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30.12.12

Principios de libertad de expresión en riesgo por cambios en OEA

HAZEL FEIGENBLATt /La nacion /gda 30/12/2012

Washington DC. Los principios de la libertad de expresión en el continente se encuentran en riesgo si se aprueba en marzo próximo un paquete de reformas que reduciría las facultades de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Las reformas serían aprobadas por la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) y se refieren al funcionamiento de la CIDH en general, pero algunas vendrían específicamente a eliminar o debilitar las facultades de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión.
El interés por reformar la CIDH existe desde hace varios años, pero tomó fuerza en el 2011 cuando Brasil, Ecuador y Venezuela, molestos con cuestionamientos y medidas cautelares emitidos por la CIDH y la Relatoría para la Libertad de Expresión, amenazaron con retirarse de la OEA. Así lograron que esta aprobara una serie de recomendaciones para el fortalecimiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH).
Aunque todos los actores, incluida la CIDH, están de acuerdo en la necesidad de hacer cambios, algunas propuestas han hecho que en ocasiones el término “fortalecimiento” parezca más un eufemismo que un objetivo real.
Recomendaciones. Una de las recomendaciones consiste en modificar la estructura de financiamiento de la CIDH, de manera que las nueve relatorías reciban igual cantidad de recursos y las donaciones vayan directamente a la CIDH, en lugar de a una relatoría específica.
Camilo Sánchez, investigador del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad de Colombia, dijo que esa recomendación resultaría en una reducción sustancial del financiamiento de la Relatoría y de su capacidad para investigar.
Aunque se propone buscar alguna forma de aumentar el presupuesto, la OEA nunca ha logrado darle suficientes fondos a la CIDH para cumplir su mandato, y la Relatoría, la que más donaciones recibe, funciona en gran parte gracias a estas, agregó Sánchez.
En su respuesta oficial a la OEA, la CIDH confirmó que “prohibir o impedir, de cualquier manera, que en la práctica pueda operar cualquiera de las fuentes de financiación (externa), conduciría de inmediato al debilitamiento estructural de las relatorías”.
Para Karina Banfi, de la Alianza Regional para la Libertad de Expresión e Información, la propuesta de “equidad” y “balance” presupuestario de las relatorías “esconde una seria amenaza de retroceso en la protección específica de la libertad de expresión.
”Impedir que pueda seguir gestionando sus propios recursos u obligar a las relatorías que como la de Libertad de Expresión o la de Defensores de Derechos Humanos, que cuentan con un presupuesto más robusto, a asimilarse a las relatorías que tienen menos recursos, sería simplemente impedir que estas oficinas sigan cumpliendo la labor que han venido realizando”, puntualizó Banfi.
Otra propuesta sugiere que la CIDH incorpore los informes de las relatorías en su informe anual, lo cual vendría a restringir la libertad de las relatorías de difundir sus propios informes y llamar la atención pública a situaciones críticas en los países.
Alejandro Delgado, presidente del Instituto de Prensa y Libertad de Expresión de Costa Rica, recordó que los Estados no están obligados a acatar las recomendaciones de la CIDH y sus relatorías. Al impedirles difundir sus informes más de una vez al año, se anula un importante instrumento de presión para motivar a los Estados a proteger la libertad de expresión.
En su respuesta, la CIDH confirmó que los reportes de las relatorías “adquieren especial visibilidad y responden a criterios adecuados de oportunidad,” por lo que seguir publicándalos a lo largo del año “permitirá preservar el impacto” de la labor de las relatorías.
La Nación de Costa Rica, en nombre del Grupo de Diarios de América (GDA), solicitó la versión de la relatora para la libertad de expresión, Catalina Botero, pero indicó que solo los representantes de la CIDH pueden referirse al tema. La encargada de prensa de la CIDH, María Isabel Rivero, aseveró que estos se encontraban fuera del país y no podría dar declaraciones.
Desde el 27 de noviembre se solicitó una entrevista con el secretario José Miguel Insulza, pero no fue posible conversar con él.
Extremos. Desde que las recomendaciones fueron acogidas por la Asamblea General de la OEA en junio pasado, en Bolivia, los Estados miembros de la OEA, la CIDH y más de 50 organizaciones de la sociedad civil del continente se han abocado a debatir el tema.
No obstante, en el proceso se enfrentan visiones radicalmente opuestas. Una revisión de las posiciones públicas y propuestas expresadas por los diferentes países en los últimos meses permite categorizarlas según si son restrictivas hacia las facultades actuales de la CIDH y sus relatorías.
