Contenido

31.12.11

Especial GDA: Personalidades del 2011


Alemania mira a América Latina: entrevista exclusiva con Ángela Merkel

Especial del Grupo de Diarios de América, GDA, con las noticias y personajes del 2011.

Los once periódicos del Grupo de Diarios América consultaron a expertos que eligieron a la canciller alemana, Ángela Merkel, como personaje del 2011 en el mundo, y a Ollanta Humala y Dilma Rousseff en América Latina. 

El pasado 8 de diciembre, cuando concluyó en Bruselas la cumbre de mandatarios de la Unión Europea -quienes debatieron y votaron el paquete germano-francés de reformas que apuntan a salvar el euro y la eurozona en el 2012-, el mundo terminó de comprender que, 66 años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, Alemania, esta vez con fines y medios pacíficos, ha vuelto a asumir el papel de poderoso líder en la definición del futuro de Europa, con su canciller, Ángela Merkel.
Tras seis años de silencio hacia los medios latinoamericanos, accede a hablar, con lo que abre la puerta del diálogo con la prensa latinoamericana.
¿Qué significado tiene para Alemania la transformación de América Latina?
A lo largo de los últimos años, América Latina no solo ha experimentado un formidable auge económico, sino que también ha ganado margen de maniobra y confianza en el ámbito de la política exterior.

Es este un proceso muy positivo, por cuanto ahora vemos la oportunidad de superar juntos con más éxito los retos de la globalización.

Eso sí, el nuevo peso exterior y económico de América Latina también le significa mayores responsabilidades. En el futuro, América Latina tendrá que implicarse más que hasta ahora en soluciones de los asuntos claves para el futuro del mundo. Para Alemania, esto significa coordinarnos más con nuestros socios latinoamericanos y desarrollar iniciativas conjuntas. Ello incluye la actual crisis de la deuda.
Se cree que tanto Alemania como la UE están perdiendo influencia en América Latina porque se sigue subestimando a la región. A su juicio, ¿cuáles áreas deberán fortalecerse?
Queremos estrechar y fortalecer las relaciones con América Latina en todos los ámbitos.

Especialmente importante es el que coordinemos mejor nuestras posiciones en la escena internacional, muy en particular en el seno de las Naciones Unidas. América Latina y Europa son aliados naturales, porque tenemos valores comunes que queremos afianzar.

En el terreno económico, alemanes y latinoamericanos llevamos más de cien años cooperando muy estrechamente. Las estadísticas comerciales actuales nos demuestran que la economía alemana se está orientando cada vez más hacia América Latina.

Del mismo modo, Alemania ve a América Latina como un importante foco de ciencia e investigación. La cooperación entre nuestras universidades y nuestros centros de investigación es cada vez más estrecha e interesante. Y me alegro muy especialmente de que tengamos cada vez más becarios latinoamericanos.

El ministro de Economía alemán, Philipp Rösler, ha afirmado que, en caso de no materializarse el acuerdo comercial UE- América Latina, una solución sería concluir acuerdos bilaterales. ¿Es esa la posición oficial de su gobierno?
Para nosotros, los acuerdos de asociación y libre comercio con subregiones y países individuales son una parte especialmente importante de la asociación estratégica de la UE con América Latina.

Abren mercados, generan empleo y crecimiento para ambas partes y apoyan a los socios latinoamericanos en su desarrollo sostenible. A mí me alegra muy especialmente que, junto con los acuerdos existentes con Chile y México, se hayan podido concluir acuerdos con Colombia, Perú y Centroamérica. Y, superado un largo punto muerto, en el 2010 reanudamos las negociaciones con Mercosur. Alemania está sumamente interesada en que ahora se avance a buen ritmo en este capítulo. Queremos un acuerdo que nos permita reducir integralmente los obstáculos al comercio existentes.
Usted fue elegida personaje del año por los once periódicos que integran el Grupo de Diarios América (GDA), que motivaron su decisión en su capacidad de superar las crisis y mantenerse serena, incluso, en situaciones muy críticas. ¿Qué significa para usted esto?
Esta distinción es un gran honor para mí. Pero el que ahora logremos nuevos avances en el desarrollo de la UE y en el tema monetario no se debe a una sola persona, ni tampoco es obra de un solo país. La fortaleza de la UE estriba en que asumimos nuestros retos juntos y aprendemos juntos del pasado, y eso es lo que estamos haciendo en estos momentos.
PATRICIA SALAZAR FIGUEROA
CORRESPONSAL DE EL TIEMPO - BERLÍN
ESPECIAL GRUPO DE DIARIOS DE AMÉRICA (GDA)

Lea las principales noticias del año, según el GDA
1 - Narcotráfico: La guerra más dolorosa de los mexicanos
2 - Estados Unidos pierde hegemonía en Latinoamérica
3 - Las protestas estudiantiles en Chile: Los estudiantes mostraron su poder
4 - Narcotráfico, a la conquista de Centroamérica

Dilma Rousseff: la Presidenta con su propia imagen/ Especial GDA

Especial Grupo de Diarios de América (GDA) con lo mejor del 2011. Personajes de América Latina.

