Contenido

31.12.11

Especial GDA: Personalidades del 2011


Alemania mira a América Latina: entrevista exclusiva con Ángela Merkel

Especial del Grupo de Diarios de América, GDA, con las noticias y personajes del 2011.

Los once periódicos del Grupo de Diarios América consultaron a expertos que eligieron a la canciller alemana, Ángela Merkel, como personaje del 2011 en el mundo, y a Ollanta Humala y Dilma Rousseff en América Latina. 

El pasado 8 de diciembre, cuando concluyó en Bruselas la cumbre de mandatarios de la Unión Europea -quienes debatieron y votaron el paquete germano-francés de reformas que apuntan a salvar el euro y la eurozona en el 2012-, el mundo terminó de comprender que, 66 años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, Alemania, esta vez con fines y medios pacíficos, ha vuelto a asumir el papel de poderoso líder en la definición del futuro de Europa, con su canciller, Ángela Merkel.
Tras seis años de silencio hacia los medios latinoamericanos, accede a hablar, con lo que abre la puerta del diálogo con la prensa latinoamericana.
¿Qué significado tiene para Alemania la transformación de América Latina?
A lo largo de los últimos años, América Latina no solo ha experimentado un formidable auge económico, sino que también ha ganado margen de maniobra y confianza en el ámbito de la política exterior.

Es este un proceso muy positivo, por cuanto ahora vemos la oportunidad de superar juntos con más éxito los retos de la globalización.

Eso sí, el nuevo peso exterior y económico de América Latina también le significa mayores responsabilidades. En el futuro, América Latina tendrá que implicarse más que hasta ahora en soluciones de los asuntos claves para el futuro del mundo. Para Alemania, esto significa coordinarnos más con nuestros socios latinoamericanos y desarrollar iniciativas conjuntas. Ello incluye la actual crisis de la deuda.
Se cree que tanto Alemania como la UE están perdiendo influencia en América Latina porque se sigue subestimando a la región. A su juicio, ¿cuáles áreas deberán fortalecerse?
Queremos estrechar y fortalecer las relaciones con América Latina en todos los ámbitos.

Especialmente importante es el que coordinemos mejor nuestras posiciones en la escena internacional, muy en particular en el seno de las Naciones Unidas. América Latina y Europa son aliados naturales, porque tenemos valores comunes que queremos afianzar.

En el terreno económico, alemanes y latinoamericanos llevamos más de cien años cooperando muy estrechamente. Las estadísticas comerciales actuales nos demuestran que la economía alemana se está orientando cada vez más hacia América Latina.

Del mismo modo, Alemania ve a América Latina como un importante foco de ciencia e investigación. La cooperación entre nuestras universidades y nuestros centros de investigación es cada vez más estrecha e interesante. Y me alegro muy especialmente de que tengamos cada vez más becarios latinoamericanos.

El ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, ha afirmado que, en caso de no materializarse el acuerdo comercial UE- América Latina, una solución sería concluir acuerdos bilaterales. ¿Es esa la posición oficial de su gobierno?
Para nosotros, los acuerdos de asociación y libre comercio con subregiones y países individuales son una parte especialmente importante de la asociación estratégica de la UE con América Latina.

Abren mercados, generan empleo y crecimiento para ambas partes y apoyan a los socios latinoamericanos en su desarrollo sostenible. A mí me alegra muy especialmente que, junto con los acuerdos existentes con Chile y México, se hayan podido concluir acuerdos con Colombia, Perú y Centroamérica. Y, superado un largo punto muerto, en el 2010 reanudamos las negociaciones con Mercosur. Alemania está sumamente interesada en que ahora se avance a buen ritmo en este capítulo. Queremos un acuerdo que nos permita reducir integralmente los obstáculos al comercio existentes.
Usted fue elegida personaje del año por los once periódicos que integran el Grupo de Diarios América (GDA), que motivaron su decisión en su capacidad de superar las crisis y mantenerse serena, incluso, en situaciones muy críticas. ¿Qué significa para usted esto?
Esta distinción es un gran honor para mí. Pero el que ahora logremos nuevos avances en el desarrollo de la UE y en el tema monetario no se debe a una sola persona, ni tampoco es obra de un solo país. La fortaleza de la UE estriba en que asumimos nuestros retos juntos y aprendemos juntos del pasado, y eso es lo que estamos haciendo en estos momentos.
PATRICIA SALAZAR FIGUEROA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO - BERLÍN
ESPECIAL GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA (GDA)

Lea las principales noticias del año, según el GDA
1 - Narcotráfico: La guerra más dolorosa de los mexicanos
2 - Estados Unidos pierde hegemonía en Latinoamérica
3 - Las protestas estudiantiles en Chile: Los estudiantes mostraron su poder
4 - Narcotráfico, a la conquista de Centroamérica

Dilma Rousseff: la Presidenta con su propia imagen/ Especial GDA

Especial Grupo de Diarios de América (GDA) con lo mejor del 2011. Personajes de América Latina.

El ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva transformó en un dicho popular la frase "nunca antes en la historia de este país". Pero en cumplir su primer año de gobierno, la presidenta Dilma Rousseff ¿quien este domingo cumple su primer año a la cabeza de Brasil¿ bien podría hacer suya dicha frase.
Al final de cuentas, ella fue la mejor evaluada en su primer año de ejercicio, superando a su padrino. Y se deshizo de siete ministros, un record nunca antes alcanzado por un mandatario en su estreno como Presidenta.
Elegida para ser la continuación del gobierno de Lula, Dilma heredó diversos problemas de su antecesor que ¿como fiel discípula¿ trató de asumir sin apuntar con el dedo a quien le tendió la mano. Pero la benevolencia con el padrino no se extendió a los apadrinados del ex mandatario.
Considerada como una "Dama de Hierro", Dilma actuó sin complacencia con aquellos que "se pasaron de la línea", mostrándoles el camino la puerta de salida.
Se tuvo que tragar algunas sugerencias que le eran indigestas al comienzo, pero la Presidenta se vio aliviada cuando el fastidio dejó de ser un malestar.
Esta nueva manera de hacer política ¿bien diferente a otros presidentes, más inclinados a amoldarse a las circunstancias¿ solidificó en el imaginario popular la idea de que Dilma no es complaciente con el error. Punto para ella en las encuestas.
Pero Dilma manchó un poco la túnica presidencial al mantener junto a ella a su amigo y ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Fernando Pimentel.
O Globo reveló que Pimentel había realizado ¿a través de una firma consultora de su propiedad¿ trabajos para empresas que tenían contratos con la alcaldía de Belo Horizonte. Y que le reportaron alrededor de US$ 1,2 millones.
Su manera de hacer política ¿que es el gusto por lidiar más con asuntos técnicos que propiamente políticos¿ desorientó a los que tenían a Lula como referencia. Sin apego popular, y con visibles episodios de irritación en ceremonias y reuniones, Dilma es el reverso de su padrino.
De hecho, Dilma demoró en tomarle el gusto a una de las pasiones de Lula: los viajes. En Brasil fueron 13 estados, con concentración de compromisos en Río de Janeiro, São Paulo, Río Grande do Sul y Minas Gerais.
En su periplo, dejó de lado estados como Piauí, Tocantins e incluso Goiás, vecino al Distrito Federal.
Y en lo internacional, la agenda se intensificó el segundo semestre. La Presidente viajó por 15 países e introdujo una rutina distinta a la de Lula: el gusto por el turismo, haciendo hincapié en conocer museos, galerías, palacios y restaurantes de lujo.
Para 2012, la agenda ¿como siempre¿ es una incógnita. Se prevé que irá a reuniones multilaterales, como G-20 en México, BRICS en India, y Mercosur en Argentina. Las bilaterales contemplan una reunión con el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama ¿en el Hemisferio Norte¿, para retribuir la visita que el gobernante estadounidense hizo este año. Y posiblemente hará una visita a Cuba.
Aficionada a los números, la Presidenta no se vio favorecida por ellos en dos encuestas de eficiencia del país: crecimiento e inflación estuvieron en rojo. La economía brasileña creció 7,5% en 2010, pero este año rondará 3% a raíz de la crisis, y el misterio es si resistirá bien a la crisis en 2012.
Es que el descalabro fiscal del año pasado le impidió cortar gastos por US$ 27 mil millones, reduciendo el ritmo de crecimiento, lo que por contagio acabó generando una demanda reprimida y aumentando la inflación.
Al desembarcar en suelo extranjero llevando en sus maletas el triunfo de Brasil ¿a despecho de la crisis¿ de mantener un crecimiento positivo (aunque no al nivel que a ella le gustaría), Dilma pasó a ser escuchada por la comunidad internacional. La lección pregonada es la misma: los países deben apostar por medidas que generen crecimiento y no apenas contención de gastos.
Para el profesor Ricardo Caldas, de la Universidad de Brasilia (UnB), hoy Brasil es escuchado en el exterior justamente porque mantiene su mercado activo y es atrayente para los países que enfrentan la recesión. Por eso Dilma puede ganar aún más espacio en la agenda internacional.
En este contexto, Ricardo Caldas evalúa que en este primer año de gobierno Dilma acumuló puntos positivos en términos políticos. "Desde el punto de vista político, ella resultó vencedora porque consiguió revertir a su favor cosas delicadas, como el cambio de ministros", afirma. "Y en el imaginario popular, ella actuó con firmeza y no hizo pactos con la corrupción. Si va a continuar actuando así en el futuro, es otra cuestión".
Sin embargo, Caldas observa que esa ventaja política puede perderse ya que en ¿en su opinión¿ Dilma no ha dado la atención suficiente a la inflación. En el gobierno de Lula, la prioridad era precisamente reducir la inflación al menor nivel posible. Mientras que en el gobierno de Dilma, la preocupación es dejarla apenas dentro de la meta ¿afirma¿, recordando que el próximo año hay elecciones municipales y, por una cuestión de cultura política, el gobierno tiende a relajar el rigor fiscal en esa época. Un nuevo desafío para Dilma.
Proyectos sociales
En medio de todas las peleas políticas y discusiones sobre los rumbos de la economía, Dilma Rousseff consiguió poner en pie algunas de sus promesas de campaña, como el Brasil sin Miseria; el programa de Fortalecimiento de la Red de Prevención, Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer de Colon, de Útero y de Mama; el Programa Nacional de Acceso a la Enseñanza Técnica y al Empleo (Pronatec); la Red Cigüeña y el Plan Brasil Mayor.
Otro punto positivo fue la aprobación y ratificación de la ley que crea la Comisión de la Verdad, y la ley de Acceso a las Informaciones Públicas.
Chico de Gois y Luiza Damé O Globo / Brasil / GDA 

