de la curia romana. El tema está en pleno análisis y "discernimiento", por lo que no se pueden esperar cambios de la noche a la mañana, dijo.
El francés Jean-François Colosimo, experto en religiones, sin embargo, no tiene dudas. Francisco conseguirá sus objetivos: "Este nuevo papa es mucho más abierto que sus predecesores. Juan Pablo II tenía el mismo carisma, pero nunca le interesó reformar. Benedicto XVI nunca pudo hacerlo. Francisco quiere y tiene la energía necesaria", resume.
Más allá de haber sido el personaje del año de la revista Time (que, además, le dedicó otras dos portadas), para Estados Unidos la clave fue el primer viaje internacional de Francisco a Brasil para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).
La prensa se mostró fascinada por su "liderazgo desde la humildad", en palabras del influyente The Washington Post, y conmovida por la recordada frase "¿Quién soy yo para juzgar a un gay?", con la que rompió un tabú.
"Desde entonces, las cosas han cambiado. Las cadenas y los periodistas siguen a Francisco no porque sea el Papa, sino porque saben que allí hay una noticia. Y eso es una forma totalmente distinta de abordaje", dijo el padre Javier Dolesville, de la iglesia de la Santa Cruz, en Maryland, Estados Unidos.
El paso por Brasil de Francisco fue como un tsunami, con impacto no sólo en el mismo continente, sino también en el resto del planeta.
"Fue un éxito comunicacional frente a los jóvenes. Fue espontáneo, auténtico, gracias a su carismática presencia y a la sencillez de sus actos", opinó Paulo Fernando Carneiro de Andrade, decano del Centro de Teología y Ciencias Humanas de la Pontificia Universidad Católica de Río de Janeiro. "En un tiempo corto, Francisco consiguió cambiar la cara de la Iglesia, modificar su agenda y renovar la fe de millones de católicos alrededor del mundo. Y su participación en la JMJ fue fundamental. Aquí reafirmó sus ideas de que la Iglesia tiene que regresar a sus comunidades de base, al trabajo en las calles, a estar más cerca de la gente", agregó.
"Un cambio ya visible es que a través del Papa, un enorme número de personas percibe en su corazón un llamado divino a una comunión en el amor. Es el mensaje de siempre, que él ha sabido transmitir con un estilo testimonial comprensible a un mundo descreído por el eufemismo, la mentira y la hipocresía. El tiempo irá delineando la real dimensión de este acontecimiento, que se extiende más allá de la propia Iglesia", dijo Roberto Bosca, docente de la Universidad Austral e integrante del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa.
Chiara, monja oriunda de la Polinesia, que desde hace ocho años vive y trabaja en la Casa Pablo VI, el hotel de la Via della Scrofa donde solía alojarse Bergoglio cuando venía a Roma, no tiene dudas. "Él es el hombre justo, en el momento justo".
Con la colaboración de Luisa Corradini, Alberto Armendáriz, Silvia Pisani, Martín Rodríguez Yebra, Jana Beris, Ricard González, Natalia Tobón y Daniel Lozano..

5.12.13

El microtráfico, una tragedia urbana en Latinoamérica

Grupo de Diarios América (GDA)

Un kilo de marihuana en zonas de cultivo del departamento del Cauca (suroccidente de Colombia) se consigue en veinte mil pesos (unos 10 dólares). Una vez puesto en Bogotá, la capital de Colombia, ese mismo kilo sube a setenta mil (37 dólares). Los traficantes, que en la calle distribuyen el gramo a mil (55 centavos de dólar), terminan vendiendo el kilo en un millón de pesos (519 dólares).

De esa magnitud es el negocio del tráfico de estupefacientes al menudeo, con el cual se está financiando una tragedia urbana de nivel continental, cuyos principales protagonistas y víctimas son los jóvenes. Son ellos los clientes principales de los traficantes, y también son la mano de obra que utilizan para vender la droga en las calles sin consecuencias judiciales.

Para las autoridades, enfrentar un negocio que tiene una rentabilidad del cinco mil por ciento entre el cultivo y el consumidor se ha convertido en una tragicomedia que demanda millones de dólares del erario público y el desgaste de una fuerza pública que no da abasto para controlar los expendios de alucinógenos que se multiplican como hormigas en las ciudades.