El ex Presidente Luiz Inácio Lula da Silva transformó en un dicho popular la frase "nunca antes en la historia de este país". Pero en cumplir su primer año de gobierno, la presidenta Dilma Rousseff ¿quien este domingo cumple su primer año a la cabeza de Brasil¿ bien podría hacer suya dicha frase.
Al final de cuentas, ella fue la mejor evaluada en su primer año de ejercicio, superando a su padrino. Y se deshizo de siete ministros, un record nunca antes alcanzado por un mandatario en su estreno como Presidenta.
Elegida para ser la continuación del gobierno de Lula, Dilma heredó diversos problemas de su antecesor que ¿como fiel discípula¿ trató de asumir sin apuntar con el dedo a quien le tendió la mano. Pero la benevolencia con el padrino no se extendió a los apadrinados del ex mandatario.
Considerada como una "Dama de Hierro", Dilma actuó sin complacencia con aquellos que "se pasaron de la línea", mostrándoles el camino la puerta de salida.
Se tuvo que tragar algunas sugerencias que le eran indigestas al comienzo, pero la Presidenta se vio aliviada cuando el fastidio dejó de ser un malestar.
Esta nueva manera de hacer política ¿bien diferente a otros presidentes, más inclinados a amoldarse a las circunstancias¿ solidificó en el imaginario popular la idea de que Dilma no es complaciente con el error. Punto para ella en las encuestas.
Pero Dilma manchó un poco la túnica presidencial al mantener junto a ella a su amigo y ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Fernando Pimentel.
O Globo reveló que Pimentel había realizado ¿a través de una firma consultora de su propiedad¿ trabajos para empresas que tenían contratos con la alcaldía de Belo Horizonte. Y que le reportaron alrededor de US$ 1,2 millones.
Su manera de hacer política ¿que es el gusto por lidiar más con asuntos técnicos que propiamente políticos¿ desorientó a los que tenían a Lula como referencia. Sin apego popular, y con visibles episodios de irritación en ceremonias y reuniones, Dilma es el reverso de su padrino.
De hecho, Dilma demoró en tomarle el gusto a una de las pasiones de Lula: los viajes. En Brasil fueron 13 estados, con concentración de compromisos en Río de Janeiro, São Paulo, Río Grande do Sul y Minas Gerais.
En su periplo, dejó de lado estados como Piauí, Tocantins e incluso Goiás, vecino al Distrito Federal.
Y en lo internacional, la agenda se intensificó el segundo semestre. La Presidente viajó por 15 países e introdujo una rutina distinta a la de Lula: el gusto por el turismo, haciendo hincapié en conocer museos, galerías, palacios y restaurantes de lujo.
Para 2012, la agenda ¿como siempre¿ es una incógnita. Se prevé que irá a reuniones multilaterales, como G-20 en México, BRICS en India, y Mercosur en Argentina. Las bilaterales contemplan una reunión con el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama ¿en el Hemisferio Norte¿, para retribuir la visita que el gobernante estadounidense hizo este año. Y posiblemente hará una visita a Cuba.
Aficionada a los números, la Presidenta no se vio favorecida por ellos en dos encuestas de eficiencia del país: crecimiento e inflación estuvieron en rojo. La economía brasileña creció 7,5% en 2010, pero este año rondará 3% a raíz de la crisis, y el misterio es si resistirá bien a la crisis en 2012.
Es que el descalabro fiscal del año pasado le impidió cortar gastos por US$ 27 mil millones, reduciendo el ritmo de crecimiento, lo que por contagio acabó generando una demanda reprimida y aumentando la inflación.
Al desembarcar en suelo extranjero llevando en sus maletas el triunfo de Brasil ¿a despecho de la crisis¿ de mantener un crecimiento positivo (aunque no al nivel que a ella le gustaría), Dilma pasó a ser escuchada por la comunidad internacional. La lección pregonada es la misma: los países deben apostar por medidas que generen crecimiento y no apenas contención de gastos.
Para el profesor Ricardo Caldas, de la Universidad de Brasilia (UnB), hoy Brasil es escuchado en el exterior justamente porque mantiene su mercado activo y es atrayente para los países que enfrentan la recesión. Por eso Dilma puede ganar aún más espacio en la agenda internacional.
En este contexto, Ricardo Caldas evalúa que en este primer año de gobierno Dilma acumuló puntos positivos en términos políticos. "Desde el punto de vista político, ella resultó vencedora porque consiguió revertir a su favor cosas delicadas, como el cambio de ministros", afirma. "Y en el imaginario popular, ella actuó con firmeza y no hizo pactos con la corrupción. Si va a continuar actuando así en el futuro, es otra cuestión".
Sin embargo, Caldas observa que esa ventaja política puede perderse ya que en ¿en su opinión¿ Dilma no ha dado la atención suficiente a la inflación. En el gobierno de Lula, la prioridad era precisamente reducir la inflación al menor nivel posible. Mientras que en el gobierno de Dilma, la preocupación es dejarla apenas dentro de la meta ¿afirma¿, recordando que el próximo año hay elecciones municipales y, por una cuestión de cultura política, el gobierno tiende a relajar el rigor fiscal en esa época. Un nuevo desafío para Dilma.
Proyectos sociales
En medio de todas las peleas políticas y discusiones sobre los rumbos de la economía, Dilma Rousseff consiguió poner en pie algunas de sus promesas de campaña, como el Brasil sin Miseria; el programa de Fortalecimiento de la Red de Prevención, Diagnóstico y Tratamiento del Cáncer de Colon, de Útero y de Mama; el Programa Nacional de Acceso a la Enseñanza Técnica y al Empleo (Pronatec); la Red Cigüeña y el Plan Brasil Mayor.
Otro punto positivo fue la aprobación y ratificación de la ley que crea la Comisión de la Verdad, y la ley de Acceso a las Informaciones Públicas.
Chico de Gois y Luiza Damé O Globo / Brasil / GDA 

Ollanta Humala ahora conoce la oposición que él ejerció/ Especial GDA

Especial Grupo de Diarios de América (GDA) con lo mejor del 2011. Los personajes de Latinoamérica.

El Ollanta Humala opositor que encabezó durante los cinco años de Alan García el descontento social en Perú enfrenta -ahora desde el poder- el problema de no tener todas las respuestas que ese descontento social, todavía vigente, demanda.
Esta es la ironía de un gobernante que pasó de representar en la primera vuelta electoral ese descontento social, desde una posición de izquierda, a representar en segunda vuelta una combinación de crecimiento económico con inclusión social, desde una posición de centro, con la que ganó la Presidencia.
Los errores de campaña del ex presidente Alejandro Toledo hicieron que el electorado de este le permitiera a Humala pasar a la segunda vuelta electoral.
Hasta aquí, su contrato social era indudablemente con el nacionalismo de su partido, Gana Perú, con una izquierda tradicional y con otra de centroizquierda antiautoritaria y creyente del mercado.
Su contrato social de segunda vuelta lo llevó a comprometerse a mantener la política económica neoliberal de los últimos 10 años, que implicaba la renuncia a su primer plan de gobierno. Solo así pudo derrotar a la opción de derecha y centroderecha, representada por Keiko Fujimori.
Su fórmula de crecimiento económico con inclusión social, con la que precisamente ha llegado al centro político y a la que sus adversarios achacan un giro a la derecha, se ha convertido en un doble reto: uno, el de valerse de una política neoliberal para crear riqueza, y el de esforzarse por redistribuirla con la mayor eficiencia desde una estructura estatal que, a su vez, tiene que ser reestructurada y adaptada a tales objetivos.
Humala no es, entonces, ni Chávez ni Evo. Tampoco el Correa ecuatoriano que vieron sus recalcitrantes críticos. Del brasileño Lula ha recogido lecciones, como la de no temerle al neoliberalismo, con el que se puede convivir sin perder la democracia ni las obligaciones sociales históricas y presentes.
Por ahora es la encarnación de su propia reinvención pragmática, a la luz de una realidad peruana que calza perfectamente con su objetivo de crecimiento con inclusión social.
Siendo Humala un hombre de acentuada raigambre militar, no solo por él mismo, sino por su padre y su hermano Antauro -ambos de inequívoca vocación militarista-, existe el temor no absolutamente descartado de que en algún momento su gobierno pueda volverse autócrata y restaurar el poder cívico-militar que caracterizó a Fujimori.
Sin embargo, no hay nada que pueda visible y probatoriamente perfilar una tendencia en esa dirección, excepto la puesta en orden de las últimas semanas mediante una declaratoria de estado de emergencia en la región de Cajamarca, legal y constitucionalmente válida.
La reinvención de Humala tiene, pues, muy poco tiempo. Apenas viene transitando el primer tramo de su gobierno. Queda por saber si esa reinvención mejorará aún más o sufrirá retrocesos y desvíos preocupantes para la democracia y el desarrollo económico del país.
Entre tanto, Humala prefiere identificarse mucho más con su propio centro político (crecimiento económico con inclusión social) que pretender deberle réditos políticos a la izquierda de su primera vuelta electoral o a la derecha de la segunda, porque las facturas que le pasarían podrían tener insospechadas consecuencias.
Juan Paredes Castro
El Comercio (Perú)
Lima.
Publicación
eltiempo.com

Especial GDA: Noticias más importantes del 2011


Especial Grupo de Diarios de América (GDA) con lo mejor del 2011. 

