Encabezado

noviembre 27, 2011

El impacto de WikiLeaks en América Latina

Casi veinte mil cables fueron enviados desde las embajadas de países latinoamericanos:


Los caídos: expulsiones y renuncias

Uno de los países donde la filtración generó mayor impacto fue Ecuador. WikiLeaks reveló un cable del Departamento de Estado que hacía un análisis de la Policía ecuatoriana, dando a entender que había corrupción en un sector de la misma y que el Gobierno estaba en antecedente de esos casos. La respuesta fue drástica: el presidente Correa declaró persona no grata a la embajadora de EE.UU., Heather Hodges, y el 5 de abril de 2011 la expulsó de Ecuador. La decisión fue calificada de “apresurada” por varios sectores. Dos días después, EE.UU. expulsó al embajador de Ecuador en Washington, Luis Gallegos, y el 8 de abril se suspendieron las reuniones bilaterales entre ambos países. Ese día, el presidente Rafael Correa dijo sobre EE.UU: “lo grave es que WikiLeaks dice que tienen informantes dentro de la policía y las Fuerzas Armadas y, si tenían información de actos de corrupción, debieron pedir una reunión con el canciller. Esto es espionaje, por favor”.  

Las tensas relaciones diplomáticas hicieron temer a los ecuatorianos de un bajón comercial, ya que EE.UU. es su principal socio económico. El impacto de los cables fue tal que llevó las relaciones a un punto crítico y aún hoy no asumen los sucesores de los embajadores expulsados. Tras el escándalo, la Cancillería ecuatoriana implementó medidas especiales para evitar filtraciones de información sensible, e inició gestiones para que WikiLeaks le entregara los cables sobre Ecuador directamente al Gobierno. La prensa del país supo extraoficialmente de una cacería de brujas en el Gobierno para determinar si es que alguien estaba filtrando información.

El embajador de EE.UU. en México, Carlos Pascual, reportó a su gobierno que el ejército mexicano no había considerado información sobre la ubicación del narcotraficante Arturo Beltrán Leiva, que había sido proporcionada por EE.UU., acusándolo de poca efectividad. A la vez, alabó el desempeño de la Secretaría de Marina en el operativo donde murió Beltrán, y calificó a Genaro García, secretario de Seguridad Pública Federal, de “perdedor” en la caída del narcotraficante, ya que en conversaciones privadas García habría mencionado que el operativo le correspondía a su institución.

El embajador mencionó en otros cables que el Gobierno federal solicitaba en cada reunión “ayuda desesperada” en materia de seguridad a su par estadounidense, y sostuvo que los diálogos de seguridad con México podrían verse afectados por la caída del porcentaje de aprobación de Felipe Calderón, las preocupaciones económicas, la percepción popular sobre la lucha contra el narcotráfico y la debilidad política del oficialista Partido Acción Nacional (PAN). También se reveló la petición de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, de un informe detallado sobre la personalidad del Presidente Felipe Calderón y si ésta afectaba la forma de enfrentar noticias adversas, como la guerra contra el narcotráfico. 

Uno de los cables citaba directamente al presidente Calderón en una conversación con Dennis Blair, Director de Inteligencia de EE.UU., donde manifestaba su preocupación por la influencia del presidente venezolano Hugo Chávez, tanto en los asuntos internos mexicanos como en América Latina, sugiriendo que Chávez podría incluso haber financiado la campaña del opositor Partido de la Revolución Democrática (PRD) durante las elecciones de 2006. Pascual también informó a su gobierno de una “aún incipiente capacidad” de las autoridades mexicanas para combatir el lavado de dinero y habló de poca confiabilidad en la policía.

La percepción del país por parte de la diplomacia estadounidense no dejó indiferentes a los legisladores mexicanos, quienes reclamaron desde todos los sectores políticos por la injerencia de EE.UU., sobre todo en los asuntos electorales. La secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, trató de minimizar el impacto de los cables, diciendo que las filtraciones eran ilegales y contenían información parcial y descontextualizada que no podía ser considerada seriamente. A través de un comunicado de la embajada de EE.UU. en México, el embajador Carlos Pascual aclaró que los cables no reflejaban la política oficial de su país, sino comunicaciones informales. 

Defendiendo la diplomacia, Pascual dijo que “la divulgación ilegal de información clasificada ya ha tocado las relaciones entre EE.UU. y México. Nuestra respuesta es directa: no hay relación más importante para EE.UU. en el mundo y ninguna acción ilegal la va a socavar”. Pero a sólo dos meses de las filtraciones, el Presidente Calderón dejó en evidencia el daño causado en las relaciones diplomáticas entre ambos países. “Los embajadores quieren levantar sus propias agendas ante sus jefes, le han hecho mucho daño a la relación. Su ignorancia se traduce en una distorsión de lo que ocurre en México”, enfatizó Calderón. 

En marzo, el Presidente volvió a confirmar su molestia en una entrevista al diario The Washington Post, donde dijo que los cables causaron un “daño severo” a la relación bilateral y que se tensó la relación con el embajador estadounidense, ya que la confianza “es difícil de construir y fácil de perder”. Aunque la Casa Blanca ratificó al embajador Pascual en su puesto, las presiones mexicanas se hicieron sentir. El 19 de marzo, la secretaria Hillary Clinton informó que Pascual renunciaba a la embajada para evitar factores distractivos en los temas importantes de la relación bilateral.

Humala y la campaña electoral

En Perú los cables llegaron en medio del proceso electoral que definiría el nuevo presidente entre cinco candidatos. El Comercio fue el primer diario en recibir los cables enviados desde Perú. Pese a que los temas realmente importantes no estaban en el paquete entregado al periódico —ya que no contenía aquellos calificados como top secret—, las revelaciones generaron una enorme expectativa.

Tras una reunión pública de cortesía entre el diario y la embajadora de EE.UU. en Lima, Rose Likins —en la que el periódico le informó que tenía el material—, la embajadora convocó a su oficina a los candidatos a la presidencia para darles cuenta de los cables que pudieran incomodarlos. En esa reunión, Likins le dijo al entonces candidato Humala que un cable de 2005 daba cuenta de que Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior del gobierno de Alejandro Toledo (presidente entre 2001 y 2006), había pedido a la embajada de EE.UU. hacer lo posible por evitar que el “ultranacionalista” ganara las elecciones de 2006, que ganó finalmente Alan García. 

Junto con el ex director de la Defensa Nacional, Rubén Vargas, sugirieron varias formas de frenar el avance electoral del candidato, entre otras que “la embajada considerara financiar un programa comunicacional anti-Humala”. Esto puso a Humala en el centro de la noticia por varios días. Muchos cables se centraban en el político y contaban aspectos de sus relaciones con Venezuela, mostrando la preocupación de EE.UU. por el vínculo de Humala con el bloque chavista.

Los otros candidatos —Alejandro Toledo, Keiko Fujimori y Luis Castañeda— también fueron retratados por los cables, que revelaron detalles de sus reuniones a puertas cerradas con los funcionarios de la embajada de EE.UU. Pero luego de la primera vuelta electoral, las publicaciones se centraron en los ganadores: Fujimori y Humala.

Las relaciones bilaterales entre Perú y EE.UU. se vieron algo afectadas. Un cable reveló que un embajador estadounidense describió al entonces presidente Alan García como un hombre con “un ego enorme”, lo que molestó al Mandatario. Sin embargo, analistas del país explican que el mayor impacto fue sobre la política interna de Perú. Aunque los cables no revelaron asuntos realmente cruciales —explican—, sí mostraron comportamientos diferentes de quienes aspiraban a gobernar Perú, teniendo un impacto político relevante más que nada al victimizar a Humala favoreciéndolo por sobre Toledo, también candidato.