El Grupo de Diarios de América (GDA) revisó el fenómeno en once ciudades de la región: San Juan de Puerto Rico, Ciudad de México, San José de Costa Rica, Montevideo, Quito, Buenos Aires, Río de Janeiro, Santiago de Chile, Lima, Caracas y Bogotá, todas golpeadas por los traficantes, que han encontrado en la venta detallada o al detal de alucinógenos un filo jugoso del narcotráfico.

Una característica generalizada en las ciudades la falta de información y cifras exactas sobre la medición del fenómeno,aunque en todos los casos las autoridades son conscientes de la gravedad del problema y la dificultad para enfrentarlo.

“¿Cómo nosotros vamos a enfrentar el reto de un negocio que es extremadamente lucrativo y que lo estamos haciendo más con las medidas que estamos tomando?”, indicó Salvador Santiago, jefe de la gubernamental Administración de Servicios de Salud Mental y contra la Adicción (ASSMCA) en Puerto Rico.

Las autoridades de Costa Rica afirman que el microtráfico tomó tal fuerza en los últimos ocho años, que hasta cambió el rol del país en la industria de la droga. “Pasamos de ser un país de tránsito a ser un país consumidor”, reconoció Carlos Alvarado, director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD).

En términos sencillos, el microtráfico o venta de estupefacientes al menudeo o al detal es un negocio montado por las mafias para vender masivamente al consumidor drogas ilegales por gramos, que es la dosis mínima, y que tiene como propósito cubrir el mercado interno, especialmente en las ciudades. Por su tamaño, población y complejidad, las capitales se han convertido en los centros de disputa preferidos de las mafias.

Marihuana, la más vendida

En el portafolio de drogas ilegales que ponen en las calles, la marihuana encabeza las ventas, el consumo y su influencia en los delitos. Después están la cocaína, los inhalables (como el pegante bóxer), la heroína y el bazuco, que es la droga de peor calidad y bajo precio en la escala de los alucinógenos en Bogotá. En otras ciudades se llama crack o paco que, más allá del nombre, es el residuo de la base de coca, mezclada con químicos que la hacen altamente adictiva. En la lista figuran las drogas sintéticas, que cada día ganan más mercado, especialmente entre los estudiantes y en las zonas de rumba.

En la estructura del narcomenudeo, las mafias están en la cabeza y los jíbaros (vendedores) en la base. Entre esos dos extremos figuran los lugartenientes, los testaferros (que lavan el dinero) y los administradores de los expendios o puntos de venta (‘ollas’). Son estos últimos quienes reciben la droga al por mayor, la pesan, la empacan, la marcan y la ponen en la calle.

La primera característica del negocio, que les garantiza éxito a las mafias y dificulta el trabajo de la Policía para su control, es la proliferación de expendios a lo largo y ancho de las ciudades. Aunque en algunas hay uno o dos puntos críticos y reconocidos, el fenómeno está disperso.

En Bogotá, una urbe de siete millones y medio de habitantes, la Policía reconoce la existencia de 260. En Montevideo (Uruguay), se estima que hay 960 ‘bocas’, como se llaman allí los expendios de droga. En una encuesta realizada en Venezuela en 2011, el 41 por ciento de los encuestados señaló la existencia de venta de drogas en su comunidad.

Allí hay puntos de venta en casas o locales, en medio de los vecindarios, a la vista de los residentes que padecen la intimidación si denuncian, y enfrentan el riesgo de que sus hijos sean reclutados para la venta y el consumo, especialmente en zonas marginadas.

Las modalidades de venta incluyen el servicio a domicilio (delivery, se llama en Caracas), que hace difícil detectar a los jíbaros, que van de edificio en edificio entregando sus pedidos. El otro frente son los colegios. Ya no solo hay jíbaros en los entornos escolares, a la caza de nuevos consumidores, sino que muchos alumnos tienen sus propios mercados dentro de las instituciones educativas.

Ninguna autoridad, de las once ciudades consultadas, se atreve a estimar el número de personas que integran el ejército distribuidor de drogas al detal, del que hacen parte personas de todas las edades, pero en particular menores de edad. Pasan desapercibidos entre la gente, a pie, en bicicleta o en moto; pueden estar en puestos de venta de dulces o a la entrada de los colegios, en la esquina de un barrio, en las zonas de rumba o en sectores de consumo identificados por la Policía por su decadencia y degradación.