Las noticias más importantes del año.

Narcotráfico: La guerra más dolorosa de los mexicanos


México lleva cinco años librando una guerra sin cuartel, que suma más de 40.000 muertos.

Una lucha encabezada por el presidente Felipe Calderón en contra de poderosos carteles del narcotráfico, como el de Sinaloa y los Zetas. Y que ha generado miles de 'narcorrefugiados', que se desplazan por el país buscando seguridad, mientras las peticiones de asilo se han disparado en Estados Unidos y Canadá.

Secuestros, desapariciones, asesinatos masivos y hasta decapitaciones -cuyas víctimas ya no son solo integrantes de bandas rivales, sino ciudadanos comunes, grupos de inmigrantes y activistas de derechos humanos- se han vuelto una situación cotidiana.
¿Cómo ocurrió esto? El punto de inflexión ocurrió, sin duda, con el inicio de la estrategia de Calderón contra la droga, al militarizar por completo el combate contra estos grupos, quienes reaccionaron abandonando el 'bajo perfil' que mantuvieron durante pasados gobiernos.

Edgardo Buscaglia, especialista de las Naciones Unidas en temas de narcotráfico, asegura que la violencia organizada refleja la incapacidad del Estado para desmantelar las logísticas operativas de transporte, distribución y producción de los grupos delictivos, a los que denomina "empresas criminales mexicanas".

La estrategia para revertir el fenómeno debe ser integral e incluir un sistema judicial fuerte, el desmantelamiento de la economía criminal y el combate efectivo de la corrupción, afirmó Buscaglia.

Pero anticipó que la violencia continuará, pues no hay indicios de una alianza entre las organizaciones criminales que -según la experiencia internacional- suele reducir los niveles de violencia.

En este escenario, la inseguridad se ha convertido en la principal preocupación. De acuerdo con una encuesta elaborada por El Universal, el 48 por ciento de los encuestados -de un total de 32 mil personas consultadas- consideran que es el principal problema del país.

Para Elena Azaola, coordinadora de la Red de Especialistas en Seguridad Pública e investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios en Antropología Social (Ciesas), la impunidad es el factor clave de la violencia. Y advirtió que es preocupante no solo por la cantidad, sino por las modalidades que ha asumido.
EL UNIVERSAL (MÉXICO) GDA


Estados Unidos pierde hegemonía en Latinoamérica

Que Estados Unidos ha venido perdiendo influencia en América Latina es algo que pocos ponen en duda por estos días.
"Es indudable que el posicionamiento de Washington en el hemisferio occidental viene en declive", dijo Cynthia Aronson, directora del programa para América Latina del Woodrow Wilson Center, de la capital estadounidense.
De igual parecer es Riordan Roett, director del programa de estudios para el hemisferio occidental de la Universidad John Hopkins.
Para este último, la prueba más fehaciente de tal apreciación es la recién creada Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), que incluye a todos los países de la región menos a EE. UU. y Canadá y que busca precisamente hacer contrapeso a la hegemonía tradicional del 'gigante del norte'.
Lo que no está tan claro, o al menos no hay acuerdo en ello, son las razones de esta tendencia, descritas por Aronson como "complejas".
Sobre el papel, y en eso insiste una gran mayoría de expertos, la influencia se ha ido erosionando a consecuencia del abandono de Washington. Particularmente a lo largo de la última década y desde que EE. UU. se embarcó en su cruzada contra el terrorismo.
Con dos guerras abiertas, en Irak y Afganistán, las prioridades -y el presupuesto- se concentraron en esta región, en detrimento del inofensivo hemisferio occidental.
A eso habría que sumar la crisis económica que sacude al país desde el 2008, que ha limitado su capacidad de gasto e inversión y reenfocado los intereses en la política doméstica.
Un espacio que han aprovechado otros, especialmente China e India, para incursionar con fuerza en un mercado que antes dominaban los estadounidenses.
Hoy por hoy, Pekín es el principal socio comercial de Brasil y Chile y el segundo de Colombia. Paralelamente, en la última década, se ha consolidado el surgimiento de Brasil como una potencia económica.
Junto a Rusia, China, India y Sudáfrica, integra el grupo de los Brics, países que juntos podrían superar el tamaño de las 6 economías occidentales más grandes antes del 2032.
Asimismo, pesa el crecimiento económico de la región, que se viene expandiendo a un ritmo de casi el 5 por ciento anual, mientras EE. UU. y Europa tambalean por las crisis financieras.
Ese contexto ha dado poder a la voz latinoamericana en el escenario político, como se refleja en la posición de Brasil frente a las ambiciones nucleares de Irán, o en el reconocimiento regional de un Estado palestino, salvo contadísimos casos. "Básicamente, los latinoamericanos ya no le temen a EE. UU.", escribió Guillermo Martínez en el Miami Herald.
SERGIO GÓMEZ MASERI
EL TIEMPO (COLOMBIA)
WASHINGTON


Estudiantes chilenos mostraron su poder

Las palabras del presidente chileno, Sebastián Piñera, a fines del 2010, en el sentido de que el 2011 sería el año de la educación superior, acabaron siendo premonitorias.

Por ocho meses, estudiantes universitarios y secundarios se movilizaron para plantear sus demandas por una educación de mayor calidad y gratuita, así como su rechazo a que exista lucro privado en los planteles que reciben aportes del Estado.

Los estudiantes consiguieron respaldo de otros actores sociales.

Hay diversas explicaciones sobre por qué el movimiento surgió este año y no antes, pese a que los problemas del sistema educacional escolar y superior lo vienen debatiendo expertos y académicos desde hace cinco años.

Entre las críticas al sistema están las fuertes diferencias de calidad de las instituciones y, por otro lado, la necesidad de endeudamiento para acceder a la educación superior.

Según las encuestas, las familias de menores ingresos no tienen recursos propios para pagar el costo de la enseñanza terciaria, que, según algunas investigaciones, es de los más altos del mundo en comparación con el ingreso per cápita.
A lo anterior se suma que ninguno de los apoyos que el Estado entrega a los estudiantes cubre la totalidad del valor de los centros de estudio.
Alejandra Muñoz y Valentina Pozo
El Mercurio (Chile)
Santiago.