EE.UU. sanciona a Costa Rica por no darle inmunidad

Los cables relacionados con Costa Rica revelaron que la CIA financió a la agencia de inteligencia costarricense en operaciones contra el narcotráfico, y que el Comando Sur de EE.UU. adiestró a policías del país centroamericano para contener protestas contra el tratado de libre comercio que ambas naciones firmaron. Pese a que hubo poco impacto político —los actores mencionados ya no estaban en sus cargos—, la filtración sí permitió al diario “La Nación” investigar y confirmar las sanciones económicas de EE.UU. contra Costa Rica por su negativa a firmar el llamado “Artículo 98”. Ese tratado daba inmunidad penal a estadounidenses en la Corte Penal Internacional, y Costa Rica se negó a firmarlo. 

La represalia fue grande: EE.UU. quitó ayuda económica al país, bloqueó la cooperación para implementar el tratado de libre comercio y frenó su ayuda contra el narcotráfico. Los cables también permitieron confirmar la existencia de un grupo de inteligencia paralelo financiado por la CIA, y el uso de cambios lingüísticos en el Congreso, para disfrazar cambios de fondo en los proyectos de ley.

Una “olita” en Brasil

Los telegramas en Brasil fueron revelados en los días que antecedieron a la prisión del líder de WikiLeaks en Londres, Julian Assange. En esa ocasión, el Presidente Lula manifestó su apoyo a las revelaciones de los telegramas, aunque la diplomacia brasileña —imitando a la americana—, se negara a responder a los temas que serían publicados. Refiriéndose a Assange, el presidente Lula dijo: “El muchacho estaba apenas colocando aquello que él leyó. Y si él leyó es porque alguien lo escribió. El culpable no es quien lo divulgó, el culpable es quien lo escribió. Por lo tanto, en vez de culpar a quien divulgó, culpe a quien escribió la tontería, porque, si no, no habría el escándalo que hay”.

A partir de dos cables que revelaron que la secretaria de Defensa Hillary Clinton había puesto empresas brasileñas en su lista negra por intentar negociar con Irán, O Globo descubrió que a pesar de los esfuerzos del gobierno brasileño de abrir un canal directo con el mercado iraní, las empresas brasileñas no conseguían concluir los negocios porque incluso los bancos públicos no aceptaban hacer la transacción de los papeles por temor a represalias americanas. Sin embargo, la divulgación de los cables de WikiLeaks no dañó las relaciones entre Brasil y EE.UU.

Sí obligó al ex ministro de Defensa, Nelson Jobim, a dar explicaciones sobre conversaciones que tuvo con el entonces embajador americano en el país, Clifford Sobel. Según los dichos del diplomático estadounidense, Jobim era un crítico tenaz de la diplomacia brasileña y habría dejado en claro eso en conversaciones con el americano.

Uno de los documentos que más repercusión tuvo revelaba que, en conversaciones con el ex embajador, Jobim acusó al embajador Samuel Pinheiro Guimaraes, entonces segundo al mando del Ministerio de Relaciones Exteriores, de odiar a EE.UU. La divulgación produjo malestar en el Gobierno. Jobim negó públicamente las declaraciones, y, con un integrante de su gobierno en la mira, Lula, aunque apoyaba a WikiLeaks, dijo que prefería dar crédito al ministro de Defensa.

Frente al tsunami que los cables provocaron en otros países, en Brasil las revelaciones fueron consideradas una “olita” por las autoridades públicas. Sin embargo, en los bastidores del Gobierno, la evaluación es que tales derrames contribuyeron al debate sobre acceso a información pública. Después de las revelaciones, en el Congreso se discutió el proyecto de ley que norma la apertura de documentos confidenciales.
“Es importante que el Estado, y no un ente privado, diga si el público tendrá o no acceso a determinadas informaciones, en qué tiempo y de qué forma. Cabe al poder público controlar eso, y no a un ente privado”, explica una fuente del Gobierno.

Chile y el impasse bilateral

Los cables emitidos en Santiago tuvieron un carácter más anecdótico que en otras partes del continente y no revelaron grandes escándalos ni impactaron procesos políticos. Los tres cables con mayor repercusión estuvieron relacionados a conocidos actores políticos: el hoy Presidente Sebastián Piñera, la anterior mandataria Michelle Bachelet y Edmundo Pérez Yoma, ex ministro del Interior.

Una de las declaraciones más polémicas reflejadas en los cables fue la de Michelle Bachelet sobre la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. En una conversación en enero de 2010, la entonces presidenta le habría dicho a Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto para América Latina, que su par argentina era “inestable”. El cable no citaba a la mandataria de forma directa, y Bachelet aseguró que nunca se refirió a Cristina Fernández en tales términos. Incluso la llamó por teléfono para disculparse por el impasse y, en una entrevista televisiva, dijo que “ella es una persona capaz, competente, fuerte, muy fuerte y, además, yo me siento su amiga”.

En otro cable EE.UU. criticó las actividades de Sebastián Piñera, diciendo que “maneja la política y sus negocios al límite de la ética y la ley”. Cuando las encuestas mostraron que Piñera era el candidato más fuerte para competir con Bachelet, Carol Urban, segunda funcionaria de la embajada de EE.UU. en Chile, escribió, el 9 de octubre de 2009, un cable sobre “los intereses privados” del actual mandatario. Urban dijo que “Piñera ha estado vinculado en el pasado a un número de cuestionables acciones sobre sus negocios, pero los votantes parecen relativamente desinteresados por estas acusaciones”. Después de la publicación del cable, Ena von Baer, entonces vocera de Gobierno, calificó la información de “engañosa y majadera”, y explicó que “la diplomacia norteamericana ha dicho que ya no encuentra sinónimos para pedir disculpas respecto de esta situación”.

Otro cable polémico reveló que el ministro del Interior de Bachelet, Edmundo Pérez Yoma, pidió ayuda a la inteligencia de EE.UU. para descubrir eventuales vínculos entre grupos indígenas chilenos y organizaciones terroristas extranjeras, particularmente para el seguimiento de flujos de dinero. Pese a que el chileno habló de una potencial radicalización del movimiento indígena, Paul Simons, embajador de EE.UU. en Santiago, desestimó esa apreciación calificando a esos grupos como “abrumadoramente no violentos”.

Doce cables estaban clasificados como “secretos” y hablaban de la comunidad musulmana en Chile, de los lazos con China y el uso del país como plataforma de entrada comercial a Sudamérica, entre otros.

Argentina: influencia esporádica

Los cables revelaron que el G-7, grupo que reúne a los siete países más poderosos del globo, quedó descontento con la participación de la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en la cumbre del G-20 de 2008 en Washington. Incluso, junto a España y Holanda, el grupo habría evaluado expulsar a Argentina del cuerpo que reúne a los 20 países industrializados y emergentes. Pese al potencial impacto político de la revelación, no hubo consecuencias relevantes en la agenda.

Otro descubrimiento que tampoco generó un gran impacto fue el clima de derrota en la lucha contra el narcotráfico que Aníbal Fernández, entonces ministro del Interior, habría confesado a funcionarios de la embajada de EE.UU. El tema preocupaba a la administración Bush. El embajador de Washington en Argentina, Lino Gutiérrez, informó de distintos operativos de decomiso de cocaína. En un cable escribió que el resultado de esos operativos “sirve para ilustrar la naturaleza compleja e interconectada de las operaciones de contrabando de drogas en la Argentina”.