Precisamente, la segunda característica que les ha dado resultado a los traficantes, es el uso de menores de edad para cumplir el papel de distribuidores (jíbaros). Y las cifras lo confirman. En Bogotá, por ejemplo, entre enero y octubre de este año la Policía había capturado 2.352 menores de edad por tráfico de estupefacientes, 216 más que en el mismo periodo del año pasado.

En nueve de cada diez casos vuelven a la calle. Muchos evaden el castigo alegando el porte de dosis mínima de droga, que está permitida. En el caso de Colombia, resulta difícil judicializarlos porque la legislación protege a los menores de edad, y antes que castigo ordena restablecimiento de sus derechos.

Las capturas y los operativos constituyen un desgaste permanente para las autoridades, que rara vez cuentan con personal suficiente para enfrentar estos ejércitos distribuidores de drogas. Cada gramo de droga decomisado es rápidamente reemplazado por nuevos cargamentos, y cada capturado se releva en la calle, muy frecuentemente por otro familiar. Padre, madre, esposa, hijos y primos conforman empresas familiares que perpetúan el negocio de la droga en los barrios.

El teniente Iván Bahr Silva, director de la Oficina de Información Criminal de San Juan de Puerto Rico, admitió que, con cada nueva intervención policial, llega también el reclutamiento por parte de la organización criminal de las personas que sustituirán a los arrestados, una de las características que complican la misión de erradicar esto esquemas de “microtráfico”.

Y con el narcomenudeo también se sostienen e intensifican en el tiempo dos fenómenos que impactan la calidad de vida en las ciudades: el aumento de la violencia en las calles y el incremento imparable del consumo de drogas, especialmente entre la juventud.

Las estadísticas oficiales reflejan que en Bogotá entre el 71 y el 81 por ciento de los delitos de hurto, porte de armas, lesiones personales, tráfico de estupefacientes y daño en bien ajeno están relacionados con el tráfico de marihuana. De 1.042 homicidios reportados este año, 101 (el 9 por ciento) están directamente relacionados con el microtráfico.

En Quito, un informe del Observatorio Metropolitano de Seguridad Ciudadana dio cuenta del asesinato de 16 personas entre enero del 2010 y diciembre del 2012 por venganza en la Mariscal, uno de los puntos identificados de tráfico al menudeo. Y este año ya van cinco casos reportados por ajustes de cuentas.

Actualmente, los gobiernos de las ciudades latinoamericanas están priorizando en sus agendas el tema de prevención del consumo de drogas, especialmente entre los jóvenes. En la mayoría  está trabajando en encuestas para identificar la magnitud del fenómeno, que en los datos más recientes muestra signos preocupantes.

México D.F., donde hay nueve millones de habitantes, no solo es punto de paso; también de envío y recepción de dólares producto de la venta al menudeo y exportación de cocaína a Estados Unidos y Europa. Allí, las autoridades calculan que al menos el 10 por ciento del millón de personas entre 17 y 25 años que va de rumba los fines de semana compran drogas en las calles. Las bandas lo saben, y por eso se pelean ese mercado.

Pero mientras las autoridades locales tratan de medir la magnitud del problema, los traficantes siguen multiplicando por miles de veces cada gramo de droga que ponen en la calle.


CÓMO LO HAN COMBATIDO


‘Fuerza policial ayuda, pero no ha frenado el tráfico al menudeo’

Avasalladas por la proliferación de venta de estupefacientes al detal en barrios y vecindarios y por el impacto en la seguridad y la convivencia, los gobiernos locales de las ciudades han optado por la fuerza para combatir el fenómeno.

Diariamente, tras operativos y allanamientos, la Policía de las diferentes ciudades da cuenta de capturas -incluidos grandes capos del negocio como ha ocurrido en Bogotá y Quito-, desmantelamiento de bandas y droga decomisada. No obstante, las raíces del narcomenudeo parecen meterse cada vez más profundo en los cimientos barriales de todas las ciudades.

Pacificadores del Brasil

Una de las experiencias más visibles en la lucha contra los traficantes de droga, mayoristas y al menudeo, la comenzó a aplicar hace cinco años Río de Janeiro (Brasil), cuando llevó a las favelas (barrios subnormales y marginados) Unidades de Policía Pacificadora (UPP).

La experiencia comenzó en el sur de la ciudad, en la favela Santa Marta, donde las UPP asumieron el control del territorio que antes estaba en poder de traficantes. Hoy, 226 funcionarios de 34 unidades patrullan por las calles de barrios pobres que hace cinco años estaban bajo el control de pandillas armadas en Río de Janeiro.