Narcotráfico: A la conquista de Centroamérica

Algunos analistas lo llaman el 'efecto balón'. Cuando en alguna zona se persigue reciamente al narcotráfico, este busca una morada más segura para sus intereses.
Sucedió en Colombia, donde, tras ser arrinconado por las fuerzas militares, el foco del narcotráfico se desplazó hacia México.
Desde hace cinco años, en una acción militar respaldada por Estados Unidos, el gobierno mexicano ha endurecido sus acciones.
Ahora, el balón rueda hacia Centroamérica. "No hay duda de que el narcotráfico es la amenaza más grande para la región -dijo Mario Zamora, ministro de Seguridad de Costa Rica-.
Después del plan Mérida (en México) y el plan Colombia, Centroamérica tiene más operaciones de narcotraficantes".

Aparte de las regiones en guerra, Centroamérica es la zona más violenta del mundo.
En el 2010, un tercio de los homicidios en el hemisferio ocurrió allí, según la ONU. Ese incremento coincidió con la mayor competencia, en los últimos cinco años, de los traficantes de droga. EE. UU. dijo en septiembre que el 95 por ciento de la droga que llega a América del Norte desde América del Sur pasa a través de Centroamérica, lo que impulsa el alto nivel de criminalidad.

La situación más compleja se vive en el norte, en Guatemala, El Salvador y Honduras.
Diego Jiménez
La Nación (Costa Rica)
San José.
Publicación
eltiempo.com

29.12.11

Este viernes, gran especial del GDA: 'Personajes y noticias de 2011'


Los 11 medios del Grupo de Diarios de América presentan un resumen de los hechos más destacados.

Los medios de comunicación más importantes de la región, que conforman la alianza informativa 'Grupo de Diarios de América'*, realizaron de forma conjunta un gran especial con los hechos y personajes que marcaron a Latinoamérica durante el 2011 y el panorama que se vislumbra para el 2012.
Este inédito esfuerzo informativo será publicado en las versiones impresas y web de cada uno de estos diarios el próximo viernes 30 de diciembre.
El artículo central de este completo documento informativo será una entrevista a la canciller Ángela Merkel, realizada por Patricia Salazar, corresponsal de EL TIEMPO en Alemania. Merkel fue escogida como el personaje del año por unanimidad entre los once diarios que conforman la alianza del GDA. Los mismos medios eligieron a Ollanta Humala y Dilma Rousseff como las más destacadas figuras latinoamericanas de este 2011.
Es la primera vez que Merkel concede una entrevista para medios de América Latina. Este especial, sin antecedentes en la región, también contendrá artículos de análisis sobre fenómenos políticos como el de ollanta Humala, en Perú, y de Dilma Rousseff, en Brasil.
Además, se presentarán los resultados completos de la gran encuesta hecha por el GDA, en la que fueron entrevistados 50 líderes y figuras claves de la política latinoamericana, entre estos hay ex cancilleres, ex embajadores, ex funcionarios diplomáticos, directores de centros de estudios y expertos de la academia, quienes definieron cuáles fueron los temas y los personajes que marcaron el 2011 y realizaron sus proyecciones para el año que viene.
Para estos especialistas, la guerra que actualmente libra México contra el narcotráfico y  las reivindicaciones sociales, entre las que se destacan las protestas estudiantiles en Chile, fueron los temas que más impactaron a los gobiernos latinoamericanos durante el 2011.
Además se dará a conocer el escalafón de las personalidades mundiales y regionales más influyentes del año, según los expertos, así como un compendio de las noticias que merecieron una mayor cobertura informativa.
 El especial 'Personajes y noticias del 2011' estará disponible para todos nuestros lectores de EL TIEMPO, ELTIEMPO.COM y será divulgado a través de las cuentas de las redes sociales de esta casa editorial.
 *La Nación (Argentina), O Globo (Brasil), El Mercurio (Chile) EL TIEMPO (Colombia)  La Nación (Costa Rica) , El Comercio (Ecuador), El Universal (México) , El Comercio (Perú) , El Nuevo Día (Puerto Rico) y El País (Uruguay).
Publicación
eltiempo.com

27.11.11

El impacto de WikiLeaks en América Latina

Casi veinte mil cables fueron enviados desde las embajadas de países latinoamericanos:


Los caídos: expulsiones y renuncias

Uno de los países donde la filtración generó mayor impacto fue Ecuador. WikiLeaks reveló un cable del Departamento de Estado que hacía un análisis de la Policía ecuatoriana, dando a entender que había corrupción en un sector de la misma y que el Gobierno estaba en antecedente de esos casos. La respuesta fue drástica: el presidente Correa declaró persona no grata a la embajadora de EE.UU., Heather Hodges, y el 5 de abril de 2011 la expulsó de Ecuador. La decisión fue calificada de “apresurada” por varios sectores. Dos días después, EE.UU. expulsó al embajador de Ecuador en Washington, Luis Gallegos, y el 8 de abril se suspendieron las reuniones bilaterales entre ambos países. Ese día, el presidente Rafael Correa dijo sobre EE.UU: “lo grave es que WikiLeaks dice que tienen informantes dentro de la policía y las Fuerzas Armadas y, si tenían información de actos de corrupción, debieron pedir una reunión con el canciller. Esto es espionaje, por favor”.  

Las tensas relaciones diplomáticas hicieron temer a los ecuatorianos de un bajón comercial, ya que EE.UU. es su principal socio económico. El impacto de los cables fue tal que llevó las relaciones a un punto crítico y aún hoy no asumen los sucesores de los embajadores expulsados. Tras el escándalo, la Cancillería ecuatoriana implementó medidas especiales para evitar filtraciones de información sensible, e inició gestiones para que WikiLeaks le entregara los cables sobre Ecuador directamente al Gobierno. La prensa del país supo extraoficialmente de una cacería de brujas en el Gobierno para determinar si es que alguien estaba filtrando información.

El embajador de EE.UU. en México, Carlos Pascual, reportó a su gobierno que el ejército mexicano no había considerado información sobre la ubicación del narcotraficante Arturo Beltrán Leiva, que había sido proporcionada por EE.UU., acusándolo de poca efectividad. A la vez, alabó el desempeño de la Secretaría de Marina en el operativo donde murió Beltrán, y calificó a Genaro García, secretario de Seguridad Pública Federal, de “perdedor” en la caída del narcotraficante, ya que en conversaciones privadas García habría mencionado que el operativo le correspondía a su institución.

El embajador mencionó en otros cables que el Gobierno federal solicitaba en cada reunión “ayuda desesperada” en materia de seguridad a su par estadounidense, y sostuvo que los diálogos de seguridad con México podrían verse afectados por la caída del porcentaje de aprobación de Felipe Calderón, las preocupaciones económicas, la percepción popular sobre la lucha contra el narcotráfico y la debilidad política del oficialista Partido Acción Nacional (PAN). También se reveló la petición de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, de un informe detallado sobre la personalidad del Presidente Felipe Calderón y si ésta afectaba la forma de enfrentar noticias adversas, como la guerra contra el narcotráfico. 