Cristina Fernández habría querido mantener una “relación más estrecha” con EE.UU., según muestra un cable. No obstante, otro cable revela que los funcionarios de la embajada en Argentina sospechaban de corrupción en el gobierno kirchnerista, centrando la preocupación en el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, de quien dijeron tenía “mugre en sus manos”.

Ni la preocupación por las provincias del norte del país, ni el temor del gobierno a un nuevo atentado terrorista, ni las críticas furibundas del gobierno argentino a sus pares de Paraguay, Bolivia y Perú tuvieron un impacto político realmente importante, aseguran en Argentina. La influencia de los cables resultó esporádica y centrada en las horas siguientes a la publicación de algunos de los telegramas.

Visa e informantes

El estallido del “Cablegate” no desató un mayor efecto dominó en la política venezolana, pero puso sobre la mesa revelaciones que afectaron tanto al gobierno como a la oposición política. Destaca el decálogo para mantener la revolución socialista, titulado “Los 10 principios del chavismo”, redactado el 16 de junio de 2009. Otro cable del mismo mes, “Explicando la aquiescencia venezolana”, concluye que “la mayoría de los ciudadanos, que dependen desde hace tiempo en la esplendidez de su petroestado, parecen darle más prioridad a los ´derechos sociales´ y a la autopreservación, que a los abstractos derechos civiles”. Un cable de enero de 2010, llamado “Haciendo al socialismo más fácil de tragar”, da cuenta del interés de Washington de ver cómo la ideología permea incluso la gastronomía local.

Un tema clave para EE.UU. es el petróleo de Venezuela. Los cables evidenciaron los contactos entre la embajada en Caracas, fuentes de la industria petrolera y el Ministerio de Energía y Petróleo. Según muestran los cables, fuentes consultadas por la embajada revelaron que la venta de crudo a China se hacía a sólo 5 dólares por barril, lo que le permitía al gigante asiático obtener un margen de ganancia con la reventa del hidrocarburo. Las revelaciones también mostraron que la legación diplomática en Caracas identificaba a posibles informantes en las filas de solicitud de visa estadounidense, abordando a personas que por sus vínculos con la industria petrolera pudieran tener información de interés para EE.UU.

Ante las revelaciones, Hugo Chávez dijo que: “el imperio quedó desnudo, yo no sé qué va a hacer Estados Unidos, bueno, a ello no les importa mucho esto, no, pero cuántas cosas están saliendo, cómo irrespetan hasta a sus aliados, ¡cuánto espionaje!

Cómo reaccionaron los gobiernos

El presidente de México, Felipe Calderón, a través de su cuenta en Twitter dijo dar una “condena categórica a la revelación ilegal de documentos que se atribuyen a la diplomacia estadounidense”. 

En Ecuador, el gobierno del presidente Correa tuvo una reacción ambigua y contradictoria: inicialmente alabó los cables revelados por WikiLeaks, pero cuando empezaron a afectar su imagen los descalificó. 

Algo similar ocurrió en Argentina, donde el gobierno modificó sobre la marcha su posición ante las sucesivas filtraciones. Su primera reacción fue responder con ataques retóricos a Washington, pero luego optó por callar y no comentar las revelaciones.

Distinta fue la reacción del gobierno brasileño, que apoyó a WikiLeaks. “El muchacho estaba apenas colocando aquello que él leyó”, dijo el Presidente Lula sobre el líder de la organización, Julian Assange.

En Perú, el gobierno de Alan García no tomó partido, pese a que algunos cables se referían al “ego enorme” del entonces presidente, y los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua no hicieron declaraciones.

El gobierno chileno le bajó el perfil a las filtraciones y consideró que no ponía en riesgo la relación diplomática ni la seguridad interna. Ya lejos de la presidencia, Bachelet desmintió las supuestas declaraciones sobre la inestabilidad emocional de la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández.

Principales temáticas por país:

Ecuador: política interna, elecciones, comercio, economía, ambiente, crimen organizado, corrupción.
México: narcotráfico, terrorismo internacional, descoordinación en la policía.
Perú: política interna y antidrogas.
Venezuela: Chávez, el socialismo y la industria petrolera.
Costa Rica: seguridad y narcotráfico, informes y negociaciones por el tratado de libre comercio, política exterior e interior.
Nicaragua: seguridad y narcotráfico, manipulación y corrupción de la justicia, fraude electoral y concentración de poder en allegados al gobierno sandinista, recuperación de bienes expropiados a ciudadanos de EE.UU.
Argentina: situación política, perspectivas económicas, narcotráfico.
Chile: Relación con Cuba, Venezuela, China e Irán, política interior, tema indígena, situación carcelaria.
Brasil: relación con Irán, acuerdos comerciales, corrupción.

Más infomación: http://www.eluniversal.com.mx/nacion/191666.html

octubre 15, 2011

En América Latina la deuda educativa es con los jóvenes


A las recientes protestas en educación superior se suma el preocupante panorama de la media.

Si hubiera que señalar una urgencia común para la educación latinoamericana sería, sin dudas, la escuela secundaria.
El nivel educativo que completa la formación básica y prepara a adolescentes y jóvenes de 12 a 17 años para los estudios superiores y el trabajo concentra las mayores tasas de abandono y repitencia, muestra los resultados más preocupantes en los aprendizajes y recibe la mayor cantidad de críticas por estar desactualizado y alejado de las realidades sociales y culturales de los jóvenes que recibe.

Con distinto ímpetu, velocidad y eficacia, durante la primera década de este siglo los gobiernos de la región han empezado a intentar reformas y mejoras en la escuela media, pero en la mayoría de los países los resultados son parciales o aun poco visibles, en un escenario que pone de manifiesto las desigualdades sociales, económicas y regionales que caracterizan a muchas de nuestras naciones.

Una agenda educativa latinoamericana debería poner en segundo lugar la formación y la profesión docente, que ha estado en el centro de las disputas políticas recientes en varios países, en particular por el creciente interés de varios gobiernos en establecer evaluaciones de desempeño cuyos resultados inciden en los salarios de maestros y profesores. (Vea cómo miden la calidad educativa los países de la región)

Ser docente sigue estando, en general, mal pago y ha dejado de ser una profesión atractiva, con bajo nivel de valoración social en la mayoría de los países.

Aunque es verdad que cada vez más muchachos asisten a las escuelas de América Latina, también lo es que los resultados de los aprendizajes distan aún de ser los mejores. Por eso, van ganando atención las distintas pruebas, nacionales e internacionales (como Pisa), en las que la mayoría de los países participa, con resultados muy dispares.

Lo hacen, sin embargo, con miradas diferentes: algunos difunden públicamente sus resultados y las toman como referencia para sus propias evaluaciones, como Brasil o Chile, pero otros critican sus procedimientos, como Argentina.
Escuela media

Las dificultades del nivel medio en la región no responden solo a razones escolares, sino que reflejan las desigualdades sociales y económicas. En México, aunque la cobertura de la educación media superior pasó de 48 a 66 por ciento en la última década, solo el 45 por ciento de los jóvenes de entre 19 y 24 años concluyó ese tramo educativo, lo que pone al país por debajo de Chile (donde el 80 por ciento terminó el bachillerato); Venezuela, con el 62, y Brasil, con el 57. Pero estar en la escuela no asegura aprender: en México, luego de permanecer 12 años en el sistema educativo, 8 de cada 10 jóvenes solo saben hacer operaciones matemáticas básicas y uno de cada dos tiene niveles bajos de lectura.

En Colombia, la matrícula de la educación media ha crecido en la última década (20 por ciento), pero aún hay 428.302 jóvenes fuera del sistema, particularmente en las zonas rurales. Y las razones para dejar las aulas no son solo pedagógicas. Según la Encuesta Nacional de Deserción, figuran también dificultades académicas, maestros que enseñan en forma "aburrida" y situaciones de conflicto y violencia en el colegio. En las zonas rurales culpan a la necesidad de trabajar, la distancia de la casa al colegio y las dificultades académicas.