Países como Argentina, Bolivia, Nicaragua, Ecuador y Venezuela comparten las posiciones más restrictivas. El canciller y vicepresidente venezolano, Nicolás Maduro, había declarado: “Les decimos a nuestros hermanos de América Latina y el Caribe: ha llegado el momento de desmontar esa estructura decadente de la Corte Interamericana y de la CIDH”.
En tanto países como Estados Unidos, Canadá, Costa Rica, Panamáy Uruguay defienden la necesidad de hacer reformas sin restringir o eliminar las facultades clave de esos órganos.
Por ejemplo, Ecuador propone que se suprima la capacidad de la CIDH y sus relatorías de emitir medidas cautelares, y dejar esa facultad exclusivamente en manos de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
En contraste, Costa Rica apoya que la CIDH continúe emitiendo medidas cautelares en tanto haga algunos ajustes, entre ellos definir parámetros precisos para otorgarlas y dar plazos razonables a los países para cumplirlas.
Según Karina Banfi, el mecanismo de las medidas cautelares es una de las piedras angulares de la protección de los derechos humanos.
El viernes 7 de diciembre, durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente, la embajadora de Ecuador, María Isabel Salvador, expresó a la agencia EFE que “nadie busca atacar a la Comisión”. Agregó que, si bien Ecuador tiene propuestas más “radicales”, su posición es “criticar para construir algo mejor”.
En un punto intermedio aparecen países que podrían mover la balanza hacia uno de los dos extremos, como México, Chile y Colombia. Estos han mantenido un rol conciliador, con expresiones de apoyo a las facultades a la CIDH pero sin necesariamente alinearse con ningún lado. Brasil crecientemente pareciera moverse hacia esta posición.
Ante consultas de GDA, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil aseguró que el país no está a favor de restricciones a las contribuciones de naturaleza voluntaria para las relatorías de la CIDH, pero sí avala que las necesidades del SIDH se atiendan con recursos del Fondo Ordinario de la OEA con una distribución equitativa. Aseguró que avala las medidas cautelares para responder a violaciones a los derechos humanos en situaciones graves o con riesgo de daños irreparables y la obligación de la CIDH de fundamentar las decisiones que adopte.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia puntualizó que su interés es asignar recursos “adecuados, suficientes y balanceados” a todas las relatorías sin que eso afecte a la libertad de expresión y su financiamiento de donaciones de terceros. Además indicó que “se considera primordial respetar la autonomía de los órganos del SIDH y particularmente la independencia de la CIDH al otorgar medidas cautelares”.
La mayor incógnita quizá son los 13 países del Caribe, que suelen votar en bloque y podrían ser determinantes si la aprobación de las reformas se hiciera por mayoría y no por consenso, lo cual aún no se decide, comentó Sánchez.
Los caribeños se han pronunciado únicamente sobre algunos temas o lo han hecho de forma general. En círculos diplomáticos en Washington se dice que su decisión dependerá de consideraciones como una mayor participación caribeña en la OEA, la cercanía de varios de ellos con el ALBA, y si un aumento de fondos para la CIDH incidiría en una disminución de los programas de la OEA en el Caribe.
Autonomía. De aprobarse el paquete, esta sería la primera vez desde su creación en 1959 que los Estados de la OEA imponen reformas a la CIDH, originalmente concebida como una entidad autónoma e independiente.
Viviana Krsticevic, directora ejecutiva del Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil), dijo que los Estados están desconociendo la Convención Americana sobre Derechos Humanos al hacer las reformas por su cuenta. “No puede haber reformas a los Estatutos de la CIDH sin que ella misma plantee los cambios”, comentó.
De acuerdo con el artículo 39 de dicha Convención, “la Comisión preparará su Estatuto, lo someterá a la aprobación de la Asamblea General, y dictará su propio Reglamento”.
Pero actores como la embajadora ecuatoriana, María Isabel Salvador, han expresado su opinión de que la Carta de la OEA otorga a los Estados “plena facultad” para decidir sobre el tema.
Aunque la Comisión Interamericana de Derechos Humanos está realizando un proceso para proponer a la Asamblea General sus propias reformas, M. Isabel Salvador lo considera un esfuerzo “paralelo” que viene a “desvirtuar la prerrogativa propia de los Estados de definir los mecanismos para implementar las recomendaciones”.
Alejandro Delgado, de IPLEX, recordó que la Convención dio a la CIDH la potestad de crear su propio estatuto precisamente para evitar que gobiernos molestos por medidas o señalamientos de la CIDH “le pasen la factura” con reformas casuísticas.
“La Comisión existe porque los Estados violan los derechos humanos. Ponerlos a definir esta reforma es como poner a los reos a reformar el sistema penitenciario”, agregó. 