Uno de los cables citaba directamente al presidente Calderón en una conversación con Dennis Blair, Director de Inteligencia de EE.UU., donde manifestaba su preocupación por la influencia del presidente venezolano Hugo Chávez, tanto en los asuntos internos mexicanos como en América Latina, sugiriendo que Chávez podría incluso haber financiado la campaña del opositor Partido de la Revolución Democrática (PRD) durante las elecciones de 2006. Pascual también informó a su gobierno de una “aún incipiente capacidad” de las autoridades mexicanas para combatir el lavado de dinero y habló de poca confiabilidad en la policía.

La percepción del país por parte de la diplomacia estadounidense no dejó indiferentes a los legisladores mexicanos, quienes reclamaron desde todos los sectores políticos por la injerencia de EE.UU., sobre todo en los asuntos electorales. La secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, trató de minimizar el impacto de los cables, diciendo que las filtraciones eran ilegales y contenían información parcial y descontextualizada que no podía ser considerada seriamente. A través de un comunicado de la embajada de EE.UU. en México, el embajador Carlos Pascual aclaró que los cables no reflejaban la política oficial de su país, sino comunicaciones informales. 

Defendiendo la diplomacia, Pascual dijo que “la divulgación ilegal de información clasificada ya ha tocado las relaciones entre EE.UU. y México. Nuestra respuesta es directa: no hay relación más importante para EE.UU. en el mundo y ninguna acción ilegal la va a socavar”. Pero a sólo dos meses de las filtraciones, el Presidente Calderón dejó en evidencia el daño causado en las relaciones diplomáticas entre ambos países. “Los embajadores quieren levantar sus propias agendas ante sus jefes, le han hecho mucho daño a la relación. Su ignorancia se traduce en una distorsión de lo que ocurre en México”, enfatizó Calderón. 

En marzo, el Presidente volvió a confirmar su molestia en una entrevista al diario The Washington Post, donde dijo que los cables causaron un “daño severo” a la relación bilateral y que se tensó la relación con el embajador estadounidense, ya que la confianza “es difícil de construir y fácil de perder”. Aunque la Casa Blanca ratificó al embajador Pascual en su puesto, las presiones mexicanas se hicieron sentir. El 19 de marzo, la secretaria Hillary Clinton informó que Pascual renunciaba a la embajada para evitar factores distractivos en los temas importantes de la relación bilateral.

Humala y la campaña electoral

En Perú los cables llegaron en medio del proceso electoral que definiría el nuevo presidente entre cinco candidatos. El Comercio fue el primer diario en recibir los cables enviados desde Perú. Pese a que los temas realmente importantes no estaban en el paquete entregado al periódico —ya que no contenía aquellos calificados como top secret—, las revelaciones generaron una enorme expectativa.

Tras una reunión pública de cortesía entre el diario y la embajadora de EE.UU. en Lima, Rose Likins —en la que el periódico le informó que tenía el material—, la embajadora convocó a su oficina a los candidatos a la presidencia para darles cuenta de los cables que pudieran incomodarlos. En esa reunión, Likins le dijo al entonces candidato Humala que un cable de 2005 daba cuenta de que Fernando Rospigliosi, ex ministro del Interior del gobierno de Alejandro Toledo (presidente entre 2001 y 2006), había pedido a la embajada de EE.UU. hacer lo posible por evitar que el “ultranacionalista” ganara las elecciones de 2006, que ganó finalmente Alan García. 

Junto con el ex director de la Defensa Nacional, Rubén Vargas, sugirieron varias formas de frenar el avance electoral del candidato, entre otras que “la embajada considerara financiar un programa comunicacional anti-Humala”. Esto puso a Humala en el centro de la noticia por varios días. Muchos cables se centraban en el político y contaban aspectos de sus relaciones con Venezuela, mostrando la preocupación de EE.UU. por el vínculo de Humala con el bloque chavista.

Los otros candidatos —Alejandro Toledo, Keiko Fujimori y Luis Castañeda— también fueron retratados por los cables, que revelaron detalles de sus reuniones a puertas cerradas con los funcionarios de la embajada de EE.UU. Pero luego de la primera vuelta electoral, las publicaciones se centraron en los ganadores: Fujimori y Humala.

Las relaciones bilaterales entre Perú y EE.UU. se vieron algo afectadas. Un cable reveló que un embajador estadounidense describió al entonces presidente Alan García como un hombre con “un ego enorme”, lo que molestó al Mandatario. Sin embargo, analistas del país explican que el mayor impacto fue sobre la política interna de Perú. Aunque los cables no revelaron asuntos realmente cruciales —explican—, sí mostraron comportamientos diferentes de quienes aspiraban a gobernar Perú, teniendo un impacto político relevante más que nada al victimizar a Humala favoreciéndolo por sobre Toledo, también candidato.

EE.UU. sanciona a Costa Rica por no darle inmunidad

Los cables relacionados con Costa Rica revelaron que la CIA financió a la agencia de inteligencia costarricense en operaciones contra el narcotráfico, y que el Comando Sur de EE.UU. adiestró a policías del país centroamericano para contener protestas contra el tratado de libre comercio que ambas naciones firmaron. Pese a que hubo poco impacto político —los actores mencionados ya no estaban en sus cargos—, la filtración sí permitió al diario “La Nación” investigar y confirmar las sanciones económicas de EE.UU. contra Costa Rica por su negativa a firmar el llamado “Artículo 98”. Ese tratado daba inmunidad penal a estadounidenses en la Corte Penal Internacional, y Costa Rica se negó a firmarlo. 

La represalia fue grande: EE.UU. quitó ayuda económica al país, bloqueó la cooperación para implementar el tratado de libre comercio y frenó su ayuda contra el narcotráfico. Los cables también permitieron confirmar la existencia de un grupo de inteligencia paralelo financiado por la CIA, y el uso de cambios lingüísticos en el Congreso, para disfrazar cambios de fondo en los proyectos de ley.

Una “olita” en Brasil

Los telegramas en Brasil fueron revelados en los días que antecedieron a la prisión del líder de WikiLeaks en Londres, Julian Assange. En esa ocasión, el Presidente Lula manifestó su apoyo a las revelaciones de los telegramas, aunque la diplomacia brasileña —imitando a la americana—, se negara a responder a los temas que serían publicados. Refiriéndose a Assange, el presidente Lula dijo: “El muchacho estaba apenas colocando aquello que él leyó. Y si él leyó es porque alguien lo escribió. El culpable no es quien lo divulgó, el culpable es quien lo escribió. Por lo tanto, en vez de culpar a quien divulgó, culpe a quien escribió la tontería, porque, si no, no habría el escándalo que hay”.