Razones similares se dan en Costa Rica para dejar la escuela media: desinterés en estudiar, falta de dinero, dificultad para aprender y la elección por trabajar son razones que mencionan los alumnos. En Chile, las tasas de abandono del secundario son siete veces superiores a las de la primaria. En Venezuela se enumeran críticas al nivel medio: falta de profesores, contenidos desactualizados y escasez de vacantes.
La situación de los docentes
Si la mayoría de los conflictos entre gremios de docentes y gobiernos solían deberse a los bajos salarios, en los últimos años los problemas se han dado a raíz de muchas iniciativas gubernamentales de evaluarlos y atar sus salarios y movilidad profesional a resultados. En Perú, por ejemplo, se instaló en el 2008 la Carrera Pública Magisterial, que define contratos y sueldos con base en criterios meritocráticos.

Los resultados de las primeras evaluaciones mostraron que la mitad de los maestros no pudo hacer cálculos aritméticos simples; en la última prueba, de marzo de este año, solo el 11 por ciento aprobó. En Ecuador, entre tanto, existe desde el 2009 una evaluación obligatoria de docentes en servicio, que fue también muy resistida.

En Brasil, hay pruebas de desempeño en Río de Janeiro y Pernambuco, pero en el 2012 el gobierno central implementará una prueba nacional para los docentes de niveles iniciales. En Argentina, donde el salario se define por antigüedad en el cargo, el gobierno no parece por ahora tener planes de instalar estas formas de evaluación, que ya cuentan con el rechazo público de los gremios.

En cualquier caso, la docencia sigue siendo una profesión con un bajo nivel de valoración social en la mayoría de los países de la región.

En Uruguay, la mitad de los docentes que ingresan en los institutos de formación fracasaron antes en carreras universitarias. La matrícula del magisterio se ha reducido en ese país un 30 por ciento en los últimos tres años, y en el 2010 se recibieron 100 maestros menos que en el 2009. En Puerto Rico, un estudio privado reveló que solo el 24,9 por ciento está satisfecho con su remuneración y apenas un 11,1 cree que la sociedad valora su trabajo.

Para compensar estas situaciones, en Chile, el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet creó en el 2009 la prueba Inicia como diagnóstico voluntario del nivel de preparación de los egresados en Pedagogía, que se espera instalar como obligatoria para que sus resultados determinen el nivel de salario inicial de los docentes de escuelas públicas. Este año, además, debutó la beca Vocación de Profesor, que costea el 100 por ciento de la carrera de los alumnos destacados que elijan Pedagogía.
Qué tanto nos importa la educación media
A pesar de las periódicas manifestaciones públicas de protesta y de la difusión de resultados preocupantes en los aprendizajes de los alumnos de muchos países, la educación no parece haberse instalado aún entre los problemas percibidos como los más urgentes por la mayoría de los latinoamericanos.

En la última medición de Latinobarómetro, realizada en 18 países de la región en el 2010, la educación solo recibió el 3 por ciento de las menciones como principal problema de los países y se situó en el último lugar. Por el contrario, el 38 por ciento de los latinoamericanos señaló los problemas económicos, la pobreza y el desempleo como los más urgentes, seguidos por la delincuencia.

Aunque con matices, la situación es similar si se miran sondeos realizados en los países. En Chile, una encuesta del Centro de Estudios Públicos puso a la educación en el tercer lugar de los problemas que más preocupan a los chilenos, detrás de la delincuencia y la salud. Igual posición tuvo en Brasil, según una encuesta de Datafolha: la educación apareció de tercera, detrás de la salud y la violencia.

También en Argentina suele ubicarse en tercera posición, en el grupo de los llamados "problemas sociales", con la pobreza y la salud. En los primeros lugares de las preocupaciones colectivas de ese país están la inseguridad y la inflación.


La educación aún no es una urgencia para los latinoamericanos



Apesar de las periódicas manifestaciones públicas de protesta, y de la difusión de resultados preocupantes en los aprendizajes de los alumnos en muchos países, la educación no parece haberse instalado aún entre los problemas percibidos como los más urgentes por la mayoría de los latinoamericanos.

En la última medición de Latinobarómetro, realizada en 18 países de la región en el 2010, la educación solo recibió el 3% de las menciones como principal problema de los países, y se ubicó en el último lugar. Por el contrario, el 38% de los latinoamericanos señaló los problemas económicos, la pobreza y el desempleo como las situaciones más urgentes, seguidos por la delincuencia.

La mitad de la población pide Educación, Salud y protección contra el crimen como garantías principales. Luego vienen el trabajo y la protección a la propiedad privada con un tercio de la población que la demanda. En tercer lugar, un quinto de la población demanda jubilación y protección del medio ambiente. Por último, quedan con 15% o menos el seguro de desempleo y la subvención para los pobres. 

Es interesante que los pobres estén en último lugar, y no en primer lugar. Según una encuesta de Gallup realizada en conjunto con el Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID), los latinoamericanos están mucho más satisfechos con sus sistemas educativos que los estadounidenses, los alemanes o los japoneses, a pesar de que los países latinoamericanos figuran entre los últimos puestos en las pruebas estudiantiles y dentro de los rankings internacionales de educación.

El columnista Andrés Oppenheimer escribió el año pasado que Mientras el 85% de los costarricenses y el 84% de los venezolanos están satisfechos con sus sistemas de educación pública, sólo el 66% de los alemanes y el 67% de los estadounidenses están conformes con los suyos, dice la encuesta.

Simultáneamente, los resultados del test PISA de jóvenes de 15 años en todo el mundo muestran que mientras los estudiantes de Hong Kong, China, sacan un promedio de 550 puntos en matemáticas, los deCorea del Sur 542 puntos y los de Estados Unidos 483 puntos, los estudiantes de Brasil, México, Argentina, Chile y Perú sacan un promedio de 400 puntos, y en otros países de la región mucho menos.

Aunque con matices, la situación es similar si se miran sondeos realizados en los países. En Chile, por ejemplo, una encuesta del Centro de Estudios Públicos colocó a la educación en el tercer lugar de los problemas que más preocupan a los chilenos (38%), detrás de la delincuencia (54%) y la salud (43%). Igual posición tuvo en Brasil, según una encuentra de Datafolha: la educación apareció tercera (12%), detrás de la salud (31%) y la violencia (16%).

También en Argentina suele ubicarse en tercera posición, dentro del grupo de los llamados “problemas sociales”, con la pobreza y la salud. En los primeros lugares de las preocupaciones colectivas de ese país están la inseguridad y la inflación.

En otros países, la valoración de la educación es menor. En Perú, apareció en el séptimo lugar de nueve opciones en una encuesta de Ipsos de este año como problema más urgente, mientras en Puerto Rico ocupó el octavo puesto de las inquietudes sociales, según la encuesta más reciente de el diario El Nuevo Día. En Costa Rica, en tanto, no aparece mencionada en las encuestas como un problema nacional

GDA
Publicación
eltiempo.com

septiembre 26, 2011

lanacion.com, el sitio donde la innovación es una constante

El sitio web de noticias y entretenimiento lanacion.com obtuvo el premio de periodismo digital más importante del mundo, que en Estados Unidos se lo considera como un "Oscar" de la especialidad. Y lo hizo por segunda vez consecutiva.