23.12.12

Chávez ganó la reelección, pero ¿podrá gobernar?

La reelección de Hugo Chávez para un cuarto periódo presidencial fue la principal noticia de la encuesta de fin de año realizada por el GDA a 50 expertos internacionalistas de la región.


El Chavismo obtuvo dos importantes triunfos electorales este año, pero no son pocos los que se preguntan si este movimiento político-social puede existir sin su líder.


ÉDGAR LÓPEZ EL NACIONAL/GDA 12:00 A.M. 24/12/2012

Caracas. El presidente Hugo Chávez Frías fue reelegido el 7 de octubre para un cuarto periodo de gobierno y el 16 de diciembre su Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se impuso en los comicios regionales y se quedó con 20 de los 23 estados del país.

No obstante, estas dos victorias electorales no disipan la incertidumbre sobre si el mandatario podrá continuar al frente de la nación suramericana.
Fue el propio Chávez quien sembró la duda, cuando anunció el 8 de diciembre que no había vencido al cáncer y que tenía que operarse, por cuarta ocasión, en Cuba. Y, ante la eventualidad de no estar presente el próximo 10 de enero –día de la juramentación oficial para iniciar el periodo que debe culminar en el 2019– ungió al vicepresidente y canciller, Nicolás Maduro, como su sucesor.
“Si pasa algo que me inhabilite para continuar al frente de la presidencia, Nicolás Maduro debe concluir el periodo. Mi opinión firme, irrevocable, absoluta, es que en el escenario que obligaría a convocar de nuevo a elecciones presidenciales, ustedes lo elijan como presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Yo se los pido de todo corazón”, manifestó.
Tres escenarios están abiertos: el primero es que Chávez se recupere y pueda continuar con normalidad en el poder; el segundo, que no quede en capacidad para seguir gobernando, y, por último, que no supere la enfermedad. Los dos últimos obligarían a elecciones, ya que la Constitución prevé la convocatoria de comicios en 30 días, tanto si el Presidente no puede asumir como si fallece en los cuatro primeros años del mandato.
“Chávez está luchando para dejar todas sus cosas amarradas, él se siente un padre que está arreglando los papeles para los hijos y quien se va a encargar del negocio familiar. Tener una cadena de sucesión clara minimiza los riesgos de implosión, de la división interna, de los movimientos”, dijo Luis Vicente León, presidente de la encuestadora Datanálisis, al conocerse la noticia de la recaída del mandatario.
Después del resultado de los comicios regionales –que dejaron el mapa del país teñido de rojo, color que identifica a los seguidores de Chávez–, la gran pregunta es qué hará la oposición venezolana para enfrentar una eventual nueva elección presidencial.
El gobernador Henrique Capriles Radonski, que en las presidenciales de octubre logró 6,5 millones de votos, podría ser el candidato mejor posicionado para volver al ruedo electoral. Pero Ramón Guillermo Aveledo, secretario general de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), la alianza que aglutina a los partidos de oposición, prefiere no adelantar escenarios. “Se tomarán las decisiones oportunamente con madurez, con seriedad, con un diálogo político”, aseguró.
Éxito oficialista. Ulises Daal, del Partido Socialista Unido de Venezuela y director de Investigación de Políticas Sociales de la Asamblea Nacional, ofrece una respuesta sencilla a los recientes triunfos obtenidos por Chávez y su partido: “Fue reelegido porque en Venezuela se viene desarrollando un proceso de transformación social que incluye el fortalecimiento de la conciencia política del pueblo. Y porque el gobierno bolivariano ha venido dando respuestas a demandas del pueblo desatendidas en el modelo anterior”.
En cambio, el politólogo y director de la Escuela de Estudios Liberales de la Universidad Metropolitana, Guillermo Tell Aveledo, tiene otra opinión. “Los resultados tienen que ver con la fortaleza organizativa del Gobierno para movilizar recursos financieros y personas”, puntualizó.