A partir de dos cables que revelaron que la secretaria de Defensa Hillary Clinton había puesto empresas brasileñas en su lista negra por intentar negociar con Irán, O Globo descubrió que a pesar de los esfuerzos del gobierno brasileño de abrir un canal directo con el mercado iraní, las empresas brasileñas no conseguían concluir los negocios porque incluso los bancos públicos no aceptaban hacer la transacción de los papeles por temor a represalias americanas. Sin embargo, la divulgación de los cables de WikiLeaks no dañó las relaciones entre Brasil y EE.UU.

Sí obligó al ex ministro de Defensa, Nelson Jobim, a dar explicaciones sobre conversaciones que tuvo con el entonces embajador americano en el país, Clifford Sobel. Según los dichos del diplomático estadounidense, Jobim era un crítico tenaz de la diplomacia brasileña y habría dejado en claro eso en conversaciones con el americano.

Uno de los documentos que más repercusión tuvo revelaba que, en conversaciones con el ex embajador, Jobim acusó al embajador Samuel Pinheiro Guimaraes, entonces segundo al mando del Ministerio de Relaciones Exteriores, de odiar a EE.UU. La divulgación produjo malestar en el Gobierno. Jobim negó públicamente las declaraciones, y, con un integrante de su gobierno en la mira, Lula, aunque apoyaba a WikiLeaks, dijo que prefería dar crédito al ministro de Defensa.

Frente al tsunami que los cables provocaron en otros países, en Brasil las revelaciones fueron consideradas una “olita” por las autoridades públicas. Sin embargo, en los bastidores del Gobierno, la evaluación es que tales derrames contribuyeron al debate sobre acceso a información pública. Después de las revelaciones, en el Congreso se discutió el proyecto de ley que norma la apertura de documentos confidenciales.
“Es importante que el Estado, y no un ente privado, diga si el público tendrá o no acceso a determinadas informaciones, en qué tiempo y de qué forma. Cabe al poder público controlar eso, y no a un ente privado”, explica una fuente del Gobierno.

Chile y el impasse bilateral

Los cables emitidos en Santiago tuvieron un carácter más anecdótico que en otras partes del continente y no revelaron grandes escándalos ni impactaron procesos políticos. Los tres cables con mayor repercusión estuvieron relacionados a conocidos actores políticos: el hoy Presidente Sebastián Piñera, la anterior mandataria Michelle Bachelet y Edmundo Pérez Yoma, ex ministro del Interior.

Una de las declaraciones más polémicas reflejadas en los cables fue la de Michelle Bachelet sobre la presidenta de Argentina, Cristina Fernández. En una conversación en enero de 2010, la entonces presidenta le habría dicho a Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto para América Latina, que su par argentina era “inestable”. El cable no citaba a la mandataria de forma directa, y Bachelet aseguró que nunca se refirió a Cristina Fernández en tales términos. Incluso la llamó por teléfono para disculparse por el impasse y, en una entrevista televisiva, dijo que “ella es una persona capaz, competente, fuerte, muy fuerte y, además, yo me siento su amiga”.

En otro cable EE.UU. criticó las actividades de Sebastián Piñera, diciendo que “maneja la política y sus negocios al límite de la ética y la ley”. Cuando las encuestas mostraron que Piñera era el candidato más fuerte para competir con Bachelet, Carol Urban, segunda funcionaria de la embajada de EE.UU. en Chile, escribió, el 9 de octubre de 2009, un cable sobre “los intereses privados” del actual mandatario. Urban dijo que “Piñera ha estado vinculado en el pasado a un número de cuestionables acciones sobre sus negocios, pero los votantes parecen relativamente desinteresados por estas acusaciones”. Después de la publicación del cable, Ena von Baer, entonces vocera de Gobierno, calificó la información de “engañosa y majadera”, y explicó que “la diplomacia norteamericana ha dicho que ya no encuentra sinónimos para pedir disculpas respecto de esta situación”.

Otro cable polémico reveló que el ministro del Interior de Bachelet, Edmundo Pérez Yoma, pidió ayuda a la inteligencia de EE.UU. para descubrir eventuales vínculos entre grupos indígenas chilenos y organizaciones terroristas extranjeras, particularmente para el seguimiento de flujos de dinero. Pese a que el chileno habló de una potencial radicalización del movimiento indígena, Paul Simons, embajador de EE.UU. en Santiago, desestimó esa apreciación calificando a esos grupos como “abrumadoramente no violentos”.

Doce cables estaban clasificados como “secretos” y hablaban de la comunidad musulmana en Chile, de los lazos con China y el uso del país como plataforma de entrada comercial a Sudamérica, entre otros.

Argentina: influencia esporádica

Los cables revelaron que el G-7, grupo que reúne a los siete países más poderosos del globo, quedó descontento con la participación de la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, en la cumbre del G-20 de 2008 en Washington. Incluso, junto a España y Holanda, el grupo habría evaluado expulsar a Argentina del cuerpo que reúne a los 20 países industrializados y emergentes. Pese al potencial impacto político de la revelación, no hubo consecuencias relevantes en la agenda.

Otro descubrimiento que tampoco generó un gran impacto fue el clima de derrota en la lucha contra el narcotráfico que Aníbal Fernández, entonces ministro del Interior, habría confesado a funcionarios de la embajada de EE.UU. El tema preocupaba a la administración Bush. El embajador de Washington en Argentina, Lino Gutiérrez, informó de distintos operativos de decomiso de cocaína. En un cable escribió que el resultado de esos operativos “sirve para ilustrar la naturaleza compleja e interconectada de las operaciones de contrabando de drogas en la Argentina”.

Cristina Fernández habría querido mantener una “relación más estrecha” con EE.UU., según muestra un cable. No obstante, otro cable revela que los funcionarios de la embajada en Argentina sospechaban de corrupción en el gobierno kirchnerista, centrando la preocupación en el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, de quien dijeron tenía “mugre en sus manos”.

Ni la preocupación por las provincias del norte del país, ni el temor del gobierno a un nuevo atentado terrorista, ni las críticas furibundas del gobierno argentino a sus pares de Paraguay, Bolivia y Perú tuvieron un impacto político realmente importante, aseguran en Argentina. La influencia de los cables resultó esporádica y centrada en las horas siguientes a la publicación de algunos de los telegramas.

Visa e informantes

El estallido del “Cablegate” no desató un mayor efecto dominó en la política venezolana, pero puso sobre la mesa revelaciones que afectaron tanto al gobierno como a la oposición política. Destaca el decálogo para mantener la revolución socialista, titulado “Los 10 principios del chavismo”, redactado el 16 de junio de 2009. Otro cable del mismo mes, “Explicando la aquiescencia venezolana”, concluye que “la mayoría de los ciudadanos, que dependen desde hace tiempo en la esplendidez de su petroestado, parecen darle más prioridad a los ´derechos sociales´ y a la autopreservación, que a los abstractos derechos civiles”. Un cable de enero de 2010, llamado “Haciendo al socialismo más fácil de tragar”, da cuenta del interés de Washington de ver cómo la ideología permea incluso la gastronomía local.