La distinción, otorgada por la Online News Association (ONA), en conjunto con la Escuela de Comunicación de la Universidad de Miami, a la edición digital de LA NACION en la categoría Excelencia en Periodismo Digital de sitios de noticias que no se publican en inglés, no hace más que reforzar el compromiso constante de lanacion.com con sus lectores para brindar información de la manera más eficaz, variada y atractiva.

agosto 30, 2011

Seminario GDA 2011-Periodismo Digital

Juan Pablo Ferrari Saavedra
La Nación - Costa Rica


En Santiago de Chile, entre el 24 y 26 de agosto, se realizó el IX seminario "Periodismo para las nuevas plataformas digitales", organizado por el Grupo de Diarios de América (GDA) y CAF, banco de desarrollo de América Latina.

Los temas fueron variados, entre ellos, el estado actual de la industria, el fenómeno de las redes sociales, algunos nuevos enfoques de cobertura multimedia, el "potente" periodismo de datos, la calidad de nuestro oficio y algunos dilemas éticos de la profesión.

Las presentaciones estuvieron a cargo de los representantes de cada medio miembro de GDA, y además encabezaron cada panel expertos como Guillermo Franco (Centro Knight), Leonardo Ferreira (Universidad de Miami), Vadim Lavrusik (de Facebook), Kristinn Hrafnsson (Wikileaks) y Rick Edmonds (Poynter), entre otros.

Esta "relatoría virtual" refleja una mirada al debate de esos días, y recoge (en versión de autor) algunos temas de relevancia que pueden servir para la discusión futura. Que sea de provecho...

junio 26, 2011

Automóviles asfixian a las ciudades de Latinoamérica

Especial de GDA: Once periódicos líderes de la región, reunidos en el Grupo de Diarios América (GDA), hicieron un recorrido por las principales capitales de Latinoamérica para responder a una inquietante pregunta: ¿Hasta qué punto el vehículo particular es hoy una amenaza para nuestros centros urbanos?




GDA GRUPO DE DIARIOS AMÉRICA 26/06/2011

La escena se repite en Buenos Aires, Sao Paulo, Ciudad de México, Quito, San José o Bogotá: largas filas en las vías; conductores impacientes, bocinas, imprudencia, invasión de carril, ruido, violencia verbal, estrés, gases, presa, embotellamiento o trancón, como quiera llamársele. Se para y se arranca. Inmovilidad.
El automóvil, esa maravilla que revolucionó al mundo a finales del siglo XIX y comienzos del XX; que acortó distancias y dio origen a un nuevo estilo de vida, asfixia a las ciudades. A tal punto, que en muchas de ellas ya se les considera su principal enemigo.
A la capital Argentina, Buenos Aires, ingresan, diariamente, 1,4 millones de carros provenientes del conurbano; Bogotá, con casi un un millón de vehículos particulares, logra sacar de circulación 400.000 cada día, pero aun así, la ciudad se colapsa en los principales corredores viales, mientras que en Sao Paulo la gente que viaja en auto pierde 2 horas y 43 minutos en algún tramo de los 100 kilómetros de atascos que se registran cada día, esto es, 30 millones de horas a lo largo de sus vidas.
San Juan, Puerto Rico, es un caso dramático. Apenas cuenta con una extensión territorial de 123,5 km² para 395.326 habitantes que, sin embargo, conducen 224.147 vehículos, producto -a juicio de María Juncos Gautier, directora del Centro de Estudios para el Desarrollo Sustentable- de un modelo de ciudad basado en el sueño americano: tener familia y una casa en las afueras de la ciudad, lo que obligó a construir autopistas y a movilizarse en carro.
En Quito, Ecuador, un conductor tarda una hora y 30 minutos en recorrer 12 km por una vía considerada rápida; en Montevideo, Uruguay, los buenos indicadores económicos se traducen en mayor poder adquisitivo para tener carro, lo mismo que en Lima, una ciudad en la que hay sectores en los que se circula a 5 km/h, como San Isidro.
¿Para máquinas o para la gente? El auto contribuyó al crecimiento de las economías y ha dinamizado a ciudades en pleno desarrollo, pero también ha sido el responsable de que los centros urbanos hayan sufrido modificaciones o -peor aún- hayan sido diseñados en función del vehículo particular.
Parques, joyas arquitectónicas, espacios verdes, ríos, barrios enteros han sucumbido ante un mal concebido progreso que prioriza el espacio para los vehículos, algo que en ciudades como San Juan ya resulta imposible de sostener. La opción es construir autopistas de segundo piso, como en Ciudad de México, que rompen la estética urbana y atentan contra la calidad de vida.
El coche particular sigue siendo objeto de veneración y controversia. Se le alaban su sofisticación, funcionalidad y hasta su carácter elitista. No obstante, para los ambientalistas y expertos en urbanismo y movilidad, “el vehículo desplazó al ser humano”, asevera Jorge Santini, alcalde de San Juan.
Los críticos tienen otro poderoso argumento a la hora de cuestionar el uso irracional del vehículo: el medio ambiente. Ciudad de México, San José (Gran Área Metropolitana), Buenos Aires, Caracas y Bogotá, generan casi 90 millones de toneladas de dióxido de carbono al año. Las consecuencias no se hacen esperar. En Sao Paulo, según la facultad de medicina de la USP, 12 personas mueren al día por culpa de la contaminación.
El bus por el carro. Aunque suena reduccionista atribuir al vehículo todo este estado de cosas, lo cierto es que los carros llegaron hace más de un siglo y, en esencia, siguen cumpliendo el mismo papel: rodar por las vías. Lo que ha fallado, en el caso de América Latina, es la manera como se fueron consolidando los modelos de ciudad, un transporte público que no responde a las necesidades de los usuarios y la falta de creatividad para impulsar formas alternativas de movilización.
Pese a que la gran mayoría de personas se transporta en autobuses, trenes o metros, la pésima calidad del servicio público, el alto costo del mismo y la inseguridad, han convertido al sector en uno de los más impopulares en la región.
El metro de Sao Paulo moviliza 10 millones de pasajeros por kilómetro, cuando lo normal en el mundo, según el sindicato de Metroviarios, es que por cada 2 millones de habitantes haya 10 kilómetros de metro. En Buenos Aires, cada vez más gente deja de usar los trenes y la ciudad no tiene competencia para controlar a los autobuses urbanos, mientras que en otras ciudades como San José el gremio transportista pareciera ser intocable.
“El limeño compra un auto porque no quiere subir a un transporte público lento, sucio e inseguro”, resume Erick Reyes, vicepresidente de la Sociedad de urbanistas de Perú. “Se necesita ofrecer comodidad y economía para crear un sistema de transporte público atractivo al ciudadano”, agrega Gabriela de Llavaneras, profesora de maestría de transporte de la Universidad Central de Venezuela. Y esto es precisamente lo que no existe en buena parte de las 11 ciudades latinoamericanas analizadas por el GDA.
Uso racional del auto Lo peor de todo es que la situación antes de mejorar empeora. Los presupuestos locales no alcanzan para mantener y construir vías para los vehículos, mientras que las ventas de estos se han disparado en todos los países. Se añade que la chatarrización de vehículos viejos y obsoletos tampoco es alta y estos se suman a una pelea permanente por el espacio.
Más que una guerra contra el carro, lo que resulta urgente revisar es el modelo de ciudad que se perfila. El reto de los gobiernos locales y nacionales es pensar qué resulta más rentable para una sociedad en términos ambientales, sociales y de salud pública: si seguir haciendo centros urbanos para los carros o ciudades que permitan a la gente movilizarse con facilidad.

abril 20, 2011

20 años de unión cumplió Grupo de Diarios de América


Para celebrar los 20 años que el 14 de abril cumplió el Grupo de Diarios de América (GDA), se les rindió tributo a los miembros fundadores de la extensa red que agrupa a 11 diarios de la región.

