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5.4.92

LOS MIL DÍAS DE LA ERA MENEM

Son muchos, mil días de gobierno?

Para sortear los innumerables baches de un país en crisis, puede parecer muy largo. Para alcanzar objetivos de una gran transformación económica, puede ser muy poco. 

Depende demasiado el éxito de su gestión de los resultados económicos? 

No es tan así. Sucede que venimos de situaciones límites en el campo de la economía y, prácticamente, sin ningún acierto sostenido en los últimos 35 o 40 años. Era necesario impulsar un cambio de fondo, para el cual no basta un liderazgo político, sino que debía proyectarse ese liderazgo a transformaciones concretas en el campo económico. 

De qué modo? 

Hasta ahora, el Gobierno era el convidado de piedra de la economía. Durante las últimas décadas, la economía estuvo en manos de los sectores que la manejaron a su antojo, o sea la industria, las empresas y el sindicalismo. Frente a ellos, el Gobierno hacía lo que ellos disponían. Y así nos iba. Lo que he tratado de hacer es lo que subyacía en la mente de la mayoría de los argentinos: la reforma del Estado, la libertad de los mercados y el ataque frontal, sin tregua, en contra del déficit fiscal. Para eso es que hace falta un liderazgo político fuerte. 

Por qué fracasó, en la primera etapa de su gobierno, el Plan Bunge y Born, y tiene éxito ahora el Plan Cavallo, si el liderazgo político y las orientaciones eran las mismas? 
Porque no se hizo lo que yo pedía. Y por eso hubo que cambiar de equipos. De entrada, yo hablé de la necesidad de la reforma del Estado, de ampliar las libertades públicas al campo de la economía y de eliminar el déficit fiscal. No se hizo y, por tanto, fracasó esa gestión.
Algo hizo Rapanelli, pero fue muy poco. González profundizó algunas medidas con buen criterio. Pero para cambiar con un giro copernicano era necesario mucha acción. González tuvo logros importantes, pero algunos desbordes lo llevaron a presentar la renuncia. Cavallo asumió con las mismas directivas y le pedí que profundizara ese programa con mi total respaldo. Cavallo lo está haciendo y las cosas van bien. 
Siempre fue partidario de la libertad de los mercados? Si fue así, no estuvo, durante mucho tiempo, en contradicción con los principales postulados del peronismo? 

Es verdad que siempre estuve en favor de la libertad económica. Pero no creo que el peronismo se apartara tanto de ella, si leemos con atención lo que Perón dijo o escribió sobre este tema. Hay que recordar que Perón se definía a sí mismo como el último conservador que queda en la Argentina . Yo creo que Perón siempre tuvo una filosofía de libertad económica. Pero ocurre que le tocó asumir el gobierno en un momento en el cual el mundo estaba cambiando rumbo al intervencionismo y la participación del Estado en la economía. A la inversa, también me tocó a mí asumir en un momento en el que el mundo cambia, pero ahora rumbo a mayor libertad económica y a un repliegue del Estado en ese aspecto.
Quedó atrás la división del mundo en dos bloques, la adscripción de la Argentina al Tercer Mundo y el infantilismo suicida de los movimientos terroristas de la década del 70 que desencadenaron una guerra sucia, pero guerra al fin. Si con todos esos cambios uno se queda con las mismas teorías del pasado, como le pasó al justicialismo en 1983, sólo obtiene una derrota. 
A quién le cuesta más convencer respecto de los beneficios del repliegue del Estado, la desregulación o las mayores libertades económicas, a los sindicalistas, a los industriales, a su propio partido? 
Siempre hay pequeños focos de resistencia en esa estructura que se desarrolló en la Argentina desde la década del 40 hasta la del 80. Pero creo que la gran mayoría de la población está de acuerdo con los cambios que propongo. Los que no están tan de acuerdo, de todos modos se van convenciendo poco a poco, como pasa con grandes sindicatos en la actualidad. En qué aspectos va más lenta la transformación económica que usted propone? Lo que va más lento son las privatizaciones. Pero vamos a terminar en 1992 como lo solicité. 
Y por qué va lento? 
Porque hay miedos. Miedos lógicos, por supuesto. Los encargados de privatizar terminan procesados por la justicia, cosa que a nadie le gusta. Roberto (Dromi, ex ministro de Obras Públicas) tiene procesos; María Julia (Alsogaray, ex interventora de la Empresa Nacional de Teléfonos) tiene procesos. 
Da la sensación de que es el país del fracaso permanente, porque cada vez que alguien hace algo le plantean problemas. Qué hace usted para combatir esos miedos? 