Pero ambos coinciden en que el oficialismo ha obtenido réditos políticos gracias a los programas sociales (misiones). “La esperanza de cubrir necesidades básicas como una vivienda digna estimula el apoyo popular al Gobierno”, reslató Ulises Daal.
Luis Pedro España, sociólogo y director del Instituto de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello, puso de manifiesto que en el último sexenio Venezuela recibió ingresos petroleros como no había ocurrido durante los precedentes 30 años: “Acompañado con una prédica de identificación con los sectores populares, el caudal petrolero le ha permitido a Chávez aplicar políticas clientelares que se traducen en votos”, agregó.
Aveledo advierte que lo que está planteado es una intervención cada vez mayor del Estado en los ámbitos público y privado: “Hay riesgo de sectarismo, pues en la práctica el Estado, el Gobierno y el partido de Gobierno son lo mismo”.
La victoria del chavismo reavivó el debate sobre la consolidación del socialismo bolivariano del siglo XXI que apuesta por el Estado comunal, un modelo que polariza al país. El presidente aspira a que en el 2019, el 68% de los 30.550.479 de venezolanos viva en 3.000 comunas socialistas, las cuales no están vinculadas a la estructura de gobierno municipal, como en casi toda América Latina. El objetivo es sustituir el Estado federal, como está concebido en la Constitución, por una nueva estructura basada en el autogobierno de las comunidades organizadas. ¿Verá Chávez su sueño cumplido?
¿Modelo de exportación? ¿La impronta de Chávez puede extenderse a otros países de la región?
Los analistas Daal, Aveledo y España tienen dudas, pues consideran que son muchas las diferencias entre las naciones latinoamericanas, en términos políticos y fundamentalmente económicos.
Daal destacó los aportes de Chávez en lo que identifica como un objetivo común: la unidad latinoamericana y caribeña. “El presidente ha impulsado Petrocaribe, Alba, Unasur y Celac. Ha sido irreductible en su propósito de deslastrarse de las políticas neoliberales impuestas por el capitalismo. Sin embargo, cada país hará el tránsito hacia una sociedad más justa según sus particularidades”.
Aveledo añadió que durante los últimos 14 años la diplomacia venezolana ha sido exitosa y la influencia sobre la región es evidente, sobre todo a través de intercambios comerciales y donaciones. Advirtió que tanto el “reeleccionismo” como la negación de la alternabilidad democrática han adquirido fuerza en varios países de América Latina, pero no se lo atribuye a Chávez, sino al deseo de los gobernantes de permanecer en el poder.
“El chavismo no es un producto de exportación, porque emergió y se ha desarrollado en unas condiciones materiales que ningún otro país latinoamericano tiene. La señora Kirchner quisiera insultar a todos los empresarios, pero no puede porque depende de ellos, de su trabajo productivo. Chávez sí lo puede hacer porque controla el ingreso petrolero”, añadió España, quien admitió la posibilidad de que el proceso político que avanza en Venezuela aliente a los grupos de izquierda y las fuerzas progresistas: “Como ocurrió con Cuba, que alentó la lucha armada. Pero no olvidemos que la exportación de la revolución cubana no funcionó”.

Barack Obama: "Naciones más libres son más prósperas"

El presidente estadounidense, Barack Obama, analiza el estado de las relaciones con América Latina y las perspectivas de estas en su segunda administración, que principiará el 21 de enero del 2013 cuando sea juramenmtado para un nuevo cuatrienio en la Casa Blanca. Obama respondió a un cuestionario del Grupo de Diarios América (GDA), que lo eligió como el personaje internacional más importante del año tras su reelección en noviembre.  





GRUPO DIARIOS AMÉRICA (GDA) 12:00 A.M. 23/12/2012

No ha sido un año fácil para el presidente Barack Obama. Durante gran parte de 2012 tuvo que desdoblarse entre su rol como mandatario y su papel de candidato presidencial.