Un tema clave para EE.UU. es el petróleo de Venezuela. Los cables evidenciaron los contactos entre la embajada en Caracas, fuentes de la industria petrolera y el Ministerio de Energía y Petróleo. Según muestran los cables, fuentes consultadas por la embajada revelaron que la venta de crudo a China se hacía a sólo 5 dólares por barril, lo que le permitía al gigante asiático obtener un margen de ganancia con la reventa del hidrocarburo. Las revelaciones también mostraron que la legación diplomática en Caracas identificaba a posibles informantes en las filas de solicitud de visa estadounidense, abordando a personas que por sus vínculos con la industria petrolera pudieran tener información de interés para EE.UU.

Ante las revelaciones, Hugo Chávez dijo que: “el imperio quedó desnudo, yo no sé qué va a hacer Estados Unidos, bueno, a ello no les importa mucho esto, no, pero cuántas cosas están saliendo, cómo irrespetan hasta a sus aliados, ¡cuánto espionaje!

Cómo reaccionaron los gobiernos

El presidente de México, Felipe Calderón, a través de su cuenta en Twitter dijo dar una “condena categórica a la revelación ilegal de documentos que se atribuyen a la diplomacia estadounidense”. 

En Ecuador, el gobierno del presidente Correa tuvo una reacción ambigua y contradictoria: inicialmente alabó los cables revelados por WikiLeaks, pero cuando empezaron a afectar su imagen los descalificó. 

Algo similar ocurrió en Argentina, donde el gobierno modificó sobre la marcha su posición ante las sucesivas filtraciones. Su primera reacción fue responder con ataques retóricos a Washington, pero luego optó por callar y no comentar las revelaciones.

Distinta fue la reacción del gobierno brasileño, que apoyó a WikiLeaks. “El muchacho estaba apenas colocando aquello que él leyó”, dijo el Presidente Lula sobre el líder de la organización, Julian Assange.

En Perú, el gobierno de Alan García no tomó partido, pese a que algunos cables se referían al “ego enorme” del entonces presidente, y los gobiernos de Costa Rica y Nicaragua no hicieron declaraciones.

El gobierno chileno le bajó el perfil a las filtraciones y consideró que no ponía en riesgo la relación diplomática ni la seguridad interna. Ya lejos de la presidencia, Bachelet desmintió las supuestas declaraciones sobre la inestabilidad emocional de la Presidenta de Argentina, Cristina Fernández.

Principales temáticas por país:

Ecuador: política interna, elecciones, comercio, economía, ambiente, crimen organizado, corrupción.
México: narcotráfico, terrorismo internacional, descoordinación en la policía.
Perú: política interna y antidrogas.
Venezuela: Chávez, el socialismo y la industria petrolera.
Costa Rica: seguridad y narcotráfico, informes y negociaciones por el tratado de libre comercio, política exterior e interior.
Nicaragua: seguridad y narcotráfico, manipulación y corrupción de la justicia, fraude electoral y concentración de poder en allegados al gobierno sandinista, recuperación de bienes expropiados a ciudadanos de EE.UU.
Argentina: situación política, perspectivas económicas, narcotráfico.
Chile: Relación con Cuba, Venezuela, China e Irán, política interior, tema indígena, situación carcelaria.
Brasil: relación con Irán, acuerdos comerciales, corrupción.

Más infomación: http://www.eluniversal.com.mx/nacion/191666.html

15.10.11

En América Latina la deuda educativa es con los jóvenes


A las recientes protestas en educación superior se suma el preocupante panorama de la media.

Si hubiera que señalar una urgencia común para la educación latinoamericana sería, sin dudas, la escuela secundaria.
El nivel educativo que completa la formación básica y prepara a adolescentes y jóvenes de 12 a 17 años para los estudios superiores y el trabajo concentra las mayores tasas de abandono y repitencia, muestra los resultados más preocupantes en los aprendizajes y recibe la mayor cantidad de críticas por estar desactualizado y alejado de las realidades sociales y culturales de los jóvenes que recibe.

Con distinto ímpetu, velocidad y eficacia, durante la primera década de este siglo los gobiernos de la región han empezado a intentar reformas y mejoras en la escuela media, pero en la mayoría de los países los resultados son parciales o aun poco visibles, en un escenario que pone de manifiesto las desigualdades sociales, económicas y regionales que caracterizan a muchas de nuestras naciones.

Una agenda educativa latinoamericana debería poner en segundo lugar la formación y la profesión docente, que ha estado en el centro de las disputas políticas recientes en varios países, en particular por el creciente interés de varios gobiernos en establecer evaluaciones de desempeño cuyos resultados inciden en los salarios de maestros y profesores. (Vea cómo miden la calidad educativa los países de la región)

Ser docente sigue estando, en general, mal pago y ha dejado de ser una profesión atractiva, con bajo nivel de valoración social en la mayoría de los países.

Aunque es verdad que cada vez más muchachos asisten a las escuelas de América Latina, también lo es que los resultados de los aprendizajes distan aún de ser los mejores. Por eso, van ganando atención las distintas pruebas, nacionales e internacionales (como Pisa), en las que la mayoría de los países participa, con resultados muy dispares.

Lo hacen, sin embargo, con miradas diferentes: algunos difunden públicamente sus resultados y las toman como referencia para sus propias evaluaciones, como Brasil o Chile, pero otros critican sus procedimientos, como Argentina.
Escuela media

Las dificultades del nivel medio en la región no responden solo a razones escolares, sino que reflejan las desigualdades sociales y económicas. En México, aunque la cobertura de la educación media superior pasó de 48 a 66 por ciento en la última década, solo el 45 por ciento de los jóvenes de entre 19 y 24 años concluyó ese tramo educativo, lo que pone al país por debajo de Chile (donde el 80 por ciento terminó el bachillerato); Venezuela, con el 62, y Brasil, con el 57. Pero estar en la escuela no asegura aprender: en México, luego de permanecer 12 años en el sistema educativo, 8 de cada 10 jóvenes solo saben hacer operaciones matemáticas básicas y uno de cada dos tiene niveles bajos de lectura.

En Colombia, la matrícula de la educación media ha crecido en la última década (20 por ciento), pero aún hay 428.302 jóvenes fuera del sistema, particularmente en las zonas rurales. Y las razones para dejar las aulas no son solo pedagógicas. Según la Encuesta Nacional de Deserción, figuran también dificultades académicas, maestros que enseñan en forma "aburrida" y situaciones de conflicto y violencia en el colegio. En las zonas rurales culpan a la necesidad de trabajar, la distancia de la casa al colegio y las dificultades académicas.