El secretario de Seguridad Pública, José Mariano Beltrame, suele decir que el objetivo de este programa es reintegrar a la ciudad áreas que estaban bajo la tutela de pandillas armadas y arsenal de guerra. Sin embargo con la pérdida de control territorial, remanentes de esas pandillas han llevado el microtráfico fuera de sus fronteras, como ocurre en otras ciudades de América Latina, donde los jíbaros venden droga en el sitio menos pensado de la ciudad.

Policía militarizada en Buenos Aires

En Buenos Aires (Argentina) también se ha ensayado la fuerza. En el 2011, el gobierno nacional envió a la zona sur de Buenos Aires dos fuerzas de seguridad militarizadas: la Gendarmería y la Prefectura, que hasta ese momento actuaban en las fronteras.

El punto clave de la actuación es Villa Zabaleta, una zona marginada de la ciudad, a donde también llegó la Secretaría de Prevención de Drogas y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedromar).  Pero pese a las actividades policiales, el tráfico se mantiene. En septiembre de 2012 decomisaron en esa zona 320 kilogramos de marihuana y 30 kilogramos de cocaína dispuesta para su transformación en miles de dosis de paco (crack argentino) para distribuir al detal. El negocio sigue su marcha.

En Santiago de Chile existe una Unidad Especializada en Drogas de Carabineros (el OS-7), que realiza entre tres mil y cuatro mil intervenciones al año contra el microtráfico, pero no hay una acción que se asimile a las medidas que se han aplicado en Río de Janeiro o Buenos Aires.

Desarticulación de bandas

En otras ciudades, la constante son los operativos, allanamientos y decomisos. En Costa Rica, en el 2012 la Policía de Control de Drogas (PCD) desarticuló 83 organizaciones, de las cuales 19 eran internacionales y 64 locales que operaban en el país. De los grupos locales, 21 eran clanes familiares.

En Quito, los operativos y controles más frecuentes se realizan en Carcelén Bajo, La Mariscal y San Roque, los puntos identificados como los más críticos en el negocio del microtráfico. “Junto con los policías de servicio urbano hemos coordinado patrullar esos lugares. Nosotros nos encargamos de los casos luego de hacer seguimientos e investigaciones”, dijo Mario Varas, jefe antinarcóticos de Pichincha.

En Ciudad de México, uno de los lugares donde se concentra la acción de las autoridades es en el aeropuerto. Es allí donde la Policía intercepta y decomisa los cargamentos de heroína y cocaína enviados desde Colombia, Venezuela, Panamá y Argentina, y los millones de dólares que ilegalmente intentan sacar de México hacia Centro América.

En Uruguay, en el 2012 la Policía realizó 1.137 procedimientos contra traficantes nacionales, que permitieron iniciar 1.520 procesos judiciales.

Política integral incipiente

Aunque todavía con resultados marginales en temas de prevención y tratamiento a los adictos, los gobiernos del continente, locales y nacionales, han entendido la necesidad de contar con una política integral que incluye la prevención del consumo, el tratamiento del adicto y la represión de las mafias de traficantes.

“Se está viendo un enfoque de desarticular más, no (ir contra) los vendedores, sino la organización completa”, dijo el teniente Iván Bahr Silva, director de la Oficina de Información Criminal de San Juan de Puerto Rico. En su concepto, el enfoque punitivo sirvió de venda, y mientras se trataba como un asunto criminal, se perdió la perspectiva de desarticular el negocio.

En Colombia, en un programa educativo que cubre a todas las ciudades del país, la Policía ha capacitado en prevención a casi tres millones de estudiantes, docentes y padres de familia, en 15 años.  Los talleres, que dictan los mismos policías en escuelas, colegios y comunidades, brindan herramientas para la resistencia al uso y abuso de las drogas y a la violencia. Cobija a niños y jóvenes desde los 5 años y hace énfasis en los riesgos, la convivencia y la importancia de aprender a tomar decisiones. 

No obstante, la prevención está lejos de ser la prioridad en la lucha contra el microtráfico en cuanto a recursos se refiere. La oficial que coordina el proyecto reconoce que depende de los alcaldes aportar recursos para respaldar este esfuerzo.

En los últimos dos años, la Policía de Bogotá ha intensificado la investigación y desmantelamiento de bandas –este año van 19 desarticuladas-, mientras el Gobierno de la ciudad hace unos primeros ensayos de tratamiento a los adictos, de los cuales todavía están por verse los resultados.