Y aunque su triunfo sobre el republicano Mitt Romney le garantizó un nuevo periodo de cuatro años –que comienza en enero del próximo año–, eso no resuelve en forma automática temas pendientes como el alto desempleo y la esperada reactivación económica de su país.
En ese contexto, América Latina estuvo presente en las elecciones por medio del voto de millones de inmigrantes y descendientes de latinos que volvieron a creer en el proyecto de gobierno de Obama. Una fuerza social que demostró su verdadero peso político y su capacidad para generar cambios.
Un claro indicador de cómo el perfil de la región ha ido variando en los últimos años y de la estrecha relación –más económica que política, incluso– que se ha ido construyendo entre Washington y Latinoamérica.
El presidente Obama aceptó responder un cuestionario del Grupo de Diarios América (GDA), en el que abordó las prioridades de su segundo mandato con Latinoamérica, la importancia de reforzar el intercambio económico y su compromiso en el combate al narcotráfico, entre otros temas.
— Usted fue elegido por GDA como la figura más importante de 2012 a nivel mundial. ¿Qué opina de esta distinción?
Estoy agradecido porque esto me ofrece otra oportunidad de hablarles directamente a sus lectores.  Aprecié la oportunidad de hacerlo a principios de año antes de la Cumbre de las Américas en Cartagena.  Agradezco esta oportunidad de hacerlo nuevamente según hago planes para mi segundo mandato porque creo que esta región va a cobrar cada vez más importancia para nuestro futuro en un mundo globalizado.
 ”Según les comenté a sus lectores a principios de año, yo he comprometido a los Estados Unidos a establecer alianzas de igualdad y respeto mutuo con las naciones y los pueblos de las Américas, basadas en interés mutuo. 
 ”Y, tal como lo reiteré en Cartagena, no tenemos socios más importantes ni menos importantes; todos somos socios del mismo nivel.  Esto refleja el progreso extraordinario logrado en toda la región.  Económicamente, esta es una de las regiones de crecimiento más acelerado en el mundo, y las naciones están tomando la iniciativa como nunca antes para contribuir a la seguridad y la prosperidad en la región y el mundo. 
”Creo que hay tanto más que podemos hacer juntos como socios del mismo nivel para mejorar las vidas diarias de los ciudadanos.  De manera que, para mí, esta distinción es un honor personal, pero también es un símbolo de los estrechos lazos que existen entre los pueblos de las Américas”.
— ¿Cómo definiría la actual relación entre Estados Unidos y América Latina?
Creo que nuestras relaciones con nuestros socios de América Latina son más fuertes que lo que han sido en muchos años.  Lo he visto durante nuestras cumbres en Trinidad y Tobago y en Cartagena, y lo he visto en mis viajes a México, Brasil, Chile y El Salvador. A través de las Américas, la gente reconoce que hemos dejado atrás las disputas obsoletas que impedían el progreso en el pasado.  Hoy, existe una nueva apreciación de que tenemos que acoger un sentido compartido de responsabilidad, en el que las naciones, incluyendo a los Estados Unidos, cumplimos nuestras obligaciones unas con otras.
 ”Por lo tanto, hemos logrado un progreso significativo durante los últimos cuatro años.  Hemos expandido el comercio y las inversiones, lo que crea empleos desde el norte hasta el sur.  Nos hemos mantenido firmes contra los carteles de las drogas y las pandillas criminales que amenazan a nuestros ciudadanos.  Hemos forjado alianzas para hacer frente a los retos compartidos, desde el desarrollo económico hasta la energía limpia.
” Aquí, en Estados Unidos, hemos incorporado una mayor transparencia y confiabilidad en las remesas que los trabajadores envían para sus familias.  Hemos continuado defendiendo la gobernabilidad democrática y los derechos humanos universales, en nuestro propio hemisferio y en el mundo”.
— ¿Y qué temas con Latinoamérica serán los más importantes durante su segundo gobierno?
Creo que este es un momento de gran promesa para la región.  Específicamente, tenemos que continuar reduciendo los obstáculos al comercio y las inversiones y hacer que nuestras economías sean más competitivas en la economía global, que es el motivo de que estemos yendo adelante con la Alianza Trans-Pacífica y aumentando la cooperación en la energía. 