En el homenaje, realizado el pasado 2 de abril en San Juan (Puerto Rico), se exaltó la visión de Guadalupe Mantilla, directora general de El Comercio (Ecuador); Luis Fernando Santos, ex presidente de EL TIEMPO; Agustín Edwards, presidente de El Mercurio (Chile), Bartolomé Mitre, director de La Nación (Argentina), y el fallecido Alejandro Miró Quesada, quien era el director de El Comercio (Perú). En 1991, estos cinco personajes concretaron al GDA, al que después se incorporaron O Globo (Brasil), La Nación (Costa Rica), El Universal (México), El Nuevo Día (Puerto Rico), El País (Uruguay) y El Nacional (Venezuela)
Publicación
eltiempo.com

diciembre 18, 2010

Despenalización aún no se abre camino en A. Latina

Para ser una de las regiones donde más se concentran la producción y el tránsito de drogas ilegales, América Latina se había mantenido a salvo de los altos niveles de consumo.
De acuerdo con cifras obtenidas por el Grupo de Diarios de América, 11 de la región, desde comienzos de la década ha habido un sostenido aumento en los índices de consumo de sustancias psicoactivas. Y aunque esa tendencia regional ha estado acompañada por una mayor tolerancia social hacia el uso de algunas de tales drogas, expertos dicen que los países no han iniciado un debate sobre la despenalización de su consumo.
En la mayoría no está penado y en algunas de las grandes ciudades del continente (en Montevideo, por ejemplo) se ha vuelto común ver jóvenes fumando marihuana con un desparpajo impensable hace una década.
Productor y consumidor El director de la Policía de Colombia, el general Óscar Naranjo, asegura que desde hace 20 años se venía advirtiendo que un país que es productor termina siendo epicentro de la mafia y convirtiéndose en un país consumidor.
En México, cuyos carteles dominan el negocio de estupefacientes, en el 2008 hubo un millón más de usuarios de drogas que en el 2002; los considerados adictos aumentaron más de un 51 por ciento en el mismo período.
En Colombia, cerca de 300 mil personas necesitan tratamiento para su adicción, pero solo hay cupo para atender a 30 mil. En Uruguay, considerado un país de paso para la droga que va a Europa, 200 mil personas (alrededor de un 7 por ciento de la población) reconocen haber probado marihuana, según un estudio oficial del 2007. La encuesta 2010 de la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y la lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) de Argentina reveló que el 8,4 por ciento de los adolescentes informaron haber consumido marihuana en el último año; en el 2001 esa cifra era 3,5 por ciento.
La Cátedra Libre Antidrogas de Venezuela determinó que hace 10 años el 40 por ciento de los bachilleres de la Gran Caracas tenía contacto con las drogas; en el 2009, la cifra subió a 70 por ciento. En Puerto Rico habría, de acuerdo con datos oficiales, 70 mil heroinómanos.
El tema de la legalización, en realidad, no se está discutiendo oficialmente en ningún país. El gobierno argentino anunció que avanzaría en esa dirección, pero un año después no presentó un proyecto sobre el tema en el Congreso.
En Uruguay, por ejemplo, algunos grupos se proponen alcanzar la liberalización completa del consumo y la tenencia de marihuana. Esta idea recoge apoyo de académicos, juristas y un par de ex presidentes.
En Perú y Chile, la oposición a la legalización es absoluta. En octubre, el presidente Alan García expresó, al inaugurar un foro regional sobre el tema, que "legalizar la marihuana sería abrir paso a la degradación humana". En ese país, según recuentos oficiales, hay unos 100 mil consumidores de cannabis.
De otro lado, el presidente mexicano, Felipe Calderón, aceptó el debate sobre la legalización en su país, pero señaló que entre los argumentos contra esta medida está el aumento del consumo.
Prohibición, sin penas en Colombia
En Colombia, con 68.000 hectáreas sembradas de coca y 900 extradiciones por narcotráfico desde el 2002, el consumo de droga está prohibido, mas no penalizado, y no hay ninguna iniciativa en este sentido.
Un proyecto del ex presidente Álvaro Uribe, aprobado el año pasado en el Congreso, estableció que "el porte y consumo de sustancias estupefacientes o psicotrópicas está prohibido, salvo prescripción médica". El proyecto no fijó penas para los consumidores, que son definidos como personas enfermas, pero sí se anunciaron penas severas para distribuidores.
Ni Policía ni jueces tienen claro qué hacer con los que porten la dosis mínima. Hasta ahora no hay reportes de capturas.
Perú se opone a legalizar el consumo 
Carolina Ciurlizza El Comercio/GDA

Un reciente estudio del Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas (Cedro) de Perú indica que 9 de cada 10 peruanos (93 por ciento) está en contra de la legalización de las drogas.
Quizás esta cifra explique por qué el debate sobre este tema es casi inexistente. Cifras oficiales señalan que Perú alcanza los 110 mil adictos, y que la edad de iniciación se da a los 13 años, mientras que hace una década era a los 15.
La justicia de este país castiga el porte de más de 5 gramos de pasta básica de coca, 2 de clorhidrato de cocaína, 8 de marihuana y 250 miligramos de éxtasis, existen penas de entre 8 y 15 años de cárcel.
Venezuela: sí a dosis personal Javier Ignacio Mayorca El Nacional/GDA. Cálculos más conservadores indican que en Venezuela existen al menos 1,4 millones de personas que consumen o han consumido drogas ilícitas. La Fundación José Félix Ribas, experta en el tema, indicó que esta cifra equivale al 5 por ciento de la población del país.
La Asamblea Nacional sancionó en septiembre pasado la tercera reforma de la legislación antidrogas, en la que se reforzó el criterio de la dosis para uso netamente personal. Según la ley, se permite la posesión de dos gramos de cocaína y 20 gramos de marihuana tradicional.
3 MIL CAPTURAS EN ECUADOR
En total, 3.657 personas fueron captu- radas en Ecuador por tenencia y tráfico de sustancias ilegales. La Asamblea dispuso su libertad por portar 2 kilos de droga.
13 CONSUMO EN COSTA RICA
Una encuesta del Instituto sobre Alcoholismo y Farmacode- pendencia de Costa Rica señaló que el 13 por ciento de la población estudiantil ha probado marihuana recientemente.
Zonas violentas y de frontera, las de más consumo en México 
Silvia Otero El Universal/México/GDA

La marihuana y la cocaína son las drogas preferidas por los adictos en México, donde 4,5 millones de personas consumen algún tipo de estupefacientes, según la Encuesta Nacional de Adicciones. De acuerdo con el documento, entre el 2002 y el 2008 se disparó 51 por ciento la cifra de adictos crónicos, que pasaron de 307.000 a 465.000 personas. Las regiones con más altos registros son los estados de la frontera norte, como Baja California y Chihuahua; y las regiones con altas cifras de violencia, como Sinaloa, Durango y Tamaulipas.
Jurídicamente, la Ley de Narco- menudeo establece que la posesión, para consumo, de una cierta cantidad de droga está despenalizada. No representa un delito portar medio gramo de coca, o una dosis no mayor de 200 miligramos de metanfetaminas, así como 5 gramos de marihuana, como máximo. En los dos últimos años se han instalado 322 centros de tratamiento de primer nivel.
Jóvenes en Argentina, con baja percepción del riesgo de las drogas Daniel Gallo La Nación/GDA. El bajo porcentaje de percepción del riesgo ante el consumo de drogas es uno de los factores que preocupan en Argentina. Especialistas en adicciones de ese país dicen que esto se debió a una fuerte promoción social del derecho individual a consumir drogas. Esa corriente de pensamiento quedó plasmada en el fallo de la Corte Suprema de Justicia de agosto del 2009, cuando el principal tribunal argentino dictaminó que es inconstitucional detener a una persona por la tenencia de drogas para uso personal.
En la práctica, los arrestos de consumidores debían legalmente terminar en tratamientos compulsivos de adicciones. Pero, otra vez, los números mostraron una realidad diferente. La Sedronar analizó las causas en tribunales federales de la Capital Federal entre el 2007 y el 2009, y determinó que apenas el 1,3 por ciento de las 8.752 causas abiertas por tenencia de drogas terminaba en un tratamiento. Casi todos los casos eran resueltos sin sanción para los consumidores arrestados
Publicación
eltiempo.com

octubre 17, 2010

Encuesta GDA: Radiografía de los "latin lovers"


Una reciente encuesta revela cómo andan los latinoamericanos debajo de las sábanas. Satisfechos, amorosos pero también infieles, hombres y mujeres respondieron por Internet para dar forma a esta radiografía de la sexualidad en América Latina.