Razones similares se dan en Costa Rica para dejar la escuela media: desinterés en estudiar, falta de dinero, dificultad para aprender y la elección por trabajar son razones que mencionan los alumnos. En Chile, las tasas de abandono del secundario son siete veces superiores a las de la primaria. En Venezuela se enumeran críticas al nivel medio: falta de profesores, contenidos desactualizados y escasez de vacantes.
La situación de los docentes
Si la mayoría de los conflictos entre gremios de docentes y gobiernos solían deberse a los bajos salarios, en los últimos años los problemas se han dado a raíz de muchas iniciativas gubernamentales de evaluarlos y atar sus salarios y movilidad profesional a resultados. En Perú, por ejemplo, se instaló en el 2008 la Carrera Pública Magisterial, que define contratos y sueldos con base en criterios meritocráticos.

Los resultados de las primeras evaluaciones mostraron que la mitad de los maestros no pudo hacer cálculos aritméticos simples; en la última prueba, de marzo de este año, solo el 11 por ciento aprobó. En Ecuador, entre tanto, existe desde el 2009 una evaluación obligatoria de docentes en servicio, que fue también muy resistida.

En Brasil, hay pruebas de desempeño en Río de Janeiro y Pernambuco, pero en el 2012 el gobierno central implementará una prueba nacional para los docentes de niveles iniciales. En Argentina, donde el salario se define por antigüedad en el cargo, el gobierno no parece por ahora tener planes de instalar estas formas de evaluación, que ya cuentan con el rechazo público de los gremios.

En cualquier caso, la docencia sigue siendo una profesión con un bajo nivel de valoración social en la mayoría de los países de la región.

En Uruguay, la mitad de los docentes que ingresan en los institutos de formación fracasaron antes en carreras universitarias. La matrícula del magisterio se ha reducido en ese país un 30 por ciento en los últimos tres años, y en el 2010 se recibieron 100 maestros menos que en el 2009. En Puerto Rico, un estudio privado reveló que solo el 24,9 por ciento está satisfecho con su remuneración y apenas un 11,1 cree que la sociedad valora su trabajo.

Para compensar estas situaciones, en Chile, el gobierno de la presidenta Michelle Bachelet creó en el 2009 la prueba Inicia como diagnóstico voluntario del nivel de preparación de los egresados en Pedagogía, que se espera instalar como obligatoria para que sus resultados determinen el nivel de salario inicial de los docentes de escuelas públicas. Este año, además, debutó la beca Vocación de Profesor, que costea el 100 por ciento de la carrera de los alumnos destacados que elijan Pedagogía.
Qué tanto nos importa la educación media
A pesar de las periódicas manifestaciones públicas de protesta y de la difusión de resultados preocupantes en los aprendizajes de los alumnos de muchos países, la educación no parece haberse instalado aún entre los problemas percibidos como los más urgentes por la mayoría de los latinoamericanos.

En la última medición de Latinobarómetro, realizada en 18 países de la región en el 2010, la educación solo recibió el 3 por ciento de las menciones como principal problema de los países y se situó en el último lugar. Por el contrario, el 38 por ciento de los latinoamericanos señaló los problemas económicos, la pobreza y el desempleo como los más urgentes, seguidos por la delincuencia.

Aunque con matices, la situación es similar si se miran sondeos realizados en los países. En Chile, una encuesta del Centro de Estudios Públicos puso a la educación en el tercer lugar de los problemas que más preocupan a los chilenos, detrás de la delincuencia y la salud. Igual posición tuvo en Brasil, según una encuesta de Datafolha: la educación apareció de tercera, detrás de la salud y la violencia.

También en Argentina suele ubicarse en tercera posición, en el grupo de los llamados "problemas sociales", con la pobreza y la salud. En los primeros lugares de las preocupaciones colectivas de ese país están la inseguridad y la inflación.


La educación aún no es una urgencia para los latinoamericanos



Apesar de las periódicas manifestaciones públicas de protesta, y de la difusión de resultados preocupantes en los aprendizajes de los alumnos en muchos países, la educación no parece haberse instalado aún entre los problemas percibidos como los más urgentes por la mayoría de los latinoamericanos.

En la última medición de Latinobarómetro, realizada en 18 países de la región en el 2010, la educación solo recibió el 3% de las menciones como principal problema de los países, y se ubicó en el último lugar. Por el contrario, el 38% de los latinoamericanos señaló los problemas económicos, la pobreza y el desempleo como las situaciones más urgentes, seguidos por la delincuencia.

La mitad de la población pide Educación, Salud y protección contra el crimen como garantías principales. Luego vienen el trabajo y la protección a la propiedad privada con un tercio de la población que la demanda. En tercer lugar, un quinto de la población demanda jubilación y protección del medio ambiente. Por último, quedan con 15% o menos el seguro de desempleo y la subvención para los pobres. 

Es interesante que los pobres estén en último lugar, y no en primer lugar. Según una encuesta de Gallup realizada en conjunto con el Banco Inter-Americano de Desarrollo (BID), los latinoamericanos están mucho más satisfechos con sus sistemas educativos que los estadounidenses, los alemanes o los japoneses, a pesar de que los países latinoamericanos figuran entre los últimos puestos en las pruebas estudiantiles y dentro de los rankings internacionales de educación.

El columnista Andrés Oppenheimer escribió el año pasado que Mientras el 85% de los costarricenses y el 84% de los venezolanos están satisfechos con sus sistemas de educación pública, sólo el 66% de los alemanes y el 67% de los estadounidenses están conformes con los suyos, dice la encuesta.

Simultáneamente, los resultados del test PISA de jóvenes de 15 años en todo el mundo muestran que mientras los estudiantes de Hong Kong, China, sacan un promedio de 550 puntos en matemáticas, los deCorea del Sur 542 puntos y los de Estados Unidos 483 puntos, los estudiantes de Brasil, México, Argentina, Chile y Perú sacan un promedio de 400 puntos, y en otros países de la región mucho menos.

Aunque con matices, la situación es similar si se miran sondeos realizados en los países. En Chile, por ejemplo, una encuesta del Centro de Estudios Públicos colocó a la educación en el tercer lugar de los problemas que más preocupan a los chilenos (38%), detrás de la delincuencia (54%) y la salud (43%). Igual posición tuvo en Brasil, según una encuentra de Datafolha: la educación apareció tercera (12%), detrás de la salud (31%) y la violencia (16%).

También en Argentina suele ubicarse en tercera posición, dentro del grupo de los llamados “problemas sociales”, con la pobreza y la salud. En los primeros lugares de las preocupaciones colectivas de ese país están la inseguridad y la inflación.

En otros países, la valoración de la educación es menor. En Perú, apareció en el séptimo lugar de nueve opciones en una encuesta de Ipsos de este año como problema más urgente, mientras en Puerto Rico ocupó el octavo puesto de las inquietudes sociales, según la encuesta más reciente de el diario El Nuevo Día. En Costa Rica, en tanto, no aparece mencionada en las encuestas como un problema nacional

GDA
Publicación
eltiempo.com