”Tenemos que continuar aumentando las conexiones entre nuestra gente con más turismo e intercambios de estudiantes.  Para combatir la pobreza y la desigualdad, tenemos que cerciorarnos de que el crecimiento económico sea general e incluyente, especialmente para nuestras pequeñas empresas y las empresarias femeninas, que desempeñan una función tan importante en elevar a la gente y a las comunidades a la clase media. 
” Sobre la seguridad, hay más que podemos hacer para trabajar juntos para compartir las experiencias de los países como Colombia y México para ayudar a otros países en la región a proveerles seguridad a sus ciudadanos.  Sobre el desarrollo, podemos lograr grandes adelantos hacia nuestra meta del acceso universal a la electricidad en una década, para 2022, y llevar la Internet a más comunidades, incluyendo las áreas rurales. 
 ” Aquí, en Estados Unidos, tengo la intención de colaborar con los demócratas y los republicanos en el Congreso para ir adelante con una reforma migratoria integral.  Ya he tomado medidas para despejarles la nube de la deportación a los dreamers, que son los jóvenes que fueron traídos a los Estados Unidos cuando eran niños. 
 ” Pero esa es solo una solución temporal.  Lo que hace falta es que el Congreso apruebe un proyecto de ley que garantice que nuestro sistema de inmigración refleje nuestra herencia como nación tanto de inmigrantes como de leyes.  Espero que este debate comience poco después de mi toma de posesión, y estoy seguro de que podemos lograrlo”.
— En su opinión, ¿de qué manera América Latina puede ayudar a promover la democracia y la seguridad en el hemisferio?
Siempre que me encuentro en América Latina, yo señalo que prácticamente todos los pueblos de las Américas actualmente viven en democracias.  Esto es un logro histórico que no sucedió por sí solo ni por casualidad.  Es un tributo a las generaciones de ciudadanos que se esforzaron y se sacrificaron de manera que pudieran tener más control sobre sus propias vidas y determinar su propio destino.  Y existe una conexión directa entre este progreso democrático y el progreso económico de la región.  La historia demuestra que las naciones que defienden los derechos y las libertades fundamentales, eventualmente son más prósperas y más exitosas.
 ”Aquí, en las Américas, tenemos un compromiso compartido con la Carta Democrática Interamericana, que sostiene que nuestros ciudadanos tienen el derecho a la democracia y que nuestros Gobiernos tienen la obligación de promover y defender la democracia.  Tal como les he dicho a otros públicos en Estados Unidos, el trabajo de perfeccionar nuestra propia unión no acaba nunca.  Lo mismo es cierto en toda la región.  Tenemos que continuar defendiendo el derecho de los ciudadanos de expresarse libremente, de vivir en sociedades que tengan una prensa libre y legislaturas, y sistemas judiciales sólidos e independientes. 
” En cuanto a la seguridad, estamos comprometidos a fortalecer nuestra cooperación contra los carteles de drogas y las pandillas criminales que nos amenazan a todos.  Por eso estamos estableciendo una alianza con México para la Iniciativa de Mérida, así como con los países de América Central y el Caribe para colaborar entre todos para hacerle frente al tráfico de drogas y fortalecer el Estado de derecho.  También estamos colaborando con Colombia según esta comparte su experiencia en combatir las amenazas a la seguridad con otros países en las Américas. 
”Por la parte nuestra, como lo he dicho anteriormente, Estados Unidos reconoce que la demanda de drogas ilegales en nuestro país contribuye a alimentar la crisis.  Así es que continuaremos cumpliendo nuestras responsabilidades esforzándonos por reducir la demanda de drogas ilegales y combatiendo el flujo de dinero y armas hacia el sur que contribuye a fomentar la violencia. 
 ”Desde luego, también reconocemos que debemos continuar abordando las fuerzas sociales y económicas que empujan a tantos jóvenes a llevar vidas de drogas y delincuencia en primer lugar. 
 ”Por eso es que nos estamos uniendo con aliados en todas las Américas para expandir la vigilancia basada en las comunidades, fortalecer los sistemas de justicia de menores, e invertir en programas de prevención de delincuencia y drogas.  Y estamos ayudando a los países a fortalecer los tribunales y las instituciones necesarias para defender el Estado de derecho y los derechos humanos. 
 ”Toda persona en las Américas, independientemente de donde viva, merece vivir en paz, con seguridad y con dignidad.  Ese es el futuro para el que continuaremos esforzándonos”.