RANDALL CORELLA V. rcorella@nacion.com 12:00 A.M. 17/10/2010

Si hay un lugar en el que los hombres y las mujeres de Latinoamérica están felices de verdad, es en la cama. Casi un 90% confiesa estar completamente satisfecho con su vida sexual. Y cómo no estarlo, si la gran mayoría de ellos se reconoce a gusto con su cuerpo, y se admite amoroso y sexy.
Tal parece que la mundialmente reconocida fama dellatin lover está más que ganada.
Al menos así se desprende de una encuesta sobre hábitos sexuales realizada por la firma venezolana Tendencias Digitales para el Grupo de Diarios de América (GDA), que reúne a 11 periódicos del continente, entre ellos, La Nación.
Pero no todo es miel sobre hojuelas: el sondeo realizado a través de las páginas de Internet de cada periódico adscrito a GDA pinta lunares bajo esas felices sábanas blancas y atrapa a algunos en más de una mentirilla.
Seis de cada 10 latinos admite haberle puesto los cuernos a su pareja; a más de la mitad le gustaría tener sexo con mayor frecuencia y, para muchos, en cuestión de orgasmos, es mejor estar solo que mal acompañado.
Estos y otros datos se desprenden de un sondeo en el cual participaron 13.349 personas, entre 18 y 55 años de edad. La información permite dibujar una interesante radiografía de la sexualidad en América Latina.
Para los expertos, aunque los resultados podrían estar sesgados en algunas variantes, son un experimento valioso y sin precedentes en toda la región.
Esa primera vez
La encuesta indaga en cómo los latinoamericanos han vivido su sexualidad desde la adolescencia. Precisamente, un 34,3% de la muestra afirmó que su interés por el tema comenzó cuando tenía entre los 13 y los 15 años.
Si bien el promedio de los hombres es idéntico al general, para la mayoría de las mujeres los primeros deseos sexuales llegaron después de 16 años.
Entre ese despertar y la llegada de la primera experiencia sexual, un 34% de los adolescentes, hombres y mujeres, practicaba la masturbación a solas o con su pareja, pero sin tener relaciones; un 26% se inclinaba por los besos y caricias, y un 20% no tuvo ningún contacto erótico en esa etapa.
Solo un 13,8% reconoció que durante su adolescencia la sexualidad se comunicaba libremente en su casa, pero en el resto de los hogares era obviada, prohibida, negada o menospreciada; de hecho, tres de cada diez encuestados aceptó no haber conversado nunca con sus padres sobre temas sexuales.
Los libros, las revistas, los periódicos y los amigos de la misma edad se convirtieron entonces en la principal fuente de información sexual para los latinoamericanos; seguidos por la madre, los profesores de colegio, la pareja y la televisión o la radio.
En el caso de los muchachos, un 28% aceptó haber conocido de la materia con sus amigos, mientras un 30% de las muchachas tuvo parte de su conocimiento por medio de publicaciones.
Algo sí queda claro, que para un mayor porcentaje de ellas la madre es la principal fuente de información, antes o durante su período de iniciación sexual.
Precisamente, para un 41,5% de los encuestados, la primera relación se dio entre los 16 y los 18 años, mientras un 36,2% la tuvo después de los 19. Si bien la edad promedio de ese debut sexual es de 17 años para los varones y 18 para las mujeres, el 22,5% que aseguró haber tenido su iniciación antes de cumplir los 15 años, podría reforzar la creencia de que en nuestros días los jóvenes comienzan su vida sexual a edades cada vez más tempranas.
En cuanto a las nacionalidades, destacan en este apartado los puertorriqueños y venezolanos, con el mayor porcentaje de personas que tuvo su primera experiencia antes de los 12 años (6%), y los peruanos, cuya mayoría manifestó haber tenido su debut luego de los 19 años (46%).
Ahora bien, cuando se trata de la pareja con quien tuvieron esa primera experiencia sexual, un 13,7% de hombres reconoció que había sido con otro varón y un 3,8% de las mujeres afirmó haberse acostado con alguien de su mismo sexo.
Al contraponer el sexo de la persona con la que tuvieron su primera relación y la orientación sexual declarada, el 75% de las mujeres lesbianas tuvo su primer encuentro con un hombre, mientras que solo el 30% de hombres que afirmaron ser homosexuales debutó con una mujer.
“No estamos ante ninguna mentira, ni ningún error de muestreo, es una situación real de las diferencias que los científicos no entendemos. La mayor parte de los hombres homosexuales descubren su preferencia desde temprano y lo ocultan durante un tiempo.
Pero la mayoría de las mujeres había tenido experiencias heterosexuales satisfactorias y fue después que descubrieron su inclinación, incluso teniendo pareja o hijos”, explica el sexólogo costarricense Eduardo Ruiz.
¿Puros dieces?
Según la encuesta, en Latinoamérica, el promedio de parejas sexuales que ha tenido cada entrevistado es de 10.
Los brasileños ocupan el primer lugar de este singular podio con un promedio de 12 parejas, mientras Perú y Ecuador figuran en últimos lugares: 7 parejas.
Por otra parte, el promedio de parejas estables –al menos un año de relación– que manifiestan haber tenido los latinoamericanos, es de tres, a lo largo de su vida. Cabe aclarar que la edad promedio de la región en el estudio es de 35 años.
En este apartado sobresalen los puertorriqueños, uruguayos, ecuatorianos y costarricenses, pues uno de cada tres afirmó haber tenido solo una pareja estable en toda su vida.
Quizá sea esa estabilidad o las buenas experiencias que han tenido con sus parejas, pero lo cierto es que casi el 88% de los latinos se declara “satisfecho” o “muy satisfecho” con su vida sexual.
Mas el positivismo no se queda solo en lo que ellos sienten, un porcentaje un poco menor (84%) se aventura a afirmar que el nivel de satisfacción de su pareja también se ubica en los dos niveles más altos de la escala.
Los ticos no pasan por pesimistas: el 89,4% se siente satisfecho o muy satisfecho con su vida sexual y un 85,4% cree que su pareja también lo está.
De hecho, los mayores niveles de la región los tienen Costa Rica, donde un 49% afirmó estar “muy satisfecho”, y Perú con un 52% de menciones satisfactorias.
“La gente tiende a sobrevalorar su nivel. Nadie se siente menos valorado si le preguntás si tiene algún problema visual o si no sabe cocinar, pero si le preguntás si es buen conductor o buen trabajador, siempre hay tendencia a la que las respuestas tengan un poco a su favor. Igual sucede con la sexualidad, no es que estén mintiendo alevosamente, pero su propia percepción de su vida sexual puede estar más motivada por proteger su autoestima”, afirma el doctor Ruiz.
“Eso sí, hay que ver a qué llamamos ‘satisfactorio’. Posiblemente a que cada vez que lo hacemos tenemos un orgasmo, a que a veces nos sale muy bonito, pero hay una serie de quejas que no se están expresando como insatisfactorias”, añade el especialista.
Y es que, al desgranar esa “felicidad sexual” de los latinos, surgen ciertos datos en sus respuestas que dejan en tela de duda tanta satisfacción.