Entre las acciones más visibles de los últimos dos años en Bogotá está el ataque frontal al mayor centro de tráfico de droga, especialmente bazuco y marihuana, y comercio negro de armas: el Bronx, en pleno centro de la ciudad. El lugar, sin embargo, está lejos de estar bajo el control absoluto de las autoridades.

Costa Rica también está tratando de trabajar en una política integral. Uno de los frentes más importantes ha sido el combate a la legitimación de capitales ilícitos. “Los esfuerzos han servido para que el sector financiero se involucre y tenga más disciplina. Ya saben que tienen la obligación de controlar actividades sospechosas y cómo reportarlas”, dijo el director del Instituto Costarricense sobre Drogas (ICD), Carlos Alvarado.

La magnitud de los problemas ha llevado a los gobiernos Nacionales a intervenir. El año pasado, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos dio un ultimátum a la Policía para acabar con los expendios de droga en 24 ciudades del país. Según el mandatario, el Gobierno y la Policía entendieron la necesidad de ir detrás de las fábricas del crimen, denominadas ‘ollas’. Recientemente se reportó que habían sido desmanteladas 17, en distintas ciudades del país.

En Argentina, la presidente Cristina Kirchner, visitó el sector de Buenos más golpeado por las drogas. Anunció que trasladaría allí la Secretaría de Cultura. Al final, el plan quedó reducido a una visita semanal del secretario de Cultura a la zona.

TESTIMONIOS


SAN JOSE, COSTA RICA
Recreación y arte hacen frente a las drogas

Rafael Valverde tiene 52 años y es miembro de la Asociación de Desarrollo Integral de Pavas, que se ubica en el distrito más poblado de la capital, San José.  Cuenta que él y sus hijos han sido víctimas de asaltos, que una vez denunció a las autoridades y al día siguiente, los delincuentes llegaron a amenazarlo a la casa: o se quedaba callado o su familia sufría las consecuencias. 

Dice que eso es de todos los días en su vecindad.  Que la venta de drogas en el barrio ha ido desmoronando la comunidad y hundiéndola en un hueco del que cada vez es más difícil salir.  En este sitio, solo en este año se han presentado 185 denuncias por venta de narcóticos. 

Los que caen primero son los jóvenes, pero las víctimas de esta caída son todo el resto de la población de Pavas. 

Sin embargo, Rafael tiene algo muy claro: “El joven no es malo, se hace malo en la calle por falta de oportunidades”.   Su convicción lo ha llevado a buscar soluciones para la comunidad y, para él, la clave está en prevenir que nuevos jóvenes se unan a la venta y consumo de drogas.

  “Tengo un grupo de teatro, uno de danza y otro de baile folclórico.  Entonces, como no hay dinero en la asociación, en la Feria del Agricultor, donde yo trabajo, pido una contribución para pagar un coreógrafo que ensaye a los muchachos”, cuenta Valverde. 

Así, crea espacios de recreación para los jóvenes que también sirven para aconsejarlos y darles oportunidades. 

En la actualidad, 40 muchachos son miembros activos de los grupos y muchos otros ya han pasado por este espacio. 

“Logramos que algunos regresaran a estudiar al colegio y a otros les conseguimos trabajo”, cuenta Rafael.  Además, a los que han caído en una adicción se les contacta con el Instituto sobre Alcoholismo y Farmacodependencia (IAFA) para un programa de desintoxicación. 

Rafael tiene claro que su programa no tiene la fuerza suficiente para erradicar la droga de su comunidad, así como la inseguridad y la violencia que esta genera. No obstante, ofrece una esperanza para reducir la cantidad de jóvenes que empuñan un arma para asaltar y comprar sustancias. 

“La situación en Pavas es muy grave, pero estamos luchando de forma preventiva por medio del deporte, el estudio y la recreación”, comentó.

QUITO, ECUADOR
‘Debajo de las luces hay una mafia’

A unos 10 kilómetros del sitio donde “carga” su dosis de droga, tiene miedo de que alguien la vea y la identifique. Tiene 27 años, es secretaria en un consorcio de abogados y desde hace 9 años consume marihuana. “Solo fumo hierba porque todo lo demás me produce un mal viaje”.