Alentar permanentemente a los funcionarios al decirles que tienen todo el respaldo del Presidente. Parece que no siempre alcanza porque todos se cuidan. Pero hemos cambiado mucho de todos modos. En qué punto se encuentra la eventual reforma constitucional? Algunos dicen que yo estoy en campaña política por la reforma constitucional. Nada más absurdo. Hace diez años que los principales partidos se mueven en pos de una reforma. La mayoría de las provincias ha reformado sus constituciones. Pero no me meto ni me voy a meter en campaña por una reforma. 

Cree necesaria una reforma de todos modos? 

La creo necesaria, pero no la voy a impulsar. Para eso están los dirigentes partidarios, los legisladores, los gobernadores. En su ceguera, algunos confunden la reforma con la reelección y, en particular, con la reelección de Carlos Menem. 

Es ceguera o acaso el Gobierno transmite ideas confusas? 

Yo creo que el Gobierno transmite bien su mensaje. Algunos creen que sólo se piensa en la reelección y se rasgan las vestiduras, cuando la posibilidad de reelección está asegurada en democracias muy bien establecidas como Estados Unidos, Francia u otras. (...) Yo no estoy peleando la reelección. En buena hora si me tengo que ir a Anillaco en 1995. Muchos comentarios, en público o en privado, se refieren a presuntos casos de corrupción. 

Usted mismo, hace pocos meses, dijo que estaría contento de haber terminado, al cabo de su gobierno, con el 70 por ciento de la corrupción, lo cual supone que hoy existiría un grado elevado de corrupción. Dónde está? Cómo la ataca desde su posición de presidente?

 Si ustedes recuerdan mi mensaje inaugural al Congreso, yo hablé de un país arrasado por la corrupción. Y que iba a mandar un proyecto de ley al Parlamento equiparando el delito de corrupción al de traición a la patria. Pues bien, el proyecto está en el Congreso, y habrá que reiterarlo si los legisladores se olvidan de tratarlo. El mayor ataque frontal contra la corrupción ha sido, de todos modos, la reforma del Estado. 

Cree que se resuelve poco de las investigaciones en curso? 

No lo creo. La Justicia trabaja bien, pero los argentinos somos muy impacientes. 

En sus declaraciones, se refiere mucho al Mercosur, pero se sabe que tal pacto tiene un flanco débil con Brasil, dónde aún es necesario impulsar una serie de medidas para liberar el intercambio comercial y reformar la economía; a la vez, usted habla de la necesidad de seguir dando pasos de integración con Chile. Prefiere usted una integración con Chile antes que con los países del Mercosur? 

No, yo prefiero una integración con todos los países del área del Cono Sur, incluido Chile. Pero si pretendemos que en forma rápida funcionen armónicamente todas las economías de la región, es un tanto difícil. Brasil tiene sus problemas, pero no hay ninguna duda de que es un país poderosísimo que va a solucionar sus problemas. 

Cuánto va a demorar? 

Yo creo que en un par de años más, Brasil va a estar en mejores condiciones, pero hay que tener en cuenta que es un continente, no es un país, son casi nueve millones de kilómetros cuadrados. Lograr un equilibrio allí requiere tiempo, pero no obstante ello, estas relaciones en el Mercosur marchan bien y creo que es prudente la fecha que hemos puesto para terminar con este proceso de integración que es el 31 de diciembre de 1994. 

Con todas las reformas y transformaciones que está impulsando, no teme que le suceda lo mismo que al presidente de Venezuela, Carlos Andrés Pérez? 

Yo creo que no tiene nada que ver el proceso que ha vivido Venezuela en los últimos tiempos con el que se vive en Argentina. En Venezuela se han llevado a cabo políticas de ajuste en forma de shock, que han causado entre otras cosas el Caracazo . Además es un proceso que se puso en marcha sin crecimiento. En cambio, la Argentina lleva a cabo programas de ajuste con desarrollo, con crecimiento, con reactivación. Mientras en Venezuela aumentaba el índice de desocupación, aquí ha mermado prácticamente en la mitad. Y esto evidentemente es un índice fundamental para evitar cualquier tipo de explosiones en el campo de lo social. Además, sin creernos superiores ni mucho menos, al fin todos somos latinoamericanos, el componente social en la Argentina es un poco distinto al de otros países de América Latina. No digo específicamente al de Venezuela, pero es un tanto distinto al de otros países. Esas son comparaciones que hacen algunos medios sin tener en cuenta los indicadores de cada uno de los lugares que se comparan.
Hay quienes hablan del efecto dominó, que porque se produjo en Venezuela se tiene que producir en la Argentina. Con ese criterio se tiene que producir en Chile. Con una diferencia, que nosotros hicimos esto en dos años y Chile necesitó 17 años de una dictadura tremenda y muy dolorosa. 