Ollanta Humala ahora conoce la oposición que él ejerció/ Especial GDA

Especial Grupo de Diarios de América (GDA) con lo mejor del 2011. Los personajes de Latinoamérica.

El Ollanta Humala opositor que encabezó durante los cinco años de Alan García el descontento social en Perú enfrenta -ahora desde el poder- el problema de no tener todas las respuestas que ese descontento social, todavía vigente, demanda.
Esta es la ironía de un gobernante que pasó de representar en la primera vuelta electoral ese descontento social, desde una posición de izquierda, a representar en segunda vuelta una combinación de crecimiento económico con inclusión social, desde una posición de centro, con la que ganó la Presidencia.
Los errores de campaña del ex presidente Alejandro Toledo hicieron que el electorado de este le permitiera a Humala pasar a la segunda vuelta electoral.
Hasta aquí, su contrato social era indudablemente con el nacionalismo de su partido, Gana Perú, con una izquierda tradicional y con otra de centroizquierda antiautoritaria y creyente del mercado.
Su contrato social de segunda vuelta lo llevó a comprometerse a mantener la política económica neoliberal de los últimos 10 años, que implicaba la renuncia a su primer plan de gobierno. Solo así pudo derrotar a la opción de derecha y centroderecha, representada por Keiko Fujimori.
Su fórmula de crecimiento económico con inclusión social, con la que precisamente ha llegado al centro político y a la que sus adversarios achacan un giro a la derecha, se ha convertido en un doble reto: uno, el de valerse de una política neoliberal para crear riqueza, y el de esforzarse por redistribuirla con la mayor eficiencia desde una estructura estatal que, a su vez, tiene que ser reestructurada y adaptada a tales objetivos.
Humala no es, entonces, ni Chávez ni Evo. Tampoco el Correa ecuatoriano que vieron sus recalcitrantes críticos. Del brasileño Lula ha recogido lecciones, como la de no temerle al neoliberalismo, con el que se puede convivir sin perder la democracia ni las obligaciones sociales históricas y presentes.
Por ahora es la encarnación de su propia reinvención pragmática, a la luz de una realidad peruana que calza perfectamente con su objetivo de crecimiento con inclusión social.
Siendo Humala un hombre de acentuada raigambre militar, no solo por él mismo, sino por su padre y su hermano Antauro -ambos de inequívoca vocación militarista-, existe el temor no absolutamente descartado de que en algún momento su gobierno pueda volverse autócrata y restaurar el poder cívico-militar que caracterizó a Fujimori.
Sin embargo, no hay nada que pueda visible y probatoriamente perfilar una tendencia en esa dirección, excepto la puesta en orden de las últimas semanas mediante una declaratoria de estado de emergencia en la región de Cajamarca, legal y constitucionalmente válida.
La reinvención de Humala tiene, pues, muy poco tiempo. Apenas viene transitando el primer tramo de su gobierno. Queda por saber si esa reinvención mejorará aún más o sufrirá retrocesos y desvíos preocupantes para la democracia y el desarrollo económico del país.
Entre tanto, Humala prefiere identificarse mucho más con su propio centro político (crecimiento económico con inclusión social) que pretender deberle réditos políticos a la izquierda de su primera vuelta electoral o a la derecha de la segunda, porque las facturas que le pasarían podrían tener insospechadas consecuencias.
Juan Paredes Castro
El Comercio (Perú)
Lima.
Publicación
eltiempo.com