La joven compra cada dos días su dosis de marihuana, siempre lo hace luego de salir de su oficina ubicado a pocas cuadras de La Mariscal, la zona rosa, ubicada en el centro norte de Quito. “Al principio compraba en la calle, cuando salía a farrear o a tomar unos tragos. Ahora voy donde un proveedor, le llamo desde un teléfono público y nos encontramos en algún bar”.

Estas medidas de seguridad dice que las tomó luego de la ocasión en que detuvieron a la persona que le vendió un paquete de unos 10 gramos de ‘Cripy’ o marihuana aromatizada o mentolada.

“Creo que la Policía le tenía vigilado. Seguro que vieron”, dijo mientras nerviosa se retiraba el esmalte de sus uñas.

Ella contó que las plazas llenas de árboles, los centros culturales y cientos de cafés y bares que hay en La Mariscal le generan una falsa idea de seguridad.

“Yo sé que hay gente que mata por desnudas o porque se metió con alguien equivocado. Sé que hay alguien que les cobras 50 centavos diarios por dejarlos vender en una cuadra y que debajo de todas las luces y la música hay una mafia peligrosa”.

A pesar de conocer el riesgo que representa, ella aseguró que “eso no es nada” comparado con las situaciones que se ven en San Roque, un barrio céntrico de Quito, que se ha convertido en el principal punto de microtráfico.

“A San Roque no voy jamás. Primero porque ahí marihuana de la buena: ‘Cripy’, ‘Gol’ o la ‘Púrpura’ te venden solo al por mayor. La chola es la única que encuentras en la calle’.

La joven detalla que las variedades de la marihuana, a su criterio de mejor calidad, no son difíciles de encontrar y las venden ‘brujos’ que son de alto rango.

“Una vez caí por comprar la Gol, pero me robaron el celular y también me amenazaron con un cuchillo porque pensaron que era una soplona. Por suerte estaba con un novio que entonces conocía bien la zona y pudimos salir”.

A partir de allí no le importa pagar hasta cinco veces más a su ‘dejarle’ de confianza de La Mariscal antes que ir a San Roque.

CIUDAD DE MÉXICO
DF, un oasis para el narcomenudista

En el DF viven cerca de 9 millones de personas, y otros 12 millones de habitantes van y vienen del Estado de México. Cada fin de semana un millón de jóvenes entre 17 y 25 años salen de fiesta a las principales zonas de esparcimiento de la ciudad.

Según el Colectivo para una Política Integral hacia las Drogas, por lo menos un 10% de ésos jóvenes compran drogas en las calles de la ciudad y las bandas de narcomenudistas lo saben y por eso se los pelean.

Este Colectivo tiene una estimación basada en la Encuesta de Usuarios de Drogas Ilegales en el DF y en una encuesta propia sobre el mercado de drogas en la ciudad y estiman que el volumen de negocio de la capital es de unos 100 millones de dólares anuales.

Carlos Zamudio investigador del Colectivo asegura que según datos de una encuesta realizada por ellos, los usuarios gastan en promedio unos 280 pesos semanales en drogas por lo que multiplicado por el número de usuarios arroja la cifra de 100 millones de dólares anuales tomando en cuenta que el valor de un gramo de cocaína en el DF estaría entre los 120 y los 500 pesos, según la pureza de la coca.

No es gratuito que la disputa del territorio se haya dado en la Condesa y Zona Rosa, pues
de 3 tres mil 600 establecimientos que existen en la Ciudad de México, mil 100 se ubican en la delegación Cuauhtémoc, la mayoría en la Condesa, Roma y Zona Rosa.

Según datos de la Encuesta de Usuarios de Drogas Ilícitas  EUDI, 33% de los usuarios de drogas ilícitas compra en puntos de venta fijos o tienditas, 17% compra en puntos de venta efímeros y otro 29% compra en varios tipos de punto de venta; por fuera de una relación puramente comercial, 11.1% obtiene las drogas ilícitas con amigos y sólo 0.2% la cultiva.

En otros números, 88.7% de los usuarios de drogas ilícitas se relaciona con el mercado a partir de al menos uno de los mecanismos de compra-venta existentes; mientras que 29.1% de los usuarios lo hace a partir de varios de ellos.

Más información:

El Comercio de Ecuador:
http://www.elcomercio.com/seguridad/microtrafico-Latinoamerica-drogas-marihuana-Latinoamerica_0_1039696048.html.

El Nacional de Venezuela:
http://www.el-nacional.com/gda/Microtrafico-tragedia-urbana-nivel-continental_0_309569326.html