Estima que se puede justificar una intervención militar multinacional para defender los regímenes democráticos? 

No, yo creo que lo que hay que hacer es fortalecer la Organización de Estados Americanos (OEA). A partir de ese fortalecimiento instrumentar las medidas que sean necesarias para defender la democracia. 

Cuáles van a ser esas medidas? 

Habría que conversarlo largamente para no herir susceptibilidades y crear situaciones que después se tornan harto difíciles para quienes incursionan alegremente en estos temas.
Pero una de las formas de hacer las cosas en un país donde se quiebra el orden constitucional es aislarlo totalmente, separarlo totalmente de la comunidad de estados americanos. Con un aislamiento en serio y no lo que ocurrió en Haití, donde bajo el pretexto de los derechos humanos se sigue asistiendo a un régimen de hecho, que ha violado todas las normas y también el respeto a los derechos humanos. 

Presidente, qué piensa de Cuba? 

Allí se impone la democratización. No es que yo diga esto en un reportaje; se lo dije públicamente. Yo no estoy esperando alejarme miles de kilómetros de Fidel Castro para decirlo: Cuba necesita la democracia, así no puede seguir. 

Cuál es el papel que le corresponde jugar a América Latina en un nuevo sistema económico mundial? 

En tanto y en cuanto América Latina se integre ha de ser un papel, yo diría, de primer nivel. Si logramos ese objetivo común antes del año 2000, nos vamos a convertir en una de las regiones con mayores posibilidades de crecimiento. 

Qué consideraciones le merece el reciente atentado terrorista contra la Embajada de Israel? 

Un hecho realmente aberrante. Yo creo que es un mal a nivel internacional. Nos tocó lamentablemente a nosotros, pero no porque mandamos las naves al Golfo; no nos olvidemos que la guerra del Golfo fue entre países árabes y no entre los árabes y los judíos. Las Naciones Unidas se pronunciaron condenando la agresión y pidieron el apoyo de los países que integran la comunidad para hacer cesar esa agresión y allí estuvo Argentina. (...) En estos momentos, Argentina tiene un lugar que antes no tenía en el concierto de las naciones del mundo. Un mensaje para los países que integran el Grupo de Diarios de América.
Yo aspiro para esas publicaciones la misma libertad que tienen todos los medios de esta nueva Argentina. Una libertad irrestricta; la posibilidad de opinar sin ningún tipo de censura, sin la espada de Damocles pendiendo sobre los medios. Llámese revelar la fuente de información o el derecho de réplica. Ninguna de esas posibilidades existe en Argentina para que la libertad sea total y absoluta. Eso mismo es lo que yo prentendo para estas publicaciones. 

Cuál es exáctamente su posición sobre la pena de muerte? 

Durante toda mi campaña electoral hablé de la pena de muerte como un castigo necesario para ciertos casos aberrantes. Y debo decir que las mayores ovaciones en los actos públicos se produjeron cuando expuse claramente que yo estaba en favor de la pena de muerte. 

Menem es un liberal? 

Se diría que sí, a juzgar por su encendida defensa de las libertades económicas como necesario soporte de las libertades políticas. 

Y desde cuándo advirtió que era necesaria la libertad de la economía? 

Desde cuando trabajaba con mi padre detrás de un mostrador. El éxito depende de la iniciativa de cada uno; hay que competir con otros, y la forma de hacerlo es ofreciendo algo mejor o más barato a un mercado que es el que decide. 

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Integración periodística 

Los cinco principales periódicos de Colombia, Argentina, Chile, Ecuador y Perú conformaron el Grupo de Diarios de América (GDA) con el fin de desarrollar proyectos periodísticos conjuntos.
Hoy, el GDA inicia sus labores con la siguiente entrevista del presidente Carlos Menem, realizada por tres periodistas de La Nación.
La entrevista es publicada hoy simultáneamente por los diarios El Mercurio de Santiago (Chile); El Comercio de Quito (Ecuador); El Comercio de Lima (Perú) y este diario.
Varias preguntas formuladas al presidente Menem en este reportaje fueron enviadas a La Nación por los mencionados diarios.
En el futuro, se planea la realización de entrevistas con los demás presidentes de los cinco países, y de artículos sobre la economía de Estados Unidos y sus efectos en América Latina.
Publicación
eltiempo.com

Fecha de publicación
5 de abril de 1992

Autor
La Nación de Buenos Aires

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-84530