Por ejemplo, que a muchos les gustaría tener relaciones sexuales más a menudo de lo que lo hacen. El 51% de los encuestados dicen tener sexo entre una y tres veces por semana, pero a la misma proporción le agradaría que esa frecuencia subiera hasta a cinco veces por semana.
Los chilenos figuran como los usuarios con el máximo ideal: a 20,5% le gustaría tener relaciones siete veces a la semana y a un 11,4%, más de una vez por día.
Al desglosarlo por sexo, los hombres destacan como los más “insaciables”: un 43,9% de ellos quisiera aumentar la frecuencia de sus encuentros sexuales, pero solo un 25,6% de las mujeres opina lo mismo.
En Costa Rica, la situación no es muy diferente. A un 77% le gustaría tener más de tres encuentros semanales, pero en la realidad un 80% tiene menos de tres veces por semana.
Si bien casi la mitad de los ticos afirma que requiere mantener relaciones con la misma frecuencia que su pareja, un 10% de los hombres y un 21% de las mujeres preferiría reducir la cantidad de citas bajo las sábanas.
“El hombre tiene una obligación social y cultural: siempre tiene que estar listo, siempre tiene que tener ganas; las mujeres podemos tener dolores de cabeza. Nosotras tenemos todo el asunto del embarazo, la menstruación, la lactancia' Estamos dotadas para no querer siempre”, asegura la sexóloga Carmen Aybar.
Los expertos coinciden que detrás de estas contradicciones posiblemente haya una falta de comunicación entre las parejas, y algunas cifras de la encuesta parecen darles la razón.
Un 50% de los latinos declara comunicarse con su pareja “a veces” y un 6,4%, nunca se han cruzado ni media palabra sobre sexualidad. Los ticos son quienes salen mejor librados en este sentido, pues un 50,4% afirma conversar “siempre” con su pareja.
Fidelidad a prueba
Cuando se trata de fidelidad, los latinoamericanos parecen no tener mucho de qué presumir.
Un 63% de los entrevistados, hombres y mujeres, reconocen haber traicionado a su pareja, aunque no necesariamente lo hagan en la actualidad.
Los colombianos se llevan el título “non-grato” de los más infieles de la región, pues un 66% de los hombres y mujeres admitió haber engañado a su pareja al menos una vez.
En este polémico apartado, los hombres siguen ocupando los primeros lugares: el 70% de ellos aceptó haberlo hecho “una o dos veces” en su vida.
Entre esa buena cantidad de infieles sobresalen los hombres brasileños. Un 26% de ellos aseguran haber sido infieles en más de tres ocasiones y un 16,2 % revela, sin tapujos, que tiene una ficante(amante) por ahí.
Los varones costarricenses tampoco se quedan atrás: un 65,4% reconoció su “pecado”, pero solo un 12% confiesa que sigue por esos “malos caminos”.
Si bien los números masculinos en la casilla de infidelidad son bastantes altos, las mujeres latinas se acercan peligrosamente. La encuesta reveló que un 55% de ellas le ha “puesto los cuernos” a su pareja al menos una vez en la vida, y un 5% tiene un amante escondido.
Las colombianas son quienes más admiten haber sido infieles “una o dos veces”.
Un 59,2% de las encuestadas en ese país expresó su mea culpa, pero no son las más “mal portadas”: un 15% de las chilenas confiesa haberlo hecho “más de tres veces” y un 6,1% de las mexicanas lo hacen en este momento.
“Es posible que el porcentaje de la encuesta se ajuste a la verdad y que la tendencia que se ha visto en los últimos años es que las infidelidades tienden a equipararse. Posiblemente haya una reducción de la infidelidad masculina y un aumento en la femenina”, reconoce el sexólogo Eduardo Ruiz.
Las cifras en Costa Rica parecen confirmar esa tendencia. Un 51% de las ticas admitió haber tenido alguna vez dos parejas al mismo tiempo, y un 4,6% de ellas confiesa que esa vez es hoy.
“Hombres y mujeres estamos muy parejos en el campo de la infidelidad, ese crecimiento en la infidelidad femenina lo comprueba la información en los tribunales de familia, donde ha aumentado como motivo de divorcio”, afirma Carmen Aybar.
Darse una mano
Uno de los aspectos en los que la encuesta reveló una mayor apertura para hablar sobre el tema es la masturbación: 93,5% de los entrevistados reconoce haberlo hecho alguna vez.
Brasil y Paraguay sobresalen como los países con el mayor porcentaje en dicha mención (95% cada uno), mientras en Ecuador y Perú un 15% asegura nunca haberse masturbado.
Al separar las respuestas de hombres y mujeres, se observa que solo el 1% de los varones declara no haberse masturbado nunca, situación que comparte con el 12% de ellas.
La frecuencia de la masturbación también varía según el sexo. La mayoría de los hombres (41%) lo hace semanalmente, al tiempo que el mismo porcentaje de las mujeres lo practica “menos de una vez al mes”.
En nuestro país, según la encuesta, un 86% de los varones reconoce que se masturba, y más de la mitad de ellos lo hace una vez a la semana. De las mujeres ticas, un 65% confirma que se procura placer al menos una vez por mes.
“Tal vez falta un poco de mujeres que lo reconozcan, pero para que Costa Rica se atreva a decir eso, es un avance. Las cifras de masturbación masculina y femenina son casi iguales desde la edad de inicio y hasta la muerte. Incluso en la vejez o en los pacientes terminales es altísima, porque representa un contacto con la vida”, puntualiza Aybar.
Junto con estas revelaciones, esta radiografía de la sexualidad latina también arroja algunos datos curiosos. Por ejemplo, que la “posición del misionero” ya no es la favorita, pues un 24,1% prefiere aquella en la que la mujer está de rodillas con el hombre detrás de ella, y a un 23,9% le gusta hacerlo acostados, con la mujer arriba.
Otro dato: casi la mitad de los latinos está de acuerdo en que la noche sigue siendo el momento ideal para la intimidad, pero un 39% podría ponerse romántico a cualquier hora del día; y que una de cada dos mujeres reconoce tener orgasmos múltiples “a veces”, aunque también acepta que en algunas ocasiones no le ido tan bien y ha terminado simulando haber llegado al clímax.
En cuestiones de dinero, un 65% afirma que no ha gastado un solo cinco en pornografía ni en juguetes eróticos, y un 74% dice que jamás ha pagado por sexo.
Un 80% de los encuestados asegura que nunca ha carecido de motivación ni de placer para el sexo; un 70% de los hombres dice que no ha tenido problemas de erección, y un 48% que no padece de eyaculación precoz.
Esos datos podrían explicar por qué un 79% de los latinos nunca ha buscado ayuda profesional y por qué casi un 90% está satisfecho con su vida sexual.
Aunque la respuesta tal vez no tenga que ver con lo físico: para más del 80% de los latinoamericanos, el sexo es sinónimo de amor, placer y compenetración.

Más información: 

El Tiempo, Colombia:
http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-8053280

El Nuevo Día, Puerto Rico:
http://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/alacamacasininos-795623/