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21.12.14

En la Argentina, una dura batalla electoral en 2015

ESPECIAL DE FIN DE AÑO: ENCUESTA GDA PERSONAJES Y NOTICIAS 2014

Mariano de Vedia
La Nación/Argentina/GDA

Una dura batalla se espera para dirimir la sucesión presidencial en las elecciones que se harán el 25 de octubre de 2015 en la Argentina, luego de 12 años de kirchnerismo en el poder. Sin posibilidades de reelección, la presidenta Cristina Kirchner aspira a bendecir al candidato del Frente para la Victoria (FPV), la nueva versión del peronismo creada por Néstor Kirchner en 2003, y a blindar su figura para evitar una eventual rendición de cuentas ante la Justicia. 

El oficialismo competirá con una oposición que se perfila fragmentada, aunque dos fuerzas principales asoman en los principales sondeos: el Frente Renovador, liderado por Sergio Massa (peronismo disidente) y el Pro, de Mauricio Macri, que gobierna la ciudad de Buenos Aires desde hace siete años. Un paso atrás está el Frente Amplio-UNEN, la alianza de centroizquierda que definirá su candidato presidencial entre el socialista Hermes Binner, los radicales Julio Cobos y Ernesto Sanz y el senador y cineasta Fernando “Pino” Solanas (Proyecto Sur).

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, concentra las mayores posibilidades de ser ungido como el candidato del FPV, aunque le han salido al ruedo postulantes con algún respaldo en sectores de la Casa Rosada, como el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri; los ministros del Interior, Florencio Randazzo, y de Defensa, Agustín Rossi, y el presidente de la Cámara de Diputados, Julián Domínguez. Todos definirán su suerte en las elecciones primarias, abiertas y obligatorias (PASO), programas para el 9 de agosto en todo el país. Además de las candidaturas presidenciales se definirán allí las listas que competirán para los cargos legislativos.

Alineado con el eje predominante en la Unasur, el bloque regional que sustenta sus políticas en el fuerte intervencionismo estatal y la proclamada inclusión social, el gobierno de Cristina Kirchner llega a la elección de 2015 golpeado por escándalos de corrupción y funcionarios citados por la Justicia, especialmente el vicepresidente Amado Boudou, procesado en dos causas judiciales. 

El oficialismo fue derrotado en las últimas elecciones legislativas, en 2013, pese a lo cual la Presidenta mantuvo su estilo confrontativo, con fuertes llamados a sus candidatos a alinearse con el modelo, orientado más a buscar acuerdos con Rusia y China, distanciándose de Estados Unidos y Europa. Enfrascado, además, en una fuerte disputa con los holdouts, en los tribunales norteamericanos, el kirchnerismo pone en juego en las elecciones su mayoría en las dos cámaras del Congreso. 

De aquí a las elecciones de octubre –con una escala intermedia en las primarias abiertas de agosto- queda un largo camino por recorrer. Según el analista político Joaquín Morales Solá, el “cristinismo”, que reúne a las expresiones del kirchnerismo más incondicionales a la Presidenta, tiene “una admirable habilidad” para complicar la vida del resto de los sectores políticos, “pero es incapaz de resolver ninguno de los problemas que afligen a la sociedad. Ni la economía ni la inseguridad. Ni, mucho menos, la catástrofe política y social del narcotráfico”.

Más de 30 millones de personas votarán, así, en agosto y en octubre, para elegir a los futuros presidente y vicepresidente de la República, con mandato por cuatro años, además de 24 senadores nacionales –se renueva un tercio de la Cámara alta- y 130 diputados nacionales, la mitad de la Cámara baja. Si bien Scioli, Massa y Macri encabezan las encuestas, ninguno tiene asegurado el triunfo en la primera vuelta, para lo que se requiere lograr el 45% de los votos, o el 40%, con una distancia de por lo menos el 10% respecto del segundo. El eventual ballotage está previsto para el 22 de noviembre.

A lo largo del año también se elegirán gobernadores en 22 de las 24 provincias, de las cuales 18 son gobernadas por el FPV y sus aliados .Sólo Corrientes y Santiago del Estero no elegirán sus autoridades provinciales en